AMIGOS DEL BLOG

lunes, 15 de octubre de 2012

HERBERT ORE: LAS PIRAMIDES MAYAS


LAS PIRAMIDES MAYAS.
Herbert Oré Belsuzarri.

Las pirámides mayas responden a distintas exigencias. La diferencia principal entre una pirámide maya y una egipcia está en que la primera, igual que el zigurat babilónico, tiene como función principal soportar un templo, lo que no ocurría con las construcciones faraónicas. El edificio maya es ante todo un monumental zócalo sobre el cual se alza el sanctasanctórum, el lugar del culto consagrado a las divinidades.

Las pirámides de Tikal ensalzan de manera especial la unión entre la tierra y el cielo: hay una formidable «escalera» que permite a los sacerdotes ascender a lo más alto y comunicarse con los dioses del cosmos, función similar al de los sumerios.

Es en Tikal donde la arquitectura maya clásica se manifiesta más libremente. En esta inmensa metrópoli que, en su apogeo, tuvo que albergar a decenas de miles de habitantes y absorber la producción de todo  el Petén, la concentración del poder político y religioso obligó a dedicar enormes esfuerzos a la edificación de un conjunto de monumentos grandiosos, cuya función sagrada se conjugaba con el ceremonial.

Hará falta medio milenio para que la pirámide maya alcance sus dimensiones máximas: se puede calcular una evolución constante desde la plataforma de Cerros (19 x 14 m, x 5 m de alto, o sea, 1.300 m3), o desde la de Uaxactún, en los albores de nuestra era (25 m de lado por 9 m de alto, o sea 5.000 m3), hasta la colosal pirámide del templo IV de Tikal (70 m de alto por una base de unos 60 x 50 m, o sea, 75.000 m3) que data del siglo VII. El volumen del edificio que constituye el basamento del santuario superior se habrá multiplicado por sesenta, en un caso, y por quince, en el otro. Pero su función no habrá variado: sobre el enorme zócalo —generalmente con escalones superpuestos, en retroceso los unos con respecto a los otros— la cella, que antaño estaba hecha con materiales perecederos, se ha transformado en una doble o triple cámara de mampostería, rematada por una crestería (o «cresta» superior meramente decorativa).

El templo está formado por unas minúsculas estancias, que comunican entre sí, cubiertas por falsas bóvedas de hormigón cuya forma reproduce el espacio interno de la tradicional choza hecha con adobe y caña. Es aquí donde tienen lugar los ritos de un culto de carácter cosmológico. Comparado con el volumen total de la pirámide, el espacio vacío que constituye el santuario representa menos de la centésima parte, a veces incluso menos de la ciento quincuagésima parte de la construcción.

En Tikal la pendiente alcanza la inclinación vertiginosa de 70º, con una fenomenal rampa de escalinatas cuyos peldaños son dos veces más estrechos que altos. Unas superficies tan inclinadas, que caracterizan esta fantástica montaña artificial que totaliza 150.000 toneladas, se deben evidentemente al desmoronamiento natural de los materiales acumulados. Ya no se trata de tierra, sino de mampostería, y la construcción representa una verdadera hazaña desde el punto de vista técnico. La pirámide ha sido construida gracias al dominio del mortero. Tiene un revestimiento cuidadosamente aparejado, subrayado por unos escalones cuyo modelado aligera la masa.

En Palenque la función es diferente. En su base, como ocurre con las pirámides de Egipto, se encuentra una tumba subterránea horadada dentro de la construcción. Allí descansa los restos mortales del soberano divinizado. Esta función, fué reconocida tras el descubrimiento de la famosa cripta del Templo de las Inscripciones de Palenque en 1952, que contenía el sarcófago de Pacal, este edificio maya tiene doble significado: Funerario y religioso.

Pero, en la medida en que se afirma el poder autocrático del jefe de cada ciudad, con la tendencia a la hegemonía que algunos centros importantes ejercen sobre las ciudades cercanas, las funciones culturales y funerarias se convierten en una sola cosa: la exaltación del poder personal. Aquí se manifiesta el absolutismo del soberano. Y las estelas situadas en la explanada, al pie de cada templo, proclaman por escrito los acontecimientos importantes del reinado de cada jerarca, recordando su llegada al trono, su boda, sus victorias, mencionando los enemigos que sacrificó a los dioses, enumerando las hazañas que llevó a cabo.

La arquitectura maya, en esta perspectiva, se convierte en instrumento de la gloria individual: vincula estrechamente a las divinidades con el rey que les ha consagrado altares, plataformas o pirámides.

Las pirámides mayas en su mayoría fueron construidas por bloques de piedra, sin embargo hay también pirámides construidos por ladrillos de barro y es el caso de la Pirámide de Comalcalco en Tabasco.

Algunas construcciones se hicieron con fines astronómicos (el Caracol, observatorio de Chichen−ltza; la torre del Palacio de Palenque). En varios sitios del Peten de Guatemala, la disposición de ciertos edificios (Grupo E, en Uaxactum) sugiere la intención de establecer visuales hacia puntos de interés astronómico (puesta del sol en los solsticios y equinoccios) desde un punto definido. Los templos mismos, edificados en la cima de las pirámides, ofrecían ciertas posibilidades para las observaciones, ya que estaban situados por encima del resto de las construcciones, cerros y bosques.

Con recursos técnicos tan elementales, los astrónomos mayas, probablemente sacerdotes especializados, lograron estudiar y precisar las revoluciones cíclicas de ciertos astros, como el sol, la luna, el planeta Venus y se supone otros planetas y constelaciones de estrellas. Para alcanzar estos resultados debieron necesitar una continua observación, un registro minucioso de sus cálculos y la transmisión de los datos de una generación a la siguiente.

Fue así como pudieron precisar la duración de la revolución lunar (29 días y medio, mas una fracción de día); la del sol (365 días, mas un poco menos de un cuarto de día); la de Venus 584 días, menos una pequeña fracción. Se ha calculado que, con su corrección calendaría, su estimación del ciclo solar era más exacta que la nuestra, según el calendario gregoriano, en 1/10.000 de día. Es decir, en un día cada 10.000 años.

Precisaron los eclipses solares, estableciendo en el Códice de Dresde una tabla de predicción de eclipses que contiene 69 fechas susceptibles de coincidir con eclipses solares y cubren un lapso de 33 años. Se interesaron por numerosas estrellas, entre ellas la Polar, cuya inamovible posición en el cielo apreciaron para ser utilizado como hoy, el guía de los viajeros y comerciantes.

Venus era el objeto astronómico de mayor gran interés. Se piensa que los Mayas le daban tanta o más importancia que al Sol. Lo observaban cuidadosamente (toma 584 días para que Venus y la Tierra se alineen en su posición previa con respecto al Sol). Toma aproximadamente 2922 días para que la Tierra, Venus, el Sol, y las estrellas se alineen otra vez.

Durante este período no se puede ver a Venus desde la Tierra. Este astro desaparece por períodos cortos que hacen un promedio de 8 días. Cuando sucede la primera elevación de conjunción inferior, esto es cuando estaba primero notorio en el cielo de la mañana, se llama subida del heliocoidal porque sube "con el sol", esta era la posición más importante de Venus. Después de la subida de Venus aumenta grandemente su brillantez entonces llega a su máxima elongación al oeste, y cambia rápidamente (en movimiento retrógrado) lejos del Sol. Después de que quedará visible por aproximadamente 260 días en el cielo de la mañana hasta que alcanza su conjunción superior. A estas alturas Venus está en el lado opuesto del Sol cuando lo vemos desde la Tierra.

Llega a ser un astro "oscuro", hasta que se zambulle inverso debajo del horizonte, (de ahí el simbolismo del "Dios que se zambulle") sólo aparecer en el lado opuesto del sol tras de unos 50 días en promedio. Entonces sube como el astro de la tarde y queda en el cielo nocturno aproximadamente 260 días hasta que va por su máxima elongación oriental y toma su mayor brillantez antes de llegar a la Conjunción Inferior de nuevo.

Los mayas hicieron observaciones del día de Venus. Venus tenía un efecto psicológico en ellos y otras culturas Mesoamericanas, se ha mostrado que los mayas cronometraron algunas de sus guerras basándose en los puntos estacionarios de Venus y Júpiter.

El pensamiento Maya evidentemente se enfocaba también en el Sol y lo observaron, rastreando el camino a lo largo de la eclíptica. Ellos lo seguían durante el año, partidarios presumiblemente de su camino a lo largo del horizonte como tal.

En Chichen−Itza durante el ocaso del sol la serpiente de luz sube arriba por el lado de la escalera de la pirámide llamado "El Castillo" en el primer día de primavera y equinoccio del otoño. Se entiende que los mayas no solo observaban las posiciones extremas del Sol en los Solsticios, sino también los equinoccios. Además del Paso Zenital mencionado antes, observaciones de eclipses y más.


Los Mayas tenían un componente lunar en sus inscripciones calendarías. En el Arte Maya esta representada la Eclíptica como una Serpiente de Dos Cabezas. La eclíptica es el camino del sol en el cielo, que esta marcado por las constelaciones de estrellas fijas. Aquí la luna y los planetas se pueden hallar porque se limitan, como la Tierra al orbe del sol.

A esto se le llama también el zodíaco y son las constelaciones visibles en la eclíptica. La Vía Láctea se veneró mucho. Ellos la llamaron el Árbol del Mundo, que se representó por un alto y majestuoso árbol floreciente de la Ceiba.

La Vía Láctea era también llamó el Wakah Chan. Wak significa "Seis", "Ascender" o "Derecho"; Chan o K'an significa "Cuatro", "Serpiente" o "Cielo." Así podríamos interpretarlo como "La Regla del Cielo" o "La Serpiente Ascendente".

El Árbol del Mundo estaba erecto cuando Sagitario era bien encima del horizonte. En este momento la Vía Láctea subió arriba del horizonte y subió sobre la cabeza en el Norte. Las estrellas y nebulosas le dan forma al ojo humano de un "árbol de la vida": la Vía Láctea de donde toda vida proviene. Sagitario es la constelación más cercano, al centro de nuestra galaxia, desde la perspectiva de la Tierra.

El fenómeno en el que la constelación de Sagitario es más resplandeciente durante las primeras horas del atardecer es durante el 25 de Julio, día que los Europeos conocen como la Fiesta del Camino de Santiago, pues es cuando la Vía Láctea (el Camino de Santiago) es más notorio de oriente a occidente tras del atardecer en Francia, España y Portugal.

Un elemento mayor del Árbol del Mundo incluye al Monstruo Kawak (la Tormenta que arrasa todo) representado por una cabeza del gigante con un kin en su frente. 

TOMADO DE: LA ATLANTIDA Y EL NUEVO MUNDO.

Herbert Ore - La Atlantida y El Nuevo Mundo

No hay comentarios:

Publicar un comentario