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viernes, 19 de octubre de 2012

APUNTES SOBRE EL TRABAJO IV


APUNTES SOBRE EL TRABAJO IV

ROMA

Recopilado por Herbert Oré Belsuzarri

La fundación de Roma se ubica, probablemente con más apoyo en la leyenda que ne la realidad, en el 21 de abril de 753 a.C. Hay quien le atribuye al nombre un origen etrusco, y otros, cierta relación en un idioma indoeuropeo significando así “la ciudad del río”

El mundo romano podría dividirse en una primera etapa de protagonismo etrusco, de cartagineses y de galos en la que predomina la vida agrícola; una segunda etapa que se concentraría en el territorio hoy conocido como Italia, con la fundación de Roma obviamente de escaso desarrollo económico; la tercera correspondería a la integración militar del Alto Imperio en el que subsiste el trabajo agrícola con muy poca actividad industrial y, por último, el Bajo Imperio en el que se puede apreciar cierta política social.

La aportación fundamental de Roma a la organización del trabajo, más allá de su trascendencia política, militar, jurídica y artística, se encuentra en la organización de los colegios de artesanos.

Tuvieron cierto relieve político los colegios que de alguna manera se relacionaban con lo que hoy podríamos denominar “industria de guerra”. Serían los tignarii (carpinteros); los aerarii (obreros del bronce y del cobre) y tibicines (tocadores de flauta) o cornicines (de trompeta). Cada oficio formaba una centuria, dividida interiormente entre jóvenes y ancianos (júniores-seniores). Otros cinco colegios de artesanos no formaban centurias y no tenían derechos electorales.



De hecho los colegios romanos, integraban instituciones reconocidas oficialmente aunque no todas constituyeran organismos políticos. Los colegios eran públicos o privados. En los primeros sus miembros gozaban de ciertas prerrogativas  como ser relevados de las funciones públicas, gravámenes municipales; libres de toda tutela; sus miembros no podían ser sometidos a tormento en caso de acusación y quedaban exentos del servicio militar.

Los colegios públicos eran los navicularii, boteros encargados de transportar el trigo, los víveres, los impuestos de las provincias; los pistores (panaderos); los suarii (salchicheros) y los calcis coctores et vectores (transportadores de cal destinada a las construcciones).

Los privados los formaban los argentarii (banqueros o prestamistas), los dendrophori y los tignari (trabajadores de los obrajes de madera), los lapidarii y marmorii (obreros de piedra y mármol), los centonarii (fabricantes de mantas), los negotiatores vini (mecaderes de vino); los medici y los profesores. Además de los alfareros, los bataneros, los fabricantes de estelas de caña y los borriqueros.

La estructura de los colegios era vertical. La primera categoría era formada por los colegiados, generalmente hijos de un artesano de la misma profesión, yerno o heredero o simple candidato. La segunda la integraban los magistrados de las corporaciones (patrones) y los jefes honorarios de las corporaciones.

Los colegios romanos gozaban de personalidad civil aunque no siempre fue así, lo que obligó a que adquirieran bienes por interpósitas personas (esclavos, verbigracia) aunque finalmente se les reconoció el derecho a heredar.

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