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jueves, 19 de octubre de 2017

¿LA REVOLUCIÓN FRANCESA ACTUÓ SOLA?

¿LA REVOLUCIÓN FRANCESA ACTUÓ SOLA?

La Revolución Francesa desde la Obscuridad.


Existe un hilo directo, mas alla de las similitudes de metodo y las eventuales coincidencias de programa, entre los "iluminados" y los acontecimientos revolucionarios? Hay que reconocer que son tenues, pero existen al fin y al cabo.

Ciertas fuentes e incluso testimonios de protagonistas como Marat, han insistido en la presencia de agitadores extranjeros que operaron a modo de instigadores en los principales episodios revolucionarios: toma de la Bastilla, asalto a palacio de las Tullerias, etc. Marat identifico a prusianos entre los agitadores que dirigian al populacho en la Bastilla; el emisario de Federico-Guillermo II de Prusia, Veitel Efraim, escribio a su monarca una famosa carta en la que decia: "el club de los jacobinos esta completamenteentregado a Prusia". Rabaut Saint Etienne, diputado de la Asamblea Constituyente,dimitio de su cargo por percibir que en los incidentes del Campo de Marte (1791) era notoria la presencia de "sediciosos venidos del extranjero". Hay que decir que Federico II prohibio las sociedades secretas, salvo las "logias madre" prusianas, francmasoneria de tipo nacioal que utilizo para su politica.

Estas se oponian al "iluminismo", en el que veian un extremismo subversivo. Con Federico II las "logias madre" fueron un instrumento del Estado Prusiano, mas parecidas a la masoneria inglesa que a la fracmasoneria francesa; hay que recordar que la geopolitica del momento hacia de Francia el enemigo natural de Inglaterra y de Prusia, es, pues, viable que estos dos Estados estuvieran interesados en debilitar a la monarquia absoluta francesa, instigando los sucesos revolucionarios. Asi se entiende tambien que el "iluminismo" aleman, subversivo en su pais, enemigo de la masoneria regular, intentara influir en otra direccion, en el proceso revolucionario frances.

El Destino de las Monarquinas estaba escrito en las Logias



En cuanto a la influencia especifica del Iluminismo en Francia, existen muy pocos datos, si bien son significativos. En el congreso iluminista celebraron en Francfort en 1786 asistieron delegados alemanes, pero tambien franceses e ingleses. Fue alli donde se aprobo el programa de destruccion de las monarquias europeas y se emitio una condena a muerte contra el Rey de Francia. El introductor de la Orden de Francia segun Alan Stang fue el conde de Mirabeau, que recluto en las logias masonicas a muchos de los que luego serian lideres revolucionarios (Saint-Just, Desmoulins, Herbet, Danton, Marat y Chenier), entre otros. Otro historiador norteamericano, Curtis B. Dall ex-yerno del presidente F. D. Roosevelt, mason, afirma por su parte que la Orden de los Iluminados reconstruida en la clandestinidad, tras de ser prohibida en 1786 tuvo arte y parte en el proceso revolucionario. Ningun de los dos aportan pruebas objetivas, pero si se hacen eco de comentarios que circulaban por las logias.

No son echos, en cambio, sino experiencia directa, la vivida por los protagonistas revolucionarios que como hemos dicho, percibieron la presencia de elementos prusianos entre los instigadores de los sucesos revolucionarios. El proceso a la fraccion extremista de Herbet y los suyos es prolija en confesiones sobre las influencias extranjeras que llevaron al patibulo a varios agentes, al banquero prusiano Kock, al español Guzman, a los austriacos Junius y Emmanuel Frey y a varios mas.

Pero tambien las logias Inglesas habian enviado a sus peones. El caballero de La Luzerne, embajador frances en Londres, acuso en carta a su gobierno a Danton y Pare de estar a sueldo del Gobierno Ingles. Otro autor, Bernard Fay, aporta el nombre de uno de los agentes ingleses que distribuyeron fondos entre los jacobinos: "Miles". Felipe de Orleans, iniciado en la Gran Logia Unida de Inglaterra y que llegaria luego a Maestre del Gran Oriente de Francia, habria sido, para estas fuentes, otro de los agentes encargados de transmitir y ejecutar ordenes emanadas del Gobierno Ingles.

Estos datos inducen a pensar en una conclusion de interes entre logias Iluministas prusianas y la Gran Logia de Inglaterra, unidos a masones e iluministas franceses.

El Clima Pre-Revolucionario


Pierre Gaxote, historiador frances, da en el clavo cuando explica que "la miseria puede suscitar revueltas, pero no es causa de revoluciones. Estas tienen causas mas profundas". Y Jacqes Bordiot abunda en esta linea "una revuelta puede ser espontanea, una revolucion jamas lo es".

Es util recordar que el periodo revolucionario se inicia con la convocatoria de los representantes del clero, la noblezay el pueblo llano, en los Estados Generales; los representantesdel Tercer Estado en la reunion eran 578, de los cuales 477 habian sido "iniciados" en las logias. Noventa representantes de la aristocracia lucian tambien mandiles en sus "tenidas" asi como un cierto numero del clero. Este contingente se habia adherido a la masoneria, en parte por oportunismo pero tambien haciendose eco del clima cultural que impregno a la sociedad civil francesa en el curso del siglo XVIII. Mostesquieu y Fenelon fueron, en buena medida, sus inspiradores. Ambos estaban relacionados con la masoneria.

Monstesquieu, el teorico de la division del poderes, habia sido iniciado en la masoneria durante su estancia en Londres. Cierta tradicion masonica afirma que Monstesquieu fue el primer mason frances. Fenelon por su parte tuvo a Ramsay uno de los artificies de la masoneri moderna como secretario y luego como ejecutor testamentario. No consta que Fenelon participara en la masoneria, pero su obra Telemaco esta repleta de alegorias que inducen a pensar en que conocia bien la tematica de las logias.

La masoneria es, en esos tiempos, una "sociedad de pensamientos" que dejando cada vez mas atras sus origenes catolicos, se resiente de dos influencias: la inglesa y la alemana. De la primera procede el racionalismo mecanicista que abrira el paso a las teorias volterianas, mientras que la segunda se vera influenciada por el misticismo germanico y el martinismo.

No puede decirse que haya uniformidad ideologica en las logias; estas se romperan en distintas obediencias y ritos. En el ultimo periodo de maestrazgo de Luis de Borbon, la influencia politica de la sociedad es notoria y esto provoca nuevas limitaciones a su actividad. Poco a poco, los masones catolicos, al estilo de De Maitre, se van encontrando en minoria y anegados por el crecimiento espectacular de la filiacion; esta se produce en gran medida por esnobismo, amiguismo u oportunismo. Ese mismo esnobismo hace que las clases ilustradas lean con fruicion los libros de Voltaire y los enciclopedistas y asuman sus tesis. Por eso la tension metafisica decrece, se invierten los postulados doctrinales y cada vez se discute mas de politica en lugar de cumplimentar sus tareas iniciativas y de perfeccionamiento del ser humano.

En la Tormenta de la Revolución



La primera logia habia sido ya constituida en Francia en 1725. Se trata de la Logia de Santo Tomas de Paris. En 1732 es reconocida por la Gran Logia de Inglaterra y se extenderia rapidamente entre la nobleza. Uno de los amigos intimos de Luis XV, el duque de Villeroy, fue uno de los primeros masones Franceses. El mismo rey se intereso por la vida de las logias, y segun muchos autores, llego a ser iniciado en la Logia de Versalles junto a sus dos hermanos.

Pero el hecho de que subsista en torno a la masoneria una aureola de secretismo y que la moda de las logias proceda de la "perfida Albion" la enemiga de Francia en la epoca, en esos momentos, hacen que en 1737 la Francmasoneria sea prohibida. No obstante, seguiran reuniendose en un hotel del barrio de la Bastilla y en 1738 el duque de Antin asumira la responsabilidad de Gran Maestre; solo ocupara un a#o el cargo, sucediendo el primo del rey, Louis de Borbon Conde, hasta 1771, Bajo su mandato las logias ganaron peso e influencia y se extenderan por toda francia.

Cuando accede a la direccion el duque de Chartres, asistido por el duque de Montmorency en 1771, se produce una pugna en el interior de las logias que tiene motivo filosofico -el Gran Oriente, poco a poco, se va deslizando hacia las posturas indeferentistas religiossas, los principios de la ilustracion volterianas han triunfado en algunas logias-, que desembocan en rupturas organizativas; durante unos años la masoneria francesa esta dividida entre el Gran Oriente y el Oriente de Francia.

Poco antes de la Revolucion existian en toda Francia 629 logias, de ellas 63 en el mismo Paris, adscritas al Gran Oriente, mientras que las logias del Oriente ascienden a 376, cifras impresionantes. EL numero de francmasones en ese momento era superior a los 75.000 en Francia.

En el curso de la Revolcion las logias perdieron la fuerza que tenian anteriormente: habian sido dirigidas por nobles, buena arte de los cuales o bien se exiliaron, o se limitaron a participar en las primeras fases de la Revolcion, siendo barridos mas adelante por lo jacobinos. En cuanto a sus grados mas bajos, ocupados generalmente por burgueses, la virulencia de los acontecimientos les retrajo del trabajo en las logias. El mismo Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, Felipe "Igualdad", en 1793, tras haber votado a favor de la ejecucion de su primo Luis XVI, rechazaba la practica del secreto en la masoneria "no debe de haber ningun secreto ni misterio ebn una republica", escribia, dimitiendo de la socidad. A partir de ese momento la masoneria como tal desaparecio del escenario revolucionario; Felipe "Igualdad"fue guillotinado en 1793, despues de que su espada ceremonial fuera rota en la Asamblea del Gran Oriente de Francia.

Es imposible demostrar documentalmente que la masoneria -francesa, inglesa o el iluminismo aleman- emitieran alguna directa concreta para iniciar, dirigir o encauzar los acontecimientos, pero lo cierto es que la casi totalidad de los lideres revolucionarios fueron miembros de las logias.

Las Logias Aportan a la Revolución


Las logias masonicas fueron en la Francia prerrevolucionaria caja de resonancia y correa de transmision de las nuevas ideas. Es innegable que su aportacion fue fundamentalmente ideologia y simbolica, si bien no hay pruebas objetivas, de valor para la historiografia, de que organizativamente las logias preparan los sucesos revolucionarios.

La divisa masonica "Libertad, Igualdad, Fraternidad" fue incorporada al acevo revolucionario. Los colores de la bandera republicana -azul, blanco y rojo- proceden de los distintivos de los tres tipos de logias, a tarves de la escarapela tricolor ideada por Lafayette, francmason y carbonario. El gorro frigio, simbolo de la republica, es igualmente un simbolo masonico. El mismo himno de la revolucion, "La Marsellesa" compuesto por el tambien mason Leconte de L'Isle, fue cantado por primera vez en la logia de los Caballeros Francoas de Strasburgo. Y asi mismo todo el simbolismo griego que adoptan los revolucionarios, al igual que el deismo naturalista de que hacen gala, deriva sin discusion de las leyendas y temas masonicos.

La masoneria como organizacion parece haber sido desbordada -como por lo demas, cualquier otra institucion francesa de la epoca- por el discurrir revolucionario: masones guillotinan a masones rompiendo el juramento de fraternidad y ayuda mutua: Herbert es guillotinado con el beneplacito de Danton; este a su vez sube al patibulo a instigacion de Saint Just y Robespierre -instaurador del "culto al ser supremo"-, cuyas cabezas rodaran al producirse la "reaccion termidonaria" que dara origen al Directorio constituido por notorios masones como Fouche. Todos estos personajes son francmasones. Finalmente, Napoleon Bonaparte -iniciado durante la campa#a de Italia en la Logia Hermes, de rito egipcio y segun otros, mucho antes cuando era teniente en Marsella, en una logia regular de rito escoces-, pone termino a todo este caos, al ser nombrado Primer Consul y luego proclamandose emperador. Napoleon impondra a su hermano Jose Bonaparte "Pepe Botella", un hombre mucho mas serio y responsable de lo que este mote popular induce a pensar, como Gran Maestre de la Masoneria Francesa.

Los principios de la masoneria triunfan mas que la masoneria en si. Notorios masones protagonizaron los sucesos revolucionarios llevados mas por sus instintos y sus intereses que siguiendo un plan preestablecido y una planificacion organica. Hubo, eso si, algo satanico, orgiastico y tempestuoso en la Revolucion Francesa, que no fue imputable a la masoneria. Julius Evola, el genail esoterista italiano dice al respecto: "La Revolucion Francesa permitio constatar como las fuerzas escaparon al contro de quienes las habian aparentemente suscitado. Una vez desencadenada, se diria que esta revolucion ha marcado sola, guando a los hombres mas que siendo guiada por estos. Uno a uno acaba con sus hijos. Los jefes antes que verdaderas personalidades, parecen ser encarnaciones del espiritu revolucionario, arrastrados por el movimiento como ocurriria con algo inerte y automatico.

La Masoneria Vehiculo de las Revoluciones


Las conquistas napoleonicas tuvieron el doble efecto de extender los principios de la revolucion a todo el continente europeo. En unos casos, la resistencia al invasor se hizo en nombre de la lucha contra el absolutismo; en otro dio nacimiento a los ideales nacionalistas y patrioticos, que nunca exigieron como tales en el antiguo regimen. Al finalizar la aventura napoleonica, el viejo orden europeo estaba hecho trizas; la recomposicion que siguio ocasionaria convulsiones que durarian hasta 1914.

En todo el proceso de implantacion del liberalismo, en la creacion de los Estados Nacionales, desde las independencias sudamericanas hasta Turquia, desde Italia hasta Nicaragua pasando por Rusia, es gente formada en las logias, masones de alto grado, quienes asumen la direccion de los procesos revolucionarios y subversivos.

El papel historico de la masoneria ha sido pues este: forjar en sus templos a los cuadros que pusieron en marcha la revolucion del Tercer Estado, contra la aristrocacia y las monarquias absolutas. Pero esto, es la practica implico abandonar los estudios esotericos y simbolicos, las discusiones especulativas en favor de la intervencion politica. Tal es el lastre que ha debido soportar la francmasoneria. Ciertamente este fenomeno no se dio con la misma intensidad en todas las obediencias. En la misma Francia, la Logia Nacional, no se desvio tanto de sus objetivos filosoficos como el Gran Oriente, que estuvo presente en todas las convulsiones de la politica francesa hasta el advenimiento del Frente Popular. Acabado el periodo revolucionario, la masoneria francesa jamas volvio a tener la fuerza social que antes de la Revolucion; tal fue el precio que debio pagar al escribir su lema: "Libertad, Igualdad, Fraternidad" en el frontispicio de la Republica.... En esta bacanal sangrienta, irracional, demoniaca incluso, todos los episodios revolucionarios, sin excepcion, tuvieron como protagonistas y actores a "hijos de la viuda" (termino con el que se conocen los masones): prendieron la mecha, pero no estuvieron en condiciones de controlar la deflagracion.

http://www.ssecretas.com/revfrancesa.html

miércoles, 18 de octubre de 2017

¿Cómo se construyeron las pirámides?

¿Cómo se construyeron las pirámides?
Artículo publicado en la revista Más Allá de la Ciencia.

Cuando estamos sumergidos en la polémica de cuáles son las nuevas maravillas del mundo, seguimos sin responder muchas de las preguntas planteadas por sus antecesoras en la Antigüedad. De ellas solamente quedan en pie las pirámides de Egipto. Millones de bloques de piedra, colocados con absoluta precisión hace miles de años y orientados de forma milimétrica a ciertas estrellas, solsticios o equinoccios. Quién las levantó y sobre todo cómo, es quizás la gran pregunta sin respuesta de la arqueología.


No son sofisticadas masas de acero y cristal. Tampoco cuentan con un diseño original en la historia de la arquitectura. Pero nos han acompañado casi desde el comienzo de los tiempos. No en vano un proverbio árabe dice que el Hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides… las pirámides de Egipto, en la meseta de Gizeh.

La originalidad de estos monumentos, especialmente la Gran Pirámide levantada por Keops en la IV dinastía, hacia el año 2500 a. C., reside en que todavía hoy desconocemos absolutamente todo sobre cómo fue construida. No hay en ningún otro lugar del mundo un monumento que atraiga la fascinación del viajero de una forma tan viva. El paso del tiempo, casi 4.500 años, ha cubierto con un denso velo de misterio la respuesta a una pregunta que ya se plantearon los primeros viajeros en la Antigüedad. ¿Cómo se construyeron las pirámides?

Heródoto: la primera pista del enigma

La Gran Pirámide tenía originalmente 146,59 metros de altura y 230 de lado. Se calcula que para su construcción se emplearon unos 2,5 millones de bloques de piedra cuyo peso oscila entre las 2 o 3 toneladas de la mayoría de ellos, hasta las 50 toneladas de los bloques de granito que recubren la llamada Cámara del Rey, en el corazón de la pirámide. Con estos números no es extraño que desde un principio ya se plantearan preguntas sobre sus métodos de construcción.

El historiador griego Heródoto visitó Egipto en el siglo V a. C. Él fue precisamente el primero en proporcionar la primera teoría de construcción de la Gran Pirámide. En su Historia nos cuenta que 100.000 personas emplearon diez años en preparar la calzada por la que arrastrar las piedras y veinte más para erigir la pirámide propiamente dicha. Tras ello matiza que “Esta Pirámide se construyó sobre la colina en una sucesión de gradas (…); después de darle esta primera estructura, fueron izando los restantes sillares mediante máquinas formadas por maderos cortos, subiéndolos desde el suelo hasta la primera hilada de gradas; y, una vez izado el sillar al primer rellano, lo colocaban en otra máquina allí instalada y, desde la primera hilada, lo subían a la segunda y lo colocaban en otra máquina; pues el caso es que había tantas máquinas como hiladas de gradas, a no ser que trasladasen la misma máquina —que en este caso, sería una sola y fácilmente transportable— a cada hilada una vez descargado el sillar (…). Sea como fuere lo primero que se terminó fue la zona superior de la pirámide, luego ultimaron las partes inmediatamente inferiores y, finalmente, remataron las contiguas al suelo, es decir, las más bajas”.

Heródoto fue quizá el primer occidental en intentar resolver el enigma de su construcción. A pesar de su relativa cercanía en el tiempo, la hipótesis que le relataron los sacerdotes de Menfis carece de consistencia y cuenta con infinidad de lagunas. No es extraño, pues, que los egiptólogos hayan desestimado prácticamente la totalidad de esta teoría, buscando otras posibilidades por medio de la arqueología.

La teoría de las rampas

De la egiptología del XIX se heredó la teoría del empleo de miles de esclavos que arrastraban grandes bloques de piedra bajo el ardiente sol del desierto. Hoy día todos los investigadores rechazan esta posibilidad, condicionada por la visión bíblica de la expulsión de los judíos de Egipto. Se sabe que los obreros eran personas cualificadas, bien alimentadas y que vivían en una ciudad construida a tal efecto cerca de la necrópolis de Gizeh, junto a las pirámides. Pero, ¿cómo levantaron las pirámides?


Para nivelar el suelo probablemente emplearan canalizaciones de agua. Algunos restos hallados junto a la pirámide de Kefrén, en Gizeh, parecen indicar este hecho.

Prácticamente todas las teorías que hoy se barajan para explicar la construcción de las pirámides hablan del empleo de rampas para arrastrar las piedras. Los egipcios no usaron la rueda hasta casi mil años después de Keops, por lo que su traslado debió de realizarse por medio de trineos (de los que conservamos ejemplos y pruebas en relieves) o arrastrándolos sobre rodillos de madera, hipótesis prácticamente rechazada.

El primero en hablar de rampas fue Ludwing Borchardt (1863-1938). Este egiptólogo alemán, descubridor del célebre busto de Nefertiti, la divulgó en el primer tercio del siglo XX tras el sensacional hallazgo en la pirámide de Meidum, consistente en una rampa fabricada con piedra, adobe y arena. Borchardt dudó de si esta rampa era una construcción diseñada para desmontar la pirámide en época muy posterior a su levantamiento, con el fin de reutilizar todas sus piedras labradas, o si, por el contrario, fue utilizada a modo de pista sobre la que se deslizar las piedras hasta la altura deseada en el momento de la construcción.

Después han aparecido restos de rampas junto a la pirámide de Sekhemkhet en Sakkara, u otras pirámides del Imperio Medio de El Lisht, o la de Sinki en Abydos.

A partir de esta teoría, se han desarrollado otras posibilidades. Quizá la más conocida de todas es la que lanzó hace cuatro décadas el arqueólogo estadounidense Dows Dunham. Este egiptólogo proponía la construcción de cuatro rampas gigantescas, hechas con adobe y cascotes, partiendo de cada una de las esquinas de la base de la Gran Pirámide, sobre el pie rocoso de la meseta, y que ascendían a la par que lo hacía en altura la propia pirámide. Tres de ellas serían utilizadas para subir los materiales y una cuarta para descender de vacío y no estorbar los trabajos en las restantes rampas.
Dunham hablaba de un número de obreros no superior a los 2.500, cifra muy alejada de los 100.000 propuestos por Heródoto.

Rampa hacia el cielo

Un variante de esta teoría de cuatro rampas salientes de cada una de las esquinas es la del egiptólogo americano Mark Lehner quien reduce las cuatro rampas de Dunham a una sola. Partiría de una de las esquinas e iría ascendiendo y dando la vuelta a la pirámide hasta llegar a su cota más alta. Hoy día es la más aceptada por la comunidad científica.

Hace más de una década se descubrieron al sur de la Gran Pirámide supuestos restos de una rampa. La hipótesis de Lehner es más compleja que la simple propuesta de una rampa. Su exposición también hace referencia a la estructura organizativa de los obreros. No en vano es el propio egiptólogo estadounidense quien excava desde la década de 1980 en la llamada ciudad de los constructores de Gizeh. La ciudad cuenta con todas las infraestructuras necesarias para cubrir las necesidades de unas 25.000 personas, las necesarias según los egiptólogos para levantar los monumentos de Gizeh a lo largo de varias generaciones.

Entre las teorías clásicas que utilizan el uso de las rampas existe una tercera variante, hoy prácticamente desechada. Se trata del uso de una única rampa colocada frente a una de las caras por la que subirían y bajarían al mismo tiempo los grupos de obreros y las piedras que debieran ser colocadas. La excesiva longitud que tendría que tomar esta rampa según aumentara la altura de la pirámide, la obligaría a salirse, incluso, de la propia meseta de Gizeh. Ésta es la razón por la que la hipótesis parece algo más que improbable por mucho que la haya defendido Jean Philippe Lauer (1902-2000), uno de los más destacados expertos en pirámides. Según Flinders Petrie (1853-1942), el padre de la arqueología moderna, la altura máxima de una rampa de estas características no superaría los 100 metros, debido a que rebasando este límite, con el añadido de la sobrecarga que suponen los bloques de piedra transportados, la rampa se vendría abajo al no aguantar su propio peso.

Los papiros de las rampas


No solamente contamos con constatación arqueológica del empleo de rampas en la erección de monumentos en el antiguo Egipto, sino que también hay textos y representaciones de trabajos de este tipo en algunas tumbas. En el primer caso, el ejemplo más importante es el llamado Papiro Anastasi I. Su nombre viene de Giovanni Anastasi, cónsul general de Suecia y Noruega en Egipto a mediados del siglo XIX. Entre su colección de papiros destaca precisamente el Anastasi I, fechado en el año 1300 a. C. en el que se recogen problemas matemáticos constructivos como éste: “Hay que construir una rampa de 630 codos de altura (327,6 m) y 55 codos de anchura (28,6 m), que contenga 120 cajas de madera y juncos, arriba <en la cara frontal> debe tener 60 codos de altura (31,2 m), en el centro 30 (15,6 m), con un retroceso de 15 codos (7,8 m), y su <pavimento> tendrá 5 codos (2,6 m) (…) contéstanos cuántos ladrillos se necesitan”.

Pruebas escritas de este tipo, la representación de rampas en la tumba de Rekhmeire o los restos arqueológicos de lo que parecen ser rampas junto a algunas pirámides, hacen pensar a los investigadores que pudieron haberse construido estos elementos para el levantamiento de grandes edificios.

Mirando a las estrellas

Cuando hablamos de los problemas de construcción de las grandes pirámides de Egipto, no solamente nos referimos al enigma que supone el transporte de grandes bloques a alturas que a veces alcanzaban los 150 metros de altura. Las pirámides también fueron complicadas construcciones orientadas a los puntos cardinales o a ciertas constelaciones y fenómenos celestes con una precisión extraordinaria.

Algunos egiptólogos creen que para lograr la perfecta colocación de la pirámide sobre el plano en dirección a un punto del cielo concreto se procedía de la siguiente manera. En una superficie plana se construía un muro circular en cuyo centro se colocaba un hombre con un bastón de una altura igual a la del muro. Al salir por el Este la estrella elegida como guía, se marcaba el punto exacto de aparición en el muro, trazando su vertical con el suelo y una línea que uniera dicho punto con el bastón, en el centro del círculo. La operación se repetía una vez desaparecida la estrella por el Oeste. La bisectriz del ángulo formado por estas dos líneas marcaba exactamente la orientación norte-sur.

No obstante, el error que muestra este tipo de observación no es aplicable a la exactitud que ofrece la Gran Pirámide.

Una ciudad gigante para los constructores

La meseta de Gizeh se extiende al sur sobre una gran superficie en la que se levantaron en la Antigüedad una ciudad y un cementerio para los constructores de las pirámides. La necrópolis fue descubierta de forma casual en 1989 por una mujer que andaba a caballo por la zona cuando las patas del animal se hundieron en la arena dejando al descubierto el interior de una tumba. Hasta ahora se han descubierto centenares de tumbas de la IV dinastía y algunas de comienzos de la V. Aparte de miles de vasijas y ajuares sencillos, las tumbas también han conservado los restos de personas con deformaciones en la espalda que han sido interpretadas por los paleopatólogos como producto del transporte de grandes bloques de piedra.

Más al este se encuentra la llamada Ciudad de los Constructores. Allí el egiptólogo estadounidense Mark Lehner ha puesto ante todos la presencia de una cultura sofisticada. Entre los hallazgos cabe destacar cientos de panaderías, comedores, dormitorios, viviendas, o edificios públicos. Todos ellos están proporcionando poco a poco, algo más de luz sobre este lugar y sobre la vida cotidiana de los egipcios en el Imperio Antiguo.


Teorías excéntricas para todos los gustos

El enigma de la construcción de las pirámides ha servido de punto de encuentro para toda clase de propuestas. Unas más insólitas que otras, todas ellas vienen a confirmar que en un campo en el que no hay prácticamente nada seguro, la especulación está abierta a todo tipo de teorías. Además del empleo de ultrasonidos para hacer levitar las piedras, extraordinarias fórmulas químicas para hacer reblandecer la caliza y hacer los bloques a molde, hay otras que por su propia complejidad hacen su desarrollo algo más imposible, incluso, que la propia pirámide. Es el caso, por ejemplo, de construir un enorme tanque cilíndrico que abarcara todo el perímetro de la Gran Pirámide. Una vez construido se iría llenando de agua para hacer flotar las balsas sobre las que se colocaban las piedras. De esta manera, a medida que iba aumentando el tamaño de la pirámide lo hacía en la misma medida la cisterna, la cual abarcaría en el último instante una altura de 150 metros y en su interior casi 23 millones de metros cúbicos de agua.

Arqueología experimental

Algunas de estas teorías se han intentado explicar por medio de experimentos prácticos. El primer proyecto de este tipo fue realizado por arqueólogos japoneses de la Universidad de Waseda en la década de 1980. El profesor Sakuji Yoshimura intentó emular cerca de Gizeh la construcción a escala de la Gran Pirámide. La pirámide se vino abajo al poco tiempo y a punto estuvo de acabar con todos los obreros.

Mark Lehner realizó en 1994 un experimento similar para un programa de televisión junto al ingeniero estadounidense Rogers Tompkins. El objetivo era hacer una maqueta de la Gran Pirámide de 10 metros de lado. En la medida de lo posible se copiaron los sistemas de trabajo que seguramente emplearon los antiguos egipcios hace 4.500 años. Se fabricaron rampas de barro por las que se arrastraban las piedras hasta el lugar elegido. Montadas sobre trineos, el suelo era continuamente humedecido con agua para evitar que el calor producido por la fricción hiciera arder el deslizador.

Al final del tiempo propuesto, Lehner y Tompkins no consiguieron acabar con su pirámide. Durante las semanas de trabajo se presentaron varios problemas totalmente inesperados. Por ejemplo, cómo colocar un bloque de piedra sobre el trineo para lo cual se requiere una habilidad especial. Más curioso fue lo difícil que resultaba realizar el giro de 90 grados en las esquinas de la pirámide cuando se arrastra por la rampa un bloque de tamaño medio. Si la rampa no es lo suficientemente ancha, no hay espacio para que el grupo de hombres lo empujen. Por el contrario, se comprobó que un bloque de 2 toneladas, es decir, el mismo peso que muchos de los que se utilizaron en la Gran Pirámide, puede ser arrastrado por una rampa de entre 10 y 15 grados de pendiente, por un grupo de menos de 20 hombres.

Lehner llegó a la conclusión de que la mejor manera de reproducir la Gran Pirámide era empezar reproduciendo la sociedad egipcia de época faraónica. Para él, la tecnología no era especialmente sofisticada sino que se trata de una experiencia en la clase trabajadora que se transmitía de padres a hijos durante varias generaciones.

Entran las máquinas

La última gran teoría clásica es la que habla del empleo de palancas. Esta hipótesis nace del propio testimonio de Heródoto. Uno de sus más conocidos baluartes es el ingeniero francés Peter Hodges. En la actualidad el empleo de palancas o de otra clase de maquinaria es algo casi desestimado por los científicos debido a que no nos ha llegado ningún vestigio que justifique su existencia.

No obstante, sí hay constancia de la presencia de una especie de “protopoleas”. Se trata de una cabeza estriada por la que debía de correr una cuerda en giros muy pronunciados. De esta manera evitaban que la cuerda se rompiera. Estaban realizadas en piedras duras aunque al fin y al cabo desconocemos su verdadera finalidad.

La última propuesta

La teoría más novedosa, aparecida en abril de 2007, y también la más original, ha sido lanzada por Jean-Pierre Houdin. Según este arquitecto francés, que se ha pasado los últimos siete años dándole vueltas a su propuesta, la Gran Pirámide fue construida por medio de rampas, sí, pero de dentro afuera, colocando en el interior una rampa.

La idea de Houdin sugiere que las primeras piedras de la base se colocaron con una rampa exterior. Pero pasado el primer tercio de la altura del monumento, hasta la cima se empleó una rampa interna de unos dos metros de ancho, con una inclinación del 7 por ciento. El diseño de esta rampa interna estaba condicionada por la ubicación de las salas de la pirámide dentro del monumento. Por ella se habrían transportado los bloques de los dos últimos tercios de la pirámide, piedras mucho más ligeras que los enormes bloques de granito de 50 toneladas que se pueden ver por ejemplo en la Cámara del Sarcófago. Según Houdin, estos bloques solamente se podrían haber colocado por medio de una rampa exterior.

Un estudio de microgravimetría ha demostrado que en el interior de la Gran Pirámide existen los trazos de una posible rampa interior. Su diseño se ajustó de manera precisa para no interponerse en la posición de las cámaras internas de la pirámide y los pasadizos que las unen. El único problema que reconoce Houdin es el mismo que vio Lehner a la hora de hacer girar los bloques en las esquinas de 90 grados. Sería necesario hacer esta parte más ancha para que el grupo de obreros pudiera empujar el bloque desde la parte trasera del mismo. De lo contrario, la rampa debería contar con algún tipo de grúa.

La teoría de la rampa interna ha tenido muy buena acogida en el seno de la comunidad egiptológica. Importantes investigadores en el mundo de las pirámides egipcias como el egiptólogo estadounidense Bob Brier y Rainer Stadelmann, antiguo director del Instituto Arqueológico Alemán de El Cairo, la han recibido con aprobación. Quizá nos encontremos, por fin, ante una teoría que responda a una de las grandes incógnitas de la egiptología, cómo se construyeron las pirámides. Aún así, todos parecen coincidir en que esta propuesta no es más que el primer paso. Son muchos otros los enigmas que quedan aún por responder.

© Nacho Ares 2014

http://www.nachoares.com/articulos/como-se-construyeron-las-piramides/

martes, 17 de octubre de 2017

El anarquista Bakunin sobre la masonería

 Librepensador Acrata



Dejo a continuación unas palabras de Bakunin, anarquista de fuerte herencia masónica, a este respecto. A modo de síntesis, puede decirse que la posición del libertario ruso es que la masonería sirvió a los propósitos de la burguesía cuando ésta era una fuerza revolucionaria en lucha por derrocar el Antiguo Régimen. Más adelante, quienes proviniendo de una situación social más o menos desahogada (como el propio Bakunin) tuvieron contacto con las Logias y sin embargo supieron ver las injusticias del nuevo régimen burgués, trasladaron algunas prácticas francmasónicas a las asociaciones obreras, que acabarían suplantándolas como nuevo ariete revolucionario, una vez convertida la burguesía en reacción. A título de curiosidad, la gran mayoría de sellos de las sociedades obreras españolas de finales del siglo XIX contienen motivos masónicos en sus logotipos:

“Amigos y hermanos:

Antes de dejar vuestras montañas, siento la necesidad de expresaros una vez más, por escrito, mi gratitud profunda por el recibimiento fraternal que me habéis hecho. ¡No es maravilloso que un hombre, un ruso, que hasta ahora os era desconocido, ponga el pie en vuestro país por vez primera y se encuentre rodeado de centenares de hermanos! Este milagro no podría realizarse hoy más que por la Asociación Internacional de Trabajadores, por la sola razón de que únicamente ella representa la vida histórica, la poderosa fuerza creadora del porvenir político y social. Los que están unidos por un pensamiento vital, por una voluntad y por una gran pasión común, son realmente hermanos, aun cuando no se conocen.

Hubo un tiempo en que la burguesía, dotada de poderosa vida y constituyendo exclusivamente la clase histórica, ofrecía el mismo espectáculo de fraternidad y de unión, tanto en los actos como en los pensamientos; ese fue el buen tiempo de esa clase, siempre respetable, sin duda, pero desde ahora, impotente, estúpida y estéril, la época de su enérgico desarrollo; lo fue antes de la gran revolución de 1793, lo fue también, aunque en menor grado, antes de las revoluciones de 1830 y de 1848. Entonces, la burguesía tenía un mundo que conquistar, un lugar que ocupar en la sociedad, y organizada para el combate, inteligente, audaz, sintiéndose fuerte con el derecho de todo el mundo, estaba dotada de un poder irresistible: ella sola ha hecho contra la monarquía, la nobleza y el clero reunidos las tres revoluciones. En esa época, la burguesía también había creado una asociación internacional, universal, formidable, la francmasonería.

Mucho se equivocaría el que juzgara la francmasonería del siglo pasado, o la de principios del siglo presente, según lo que es hoy. Institución por excelencia burguesa en su desarrollo, por su poder creciente primero y su decadencia más tarde, la francmasonería ha representado en cierto modo el desarrollo, el poder y la decadencia intelectual y moral de la burguesía. Hoy, habiendo descendido al papel de una vieja intrigante y caduca, es nula, estéril, algunas veces mala y siempre inútil, mientras que antes de 1830, y antes de 1793 sobre todo, habiendo reunido en su seno, con pocas excepciones, todos los espíritus más escogidos, los corazones más ardientes, las voluntades más fieras, los carácteres más audaces, había constituido una organización activa, poderosa y realmente bienhechora. Era la encarnación enérgica y concreta de la idea humanitaria del siglo XVIII. Todos estos grandes principios de libertad, de igualdad, de fraternidad, de la razón y de la justicia humanas, elaborados primero teóricamente por la filosofía de ese siglo, se transformaban en el seno de la francmasonería en dogmas prácticos y en bases de una moral y de una política nuevas, el alma de una empresa gigantesca de demolición y de reconstitución. La francmasonería fue en esa época la conspiración universal de la burguesía revolucionaría contra la monarquía feudal, dinástica y divina.

Esta fue la Internacional de la burguesía.

Ya se sabe que todos los actores principales de la primera revolución, han sido francmasones y que, cuando estalló esa revolución, encontró, gracias a la francmasonería, amigos y cooperadores dispuestos y poderosos en todos los demás países, lo que seguramente contribuyó a su triunfo; pero también es evidente que el triunfo de la revolución mató a la francmasonería, porque la revolución había colmado los votos de la burguesía, dándole un sitio en la aristocracia nobiliaria: la burguesía, decimos, después de haber sido largo tiempo una clase explotada y oprimida, ha llegado a ser, naturalmente, la clase privilegiada explotadora, conservadora y reaccionaria, la amiga y sostén más firme del Estado de Napoleón; la francmasonería llegó a ser, en una gran parte del continente europeo, una institución imperial.

La Restauración la resucitó un poco, y, viéndose amenazada por la vuelta del antiguo régimen, obligada a ceder, a la Iglesia y a la nobleza coligadas, el lugar que había conquistado en la primera revolución, se hizo forzosamente revolucionaria.

¡Pero qué diferencia entre este revolucionarismo recalentado y el revolucionarismo ardiente y poderoso que la había inspirado al fin del siglo último!

Entonces, la burguesía había ido de buena fe, había creído seria y sencillamente en los derechos del hombre; había ido inspirada e impulsada por el genio de la demolición y de la reconstrucción, y se encontraba en la plena posesión de su inteligencia y en el pleno desarrollo de su fuerza; no conocía aún que la separaba del pueblo un abismo; se creía, se sentía y lo era realmente, la representación del pueblo. La reacción termidoriana y la conspiración de Babeuf le han quitado esa ilusión. El abismo que separa al pueblo trabajador de la burguesía explotadora y dominadora, se ha ensanchado, y lo menos que se necesita para llenarle es todo el cuerpo, toda la existencia privilegiada de los burgueses, en una palabra, la burguesía entera.”

Le Progrès, 23 de febrero de 1869, Ginebra.

http://anarquismoymasoneria.blogspot.pe/2014/11/el-anarquista-bakunin-sobre-la-masoneria.html

lunes, 16 de octubre de 2017

LA ORDEN DE LOS ILUMINADOS DE BAVIERA.

LA ORDEN DE LOS ILUMINADOS DE BAVIERA.


La llamada "conspiracion de los Iluminados de Baviera" es para algunos historiadores -como el abate Barruel- un "ensayo general con todo" de lo que luego seria la Revolucion Francesa.

"Cada hombre es su rey, cada hombre es soberano de si mismo" decia el juramento del grado 13 (el ultimo) de la Orden de los Iluminados de Baviera, y en ella puede intuirse la tematica politica de la que se apropiaria una parte de los francmasones franceses.

La vocacion antimonarquica y mas especificamente, antiabsolutista de los "Iluminados" se complementa con la busqueda -comun a la masoneria- de la fraternidad humana. Adam Weishauot, fundador e inspirador de la Orden, reconoce al respecto: "Y su finalidad (la de los Iluminados), en resumen, cual es? la felicidad de la raza humana! Cuando vemos como los mezquinos que son poderosos y los buenos que son debiles, luchan entre si, cuando pensamos que inutil es querer luchar solo contra la fuerte corriente del vicio, nos viene al magin la mas elemental idea: la de que todos debemos trabajar y luchar juntos, estrechamente unidos, para que asi la fuerza este del lado de los buenos, pues todos unidos ya no seran debiles.

Los grados de iniciacion eran tres, divididos en subgrados: grado de iniciacion (divididos en preparatorio, noviciado, minerval e iluminado menor) grado de masoneria (subgrados de iluminado mayor, iluminado diligente), grado de los misterios (subgrados de sacerdotes, regente, mago y rey).

El grado de Iluminado menor marcaba la division entre peque#os misterios, llamados aqui "edificio inferior" y "grandes misterios" que darian acceso a las construcciones del "edificio superior", que en este caso supondria el dominio de las capacidades del hombre y de las capacidades del hombre y dominio sobre el mundo, respectivamente. Los "Iluminados de Baviera", cuando hablaban de "dominio del mundo" incluian tambien el dominio politico.

Las "constituciones" (reglamento) de la Orden especificaban que quien alcanzara el grado de sacerdote debia asumir los poderes del Estado. La ideologia de los "ilumandos" era una curiosa mezcla de ideas politicas, misticas y filosificas, no exenta de contradicciones flagrantes: igualitarios en su objetivo final, pretendian llegar a el mediante la rigida estructura jerarquica. Ateos impenitentes, divinizaban, en cambio, la naturaleza. Al grado de sacerdote debia revelarse el secreto del "amor universal" pero a este se llegaba a traves de los patriotismos.

Pero toda aquella conspiracion urdida laboriosamente por Adam Weishaupt quedo al descubierto en 1785 cuando un correo de los "iluminados" fue el fulminado por un rayo mientras trasladaba importantes documentos sobre la organizacion y los proyectos de la Orden.

Weishaupt, mason de alto grado, se habia relacionado con distintos ambientes esotericos y ocultistas en el ultimo tercio del siglo XVIII. Asi a traves de la masoneria, contacto con Adolf von Knigge, su alma gemela, y juntos fundaron la "Orden der Illuminaten" en la noche de Walpurgis (30 de Abril al 1 de Mayo) de 1776. Su documento fundamental esta inspirado en tres corrientes: el pseudorosacruciano, ya por entonces en perdida del vigor de Alemania, las constituciones masonicas de Anderson, inspiradoras de la masoneria moderna y la regla de la Orden de los Jesuitas.

Los miembros de la Orden recibian un nombre mistico, generalmente extraido de la antiguedad griega. Weishaupt era "Spartakus", Knigge, "Philon", el celebre poeta Goethe, "Abaria" y el filosofo Herder, "Damasus". Lo cierto es que en los pocos años en los que la Orden estuvo en actividad logro atraer a sus filas a buena parte de los alumnos de la Universidad de Ingolstadt, pero tambien encuadro a muchos nobles bavaros. Sus afiliados no superaron en todo caso, la cifra de seiscientos.

Tras la prohibicion de la Orden por el elector de Baviera, Wishaupt fue condenado a prision, pero logro huir de la carcel de Regensburg, muriendo en la mas absoluta miseria en 1830. Tal es la historia de lo que se ha dado en llamar "conspiracion de los Iluminados", la cual segubn sostiene el abate Barruel, inspiro el accionar de la masoneria durante la Revolucion Francesa.

Puede decirse pues, que con los "iluminados", por primera vez en la edad moderna una sociedad secreta se plantea directamente conquistar el poder politico con un programa revolucionario, antimonarquico y nacionalista, que efectivamente prefigura los rasgos que luego encontraremos en la Revolucion Francesa.

La conspiracion de los "iluminados" fracaso no solo por contingencias y casualidades humanas, sino tambien porque Alemania carecia en ese momento del sustrato cultural sobre el cual pudieron asentarse tambien los principios revolucionarios en Francia: la ilustracion, el enciclopedismo.

Podrias decir que la Masoneria tiene sus raizes en los Templarios...pero desgracidamente gracias a la Intervencion de los Iluminados de Baviera, la Masoneria dejo de ser lo que sus ideales eran, transformandola en una sociedad discreta, con un alto poder politico de dominacion mundial bajo la tutela de los hombres de poder sirviendo como una herramiento para ser usado en bien de los mismos. Pero debemos recordar que la Masoneria no es la unica sociedad discreta que existe, podemos decir que existen por demas, mas sin embargo la Masoneria fue la mecha que genero grandes cambios politicos, historicos y economicos.

http://www.ssecretas.com/iluminados.html

domingo, 15 de octubre de 2017

La esfinge: el león perdido de Gizeh

La esfinge: el león perdido de Gizeh
Artículo publicado en la revista Más Allá de la Ciencia en 2001.


Destapada decenas de veces de las arenas del desierto, hasta el día de hoy nadie ha podido descubrir los verdaderos misterios que oculta la Esfinge de la meseta de Gizeh. Como si se tratara de un perfecto laberinto urdido por los antiguos sacerdotes egipcios, este lugar todavía oculta bajo sus arenas un secreto sin igual: la existencia en el mismo lugar de otra Esfinge igual de enorme y misteriosa que la que todos conocemos.

Cuando Julio César alcanzó las costas de Egipto en el año 40 a. C. y protagonizó su mágico encuentro con la inefable reina Cleopatra VII, la Esfinge llevaba, al menos, 2.500 años guardando las grandes pirámides de Menfis. Poco antes, cuando Alejandro Magno llegó a esta ciudad en el año 332 a. C. para liberar a Egipto del yugo persa, la Esfinge llevaba vigilando las arenas del desierto, al menos, 2.200 años. Cuando Ramsés II el Grande fue dueño y señor de todo el mundo conocido hacia el 1280 a. C., era consciente de que mucho antes que él, al menos 1.300 años, un dios había levantado en el desierto oriental un gigantesco león de piedra, la Esfinge. Y cuando los herederos de las grandes pirámides de Menfis, Keops, Kefrén y Micerinos, hicieron temblar al mundo con sus gigantescos santuarios, hacia el 2.500 a. C., seguramente la Esfinge llevaba reinando miles de años sobre las dunas del desierto del Amduat.

Los interrogantes que rodean a este gigantesco y solitario león de piedra son muy numerosos. Sin embargo, el más extraordinario de todos es quizás el plantearse la posibilidad nada desdeñable de que la Esfinge de la meseta de Gizeh no ha estado tan sola a lo largo de la historia, tal y como se nos ha querido hacer ver. A la luz de las investigaciones realizadas en los últimos meses, la existencia de otra Esfinge en Gizeh, igual de majestuosa que la que todos conocemos, ha adquirido un remarcado protagonismo en las discusiones de los expertos. Esta hipótesis de trabajo reabre y da nuevos bríos a todas las profecías y teorías existentes en torno a la presencia de misteriosas cámaras bajo el león del desierto.

El rey del Amduat

El problema de la Segunda Esfinge de Gizeh se ha convertido en Egipto en un asunto casi político. Defensores y detractores no se ponen de acuerdo ni en la fecha ni en la ubicación de esta segunda Esfinge. Lo cierto es que el problema no es para menos. Nos podemos imaginar el tamaño del mismo si nos acercamos a las dimensiones de la Esfinge que todos conocemos. Según los datos aportados por el Sphinx Project dirigido por el egiptólogo estadounidense Mark Lehner, su longitud, desde la punta de las patas delanteras hasta la base de la cola, alcanza los 72,55 metros. Más o menos el ancho de un campo de fútbol de dimensiones medias. En este punto hay que reseñar para los amigos del dato que la pata delantera izquierda (la norte) es 0,26 metros más larga que la derecha (la sur).

Su altura no es menos espectacular. Desde el suelo de la trinchera en la que se levanta hasta la cabeza de la antigua cobra, exhibida hoy en el Museo de El Cairo, y que decoraba el tocado nemes (el típico pañuelo de rayas horizontales y verticales que empleaban los faraones), la Esfinge alcanza los 20,22 metros, o lo que es lo mismo la altura de una casa de 5 pisos. La parte más alta del lomo llega a los 12, 38 metros. De igual manera, para completar la tabla de datos hay que añadir finalmente que la anchura máxima del león de piedra es de 19,10 metros.

Con estos datos en la mano, el plantearse que en la meseta de Gizeh existe perdido bajo las arenas un hallazgo arqueológico de este valor, nos da una idea de los problemas que puede acarrear. Ahora bien, la complicación más importante estriba en conocer exactamente el lugar en donde buscar.

Gizeh: un plano del Inframundo

A medida que nos alejamos de la Esfinge no es difícil descubrir que todo el sector monumental de Gizeh gira en torno a esta figura leonina. Incluso la ubicación de cada una de las pirámides y del propio león de piedra puede deberse a un macroproyecto religioso urdido por los sacerdotes egipcios, quizás en época prefaraónica, para el que de forma ineludible necesitaban dos esfinges.

El Libro del Amduat describe el itinerario del disco solar cuando se pierde en el horizonte occidental en las últimas horas del día. Son las doce horas de la noche, cada una de las cuales se correspondía con una de las doce partes en las que se divide para los antiguos egipcios el Más Allá, el Amduat. Al contrario de los antiguos repertorios de fórmulas como los Textos de las Pirámides, los Textos de los Sarcófagos o incluso el coetáneo Libro de los Muertos, el Libro del Amduat muestra una unidad argumental desde el principio hasta el final. No son fórmulas inconexas a modo de recetas destinadas a situaciones más o menos previsibles sin ninguna continuidad espacial ni temporal, tal y como presentan los antiguos textos religiosos. Además, en el caso del Amduat la geografía y la toponimia de estos lugares aparece descrita con todo lujo de detalles. Cada una de sus doce horas o regiones tenía un gobernador, una población, sus ríos, sus montañas, sus leyes o sus emblemas.


Pues bien. La Quinta Hora del Libro del Amduat describe el reino de Sokaris, una divinidad con cabeza de halcón, dios de las necrópolis y cuyo nombre ha dado lugar a lo que hoy es la región de Sakkara, al sur de Gizeh. El momento más significativo de esta hora es la representación de los dos leones Aker frente a la colina primigenia del Nun, el no ser, del que devino la creación del mundo. Esta colina primigenia no es más que una forma piramidal rematada por una cabeza y por un escarabajo que representa al Sol. Sobre el conjunto existe una especie de colina en la que reposan dos pájaros, Isis y su hermana Nephtys. Según afirmó en 1947 el arqueólogo egipcio Selim Hassan, dentro de su publicación sobre la Esfinge, esta Quinta Hora del Amduat puede verse en la propia meseta de Gizeh.

Si Hassan está en lo cierto, y no hay nada que nos pueda llevar a pensar lo contrario, la meseta de Gizeh sería entonces una recreación gigante de una especie de reino de Sokaris. En él la Esfinge desempeñaría el papel del propio dios león Aker, en el sentido de ser el protector de la necrópolis y la Gran Pirámide sería la colina primigenia. Este detalle que siempre se ha sospechado, encontraría en el hallazgo de Hassan una explicación racional. Cabría preguntarse que si realmente la Esfinge que todos conocemos es el guardián oriental de la necrópolis, del mismo modo, si de verdad es una representación de Aker, entonces debería haber otra Esfinge en el sector occidental de Gizeh, completando así la divina pareja de leones Aker. No hay razón para pensar lo contrario. En el sector oeste de la meseta de Gizeh hoy se levanta el escenario construido para representar la ópera de Verdi, Aída. Un poco más al sur está la planicie desde la cual los turistas hacen sus fotografías de la meseta con las tres pirámides juntas. Posiblemente entre estos dos lugares o no muy lejos de allí se encuentre la otra Esfinge de Gizeh.

Existe una prueba documental al respecto. La Estela del Sueño de Tutmosis IV (1400 a. C.), ubicada entre las patas de la Esfinge, muestra en la representación de la luneta superior una imagen del dios Aker, en este caso formado por dos esfinges como la de Gizeh. ¿Está haciendo alusión simplemente a la divinidad Aker o es que realmente existe en el otro extremo de la meseta un “león del mañana” en contraposición al “león del ayer”, la Esfinge oriental?

También existe otra posibilidad. Bassam El Shammaa, investigador alejandrino especializado en egiptología, está convencido de que la Segunda Esfinge se encuentra todavía bajo la arena del desierto. Lo puedes leer en este otro artículo.

Las otras “Cámaras Secretas”

Ahora bien. Se encuentre en donde se encuentre la Segunda Esfinge, este monumento puede proporcionar la clave para explicar algunas lagunas existentes en la historia de esta civilización. ¿Están escondidas bajo este desconocido león del desierto todas las cámaras secretas que se han achacado desde siempre, y entonces por error, a la Gran Esfinge?


Durante la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos hizo furor el trabajo de un psíquico llamado Edgar Cayce. Siempre en estado de trance, este hombre recitó durante su vida miles de “interpretaciones” que hacían alusión al antiguo Egipto. Cayce estaba convencido de que el origen de esta civilización era atlante, en una fecha cercana al 10000 a. C. Dando la razón al filósofo griego Platón, Cayce defendía que en su huida de la destrucción de su continente los atlantes fueron a parar a Egipto. Allí fundaron esta extraordinaria cultura, dejando gran parte de su legado escrito sobre unos misteriosos documentos guardados bajo la Esfinge en una habitación denominada la Sala de los Archivos. La búsqueda de esta Sala ha sido el objetivo principal de la Fundación Edgar Cayce, una institución que nació tras el fallecimiento de su promotor y adalid. Según afirmó Cayce en algunas de sus “interpretaciones”, la Sala de los Archivos iba a ser descubierta a finales del siglo XX en concreto bajo su pata derecha. ¿Pero bajo la pata de cuál de las dos esfinges?

A pesar de las innumerables batidas y la utilización de los equipos más sofisticados, el resultado de la búsqueda ha sido infructuoso, por lo que ya se empieza a barruntar la posibilidad de que la “interpretación” de Cayce no sea más que otro error en la carrera de este excéntrico profeta durmiente. O quizás hemos buscado bajo la esfinge errónea.

Las verdaderas cámaras ocultas

Siendo exactos en lo que respecta a la existencia de cámaras bajo el cuerpo de la Gran Esfinge, hay que reconocer que su presencia está más que probada. Si realmente esa dualidad existió no sería de extrañar, por lo tanto, que la Segunda Esfinge poseyera algunos de los increíbles hallazgos que tiene su hermana gemela. Para que nos hagamos una idea del valor potencial arqueológico que tendría el hallazgo de la Segunda Esfinge repasaremos lo descubierto hasta la fecha en el monumento que todos conocemos.

En la década de 1990 el geofísico estadounidense Thomas Dobecki llevó a cabo varias experiencias en la cubeta sobre la que está construida la Esfinge. Junto a él se encontraba Robert Schoch, geólogo ligado a la Universidad de Boston y que se haría muy célebre por su polémica datación de la Esfinge entre el 5000 y el 7000 a. C. Durante sus investigaciones, ambos científicos empleando algunos radares subterráneos, descubrieron una serie de “anomalías y cavidades en la roca madre entre las patas del león y a lo largo de los lados de la Esfinge”. En concreto aparecieron cuatro. La más grande de todas tenía unas medidas de 9 x 12 metros en la base, con una profundidad de 5 metros. ¿Se corresponde esta habitación con la mencionada Sala de los Archivos de Edgar Cayce? Aunque Schoch pensaba que se trataba de cámaras naturales, más de una década después, no podemos decir nada de su investigación ya que tales cavidades nunca han sido estudiadas debido principalmente a la reticencia de las autoridades egipcias, poco propensas a dar permisos de excavación basados casi exclusivamente en la intuición mística de un profeta.

Cámaras en boca de todos

La idea de cámaras ocultas bajo la Esfinge no es en absoluto algo nuevo, producto de la imaginación de visionarios del siglo XX. Las historias de su existencia han estado a la orden del día justo desde el final de la época faraónica.

Sin embargo, no ha sido hasta hace poco cuando la Esfinge ha hecho despertar en el colectivo general las más extrañas fantasías. Para hacernos una idea de la situación tenemos que viajar en el tiempo hasta el año 1945. En el trono de Egipto gobernaba desde el año 1936 el rey Faruk I (1920-1965), hijo Fuad I (1868-1936) y nieto del mítico Ismail Pasha (1830-1895). La historia no está documentada, pero todo parece indicar que una noche del año 1945 Faruk cubierto por el oscuro velo de la noche abandonó El Cairo en su jeep. Su destino no era otro que la meseta de Gizeh. Allí quiso dar un paseo en los alrededores de la Esfinge. Según contó más tarde, el propio Faruk pudo “tocar algo y empujar una enorme losa abierta, que hacía de puerta.” Tras dicha abertura encontró, siempre según la versión de Faruk “una gran habitación guardada por un autómata.”

La historia no era nueva. El cronista Masoudi, nacido en Bagdad y fallecido en el año 956, cuenta en sus Praderas de Oro que este autómata, un robot de metal, tenía la función de proteger el tesoro de la Esfinge y que “destruía todo excepto a aquellos quienes por su conducta eran merecedores de ser admitidos.” Otro cronista como Ibn Abd Hokm relata un suceso similar.

El investigador Andrew Tomas habla de un caso parecido en el que participó un compañero suyo, caballero que trabajaba en la Junta Municipal de Shanghai, China, y que visitó Egipto en el año 1934. Al parecer, el caballero en cuestión había mantenido una relación epistolar anterior con un maestro árabe. Una vez en El Cairo, el mencionado maestro le llevó por la noche a la Esfinge y tras abrir una puerta de manera similar a como lo hizo once años después el ya rey Faruk, descendieron por una galería oscura y larga. Después de caminar durante una distancia muy grande llegaron a un lugar sobre el que se levantaba un extraño muro de luz. El protagonista aseguró que tras él pudo observar escenas y figuras.

Una Puerta al Inframundo

Sin embargo, muy pocos conocen la verdadera realidad de la Gran Esfinge. No hace falta utilizar sofisticados aparatos tecnológicos para descubrir la existencia de cámaras ocultas bajo este enorme león de Gizeh.

Mientras Zahi Hawass, ex ministro de Antigüedades y Mark Lehner restauraban la Esfinge durante la década de los años 80, tres ancianos que habían trabajado con ellos como obreros del Servicio de Antigüedades les hablaron de la existencia de un pasaje bajo la cola de la Esfinge. Les contaron que lo conocían desde el año 1926, fecha en la que el arqueólogo francés Émile Baraize realizó la última restauración del monumento. Uno de los tres hombres, Mohamed Abd al-Mawgud Fayed, pudo proporcionar datos aún más precisos casi seis décadas después de su primera visita.

Pero la cola de la Esfinge está plagada de pequeños sillares de piedra. Podía estar en cualquier sitio. Al final, los arqueólogos dieron con el bloque adecuado. El jueves 16 de octubre de 1980 Hawass y Lehner se toparon con un bloque que ofrecía visos de haber recibido la típica restauración de la época de Baraize. Efectivamente tras él apareció un oscuro agujero que penetraba en la tierra en varias direcciones.

El pozo en sí cuenta con dos partes. Una de ellas desciende hacia el núcleo de la roca de la Esfinge. Su anchura no supera los 130 centímetros y la profundidad de esta primera parte alcanza los 5 metros. Su trabajo es muy tosco. La zona más profunda estaba totalmente llena de escombros. Todavía son visibles las marcas de las herramientas empleadas en el lugar y de una especie de “apoyapiés”, utilizados seguramente para facilitar la ejecución de la obra.

Estas marcas también pueden ser observadas en la parte superior del túnel que va desde el propio nivel de la cubeta sobre la que se levanta la Esfinge hasta unos metros más arriba. Esta parte del pozo que asciende hacia el interior del cuerpo del león viene a medir unos 4 metros y acaba en un pequeño nicho de 1 metro de ancho y 1,80 de altura. El límite de este pozo está taponado por varias losas que según Hawass y Lehner son el producto de la primera restauración de este monumento, llevada a cabo durante el reinado de Tutmosis IV.

Una Esfinge de “Gruyer”

Éste es el túnel del que todo el mundo ha oído hablar. Sin embargo, la realidad va mucho más allá. Aunque resulte insólito, los egiptólogos reconocen la existencia de tres grandes túneles en la Esfinge. Uno de ellos, el más importante, ya lo hemos visto. Se encuentra junto a la cola. Pero aún hay más.
En 1978 de nuevo Hawass realizó otro hallazgo sorprendente. Justo detrás de la cabeza de la Esfinge el arqueólogo egipcio descubrió un agujero de poco más de medio metro de ancho. Parecía ser el resultado de una de las exploraciones realizadas en 1837 por Howard Vyse. A lo largo del siglo XIX la creencia de que la Esfinge estaba repleta de tesoros fue una idea que llevó a algunos aventureros a trabajar con dinamita. Desconocemos si realmente encontró algo que mereciera la pena. Tampoco sabemos qué razón llevó a Vyse a dinamitar esa parte concreta de la Esfinge y no otra. En el lugar los arqueólogos descubrieron un trozo de piedra bastante grande que pertenecía al tocado de la cabeza de la Esfinge.

Pero todavía hay más. Al menos queda un tercer túnel por abrir en la Esfinge, si bien es cierto que todavía nadie ha movido un dedo por saber qué hay al final de él. Cuando Baraize restauró el monumento no solamente dio con el túnel de la cola sino con otro que se encuentra en el sector norte del león. Es cierto que a la hora de hablar de los túneles de la Esfinge siempre se habla de los tres “reconocidos.” El de la cola, el que se encuentra junto a la cabeza, dinamitado por Vyse y éste. Sin embargo, cualquiera que consulte el archivo de Pierre Lacau, colaborador de Baraize en la campaña de excavación de 1926-1928 descubrirá que la existencia de túneles es verdaderamente sorprendente.
En concreto la fotografía CI 19 muestra un detalle bastante aproximado de la parte de la panza del león, en este sector norte. Allí puede observarse un boquete bastante grande. En esa misma imagen CI 19 se ve a un hombre que permanece bajo el nivel del suelo de la cubeta sobre la que se levanta la Esfinge, mientras es observado por otro hombre que se encuentra sobre un pequeño montoncito de arena que hay junto a la entrada del túnel.

Cámaras ocultas en el Templo del Valle

El entorno arqueológico que rodea a la Esfinge no se libra de la presencia de estas extrañas cámaras. Cuando el británico Flinders Petrie excavó el Templo del Valle de Kefrén hacia 1880, justo delante de la ubicación según Bassam El Shammaa de la Segunda Esfinge, se topó con algo sorprendente. En uno de los pasillos meridionales del templo, destinado a dar acceso a varios almacenes Petrie descubrió que una piedra de la pared se había cambiado de lugar. Al retirarla apareció una habitación totalmente oscura en la que no se podían ver ni puertas ni ventanas de ninguna clase. La habitación en sí tenía 5 metros de norte a sur por 2 metros de este a oeste. Su aspecto era tosco y daba la sensación de nunca haber sido finalizada lo que hizo pensar a Petrie que la estancia secreta en cuestión era precisamente un lugar conocido por muy pocos. Está levantada aprovechando las propias paredes de los bloques de granito que la rodean. Hacia su mitad tiene un desnivel que da acceso a la continuación de la habitación en cuyo extremo final gira hacia la derecha (el oeste) haciendo un pequeño recoveco de apenas 0,5 metros de ancho.

Por desgracia, según cuenta Petrie en su The Pyramids and Temples of Gizeh (London 1883) jamás encontró nada en su interior. Algunos de sus obreros le comentaron que corrían rumores de que allí aparecieron algunas momias de personajes del pueblo llano, posiblemente de Época Tardía (1000 a. C.).

La única manera de poder ver esta cámara es entrando en ella y pidiendo un permiso para cruzar la puerta metálica que cierra el paso en la sala hipóstila en forma de “T” invertida. Pero lo más curioso de todo es que cualquiera que vea un plano convencional del Templo del Valle de Kefrén, observará que esta misteriosa cámara no aparece por ningún lado. La cámara en sí resulta muy similar a las dos habitaciones ciegas superpuestas que se descubrieron en la esquina noroeste del templo de Seti I construido en la ciudad de Abydos en honor del dios Osiris.

La pregunta de la posible existencia de una Segunda Esfinge tiene envergadura y nadie puede negar que se trata de un interrogante que ha martilleado la cabeza de más de un investigador. Y principalmente porque tiene muchas probabilidades de ser cierta. Hallazgos recientes como la conocida tumba de Osiris, justo al pie de la calzada de Kefrén no hacen más que confirmar la complejidad arqueológica de este increíble lugar. La meseta de Gizeh, como sabe perfectamente cualquier excavador, es un auténtico pozo sin fondo. Se calcula, haciendo esos pronósticos que simplemente pueden entenderse como algo aproximado, que la meseta de Gizeh solamente nos ha mostrado un 10 por ciento de los monumentos que poseyó. Quién sabe entonces si bajo las arenas de esta región del desierto egipcio haya dos, tres o incluso más esfinges.

(c) 2015

http://www.nachoares.com/articulos/esfinge/

sábado, 14 de octubre de 2017

LOS TEMPLARIOS Y LA MASONERIA MODERNA

LOS TEMPLARIOS Y LA MASONERIA MODERNA

Los Templarios y El Surgimiento de la Masoneria.

La tradicion masonica explica que no todos los templarios franceses fueron prendidos o ajusticiados por los verdugos de Felipe el Hermoso. Algunos lograron ganar las costas de Escocia e ingresar en las hermandades de constructores que ahii operaban. Fue asi -siempre segun la tradicion- como se incorporaron los temas templarios a la masoneria operativa y como, transformada esta en especulativa, siguio ostentando alegoricamente el recuerdo de la Orden exterminada por el rey frances.

En este contexto semilegendario tomo cuerpo el tema de "la venganza templaria": la masoneria, "templarizada" asumiria como objetivo politico el derrocamiento de la dinastia Capeta y de los herederos de Felipe el Hermoso, propiciando un fin ejemplar para sus titulares. A este respecto, en el ritual masonico del Grado 30 del rito escoces se dice: "La venganza templaria se abatio sobre Clemente V no el dia en que sus huesos fueron entregados al fuego por los calvinistas de Provenza, sino el dia en que Lutero levanto a media Europa contra el Papado en nombre de los derechos de conciencia. Y la venganza se abatio sobre Felipe el Hermoso, no el dia en que sus restos fueron arrojados entre los desechos de Saint Denis por una plebe delirante, ni tampoco el dia en que su ultimo descendiente, revestido del poder absoluto, salio del Temple, convertido en prision del Estado, para subir al patibulo, sino el dia en que la Constituyente francesa proclamo, frente a los tronos, los derechos del hombre y del ciudadano".

Queda claro, pues, que la "venganza templaria" tiene, no solo el contenido de un ajuste de cuentas historicas, sino tambien un componente doctrinal: tal venganza se consuma sustituyendo los principios del absolutismo y la sociedad trifuncional heredada del medievo, por una sociedad igualitaria, politicamente libre, sin aristocracia gobernante.

Formacion de La Masoneria

El proceso de la formacion de la masoneria se inicia cuando las hermandades inglesas de constructores empezaron a admitir en su interior a gente -frecuentemente nobles- que no ejercian la profesion. Se trataba de personas notables a las que los constructores respetaban y con cuya presencia intentaban prestigiar sus logias. Se les llamo "masones aceptados" y su influencia fue creciendo en las instituciones a lo largo del siglo XVII.

A principios del siglo XVIII algunas logias ya habian dejado de ser "operativas"; no practicaban ninguna profesion y, en su interior, los "masones aceptados" eran mayoria y pasaron a llamarse "especulativas". La formacion de la Gran Logia de Londres en 1717 marca el punto de inflexion, entre la masoneria "operativa" y "especulativa".

Este proceso se habia desarrollado en Inglaterra y solo unos años despues llego al continente de la mano de los partidiarios de Jacobo II Estuardo, exiliado en Saint Germain en Laye.

El contingente de exiliados que siguieron a Jacobo II estaba compuesto fundamentalmente por catolicos que imprimieron en las logias rasgos de su confesion religiosa. Asi por ejemplo la recien constituida "Gran Logia de Francia" decia en sus estatutos: "La Orden esta abierta solo a los cristianos. Es posible aceptar a cualquiera que no pertenezca a la Iglesia de Cristo. Judios, Mahometanos y paganos son excluidos por incredulos".

Puede entenderse asi porque personajes catolicos de primera fila que se situaron en el bando de la contrarevolucion de 1789, como Josep de Maistre, se sentian comodos en los bancos de sus logias.

El Catolicismo Trascendente

De Maistre, que había sido iniciado en la logia Los Tres Morteros, de Chamberry, y ocupaba el cargo de Gran Orador en su famosa Memoria al Duque de Brunswick explica cual debe ser el papel de la masonería en el siglo: "El fin de la masonería es la ciencia del hombre", es decir, "la verdadera religion". De sus tres principales grados, el primero debe dedicarse a perseguir el "bienestar general"; el segundo, la "unificación de las confesiones cristianas, la unidad del cuerpo místico de Cristo mediante el triunfo de la Iglesia Catolica"; y el tercero, buscar "la revelación a través de la metafísica. El conjunto de todo esto es lo que De Maistre llama "catolicismo trascendente".

De Maistre -luego implacable critico de la Revolución Francesa- consideraba a las logias como un espacio de reflexión e iluminación, para católicos laicos, en donde se estudiase y practicase una metafísica inspirada en los textos bíblicos y aceptando siempre la disciplina de la Iglesia Romana.

Como se ve, a lo largo del siglo XVII la masonería no tiene el "aspecto" de una sociedad conspirativa, sino el club de pensamiento. Sin embargo, poco a poco se produciría una transformación en sus contenidos. Los no-católicos -hugonotes, protestantes, naturalistas, indiferentistas religiosos, etc.- van adquiriendo un peso y una influencia creciente. La coexistencia entre distintas sensibilidades políticas se va deteriorando y los francmasones franceses en el ultimo tercio del siglo ya no coinciden -como solo unos años antes- en la opción monárquica constitucionalista (a la iglesia). Pero con todo hasta ese momento ningún francmasón se le había ocurrido actuar, como tal, el política. Esto iba a cambiar en los años siguientes y para entender el origen de esta mutación hay que tener en cuenta tres factores:

1) El ejemplo de la Orden de los Iluminados de Baviera.

2) El cambio cultural que se fue operando en la sociedad francesa a lo largo del siglo XVIII y

3) La relajación de la tensión metafísica en las logias debido al crecimiento desmesurado de la masonería.

http://www.ssecretas.com/templarios.html

viernes, 13 de octubre de 2017

¡Egipto, sí era extraterrestre!

¡Egipto, sí era extraterrestre!
Publicado en la revista Año / Cero 293 del mes de noviembre de 2014

Extraterrestre significa, literalmente, que pertenece al espacio exterior de la Tierra o procede de él. Una endeble, pero sugerente, presencia ET ha sido empleada en numerosas ocasiones para explicar los enigmas de la cultura egipcia. Y, sin embargo, pocas veces pensamos en los elementos auténticamente extraterrestres que sustentan las creencias de los antiguos egipcios: adoración y culto de un legado realmente venido de las estrellas.

La culpa está en la falta de respuestas. La cultura faraónica, que brilló con un esplendor sin igual entre sus contemporáneos, es la civilización de la Antigüedad que más enigmas acumula a lo largo de sus más de 3.000 años de Historia. La construcción de las pirámides, su perfecta orientación astronómica o los incomprensibles textos que acompañan a muchas de ellas, señalan en una misma dirección: las estrellas.

Algunos de los misterios que rodean a los antiguos egipcios están tan enrocados en la comunidad científica que no son pocos los que han propuesto, quizá de una forma aventurada, la respuesta extraterrestre. Los propios textos antiguos nos hablan de visitas y viajes a las estrellas. El Libro de la Vaca Celeste nos cuenta cómo los dioses primigenios llegaron del cielo y, como vamos a ver a continuación, los Textos de las pirámides describen con todo detalle cómo podía viajar el faraón hasta las estrellas en los llamados “textos de ascensión”.

Pero más allá de la interpretación subjetiva que queramos dar a estos documentos religiosos, lo cierto es que las huellas de una realidad extraterrestre en el Egipto faraónico son más abundantes de lo que podríamos creer. No hablan de seres grises de pequeño tamaño con ojos almendrados, pero muestran una realidad igual de misteriosa y fantástica.

Los dioses de las estrellas


Los Textos de las pirámides son los textos religiosos más antiguos de la humanidad. Aparecen por primera vez en la pirámide del faraón Unas en Sakkara (ca. 2350 a.C). Su contenido es completamente estelar. A lo largo de casi 230 fórmulas se dan los pasos necesarios para que el faraón difunto ascienda al cielo y se una con sus ancestros, los dioses de la estrellas.

¿Por qué creían los antiguos egipcios que sus dioses procedían de las estrellas? ¿Qué les hizo pensar que el faraón provenía del mismo lugar y que debía reincorporarse a su naturaleza estelar?

En los Textos de las pirámides podemos encontrar las respuestas. Allí se nos habla de unos misteriosos “rayos”, que cruzaban los cielos de Egipto. Estos rayos, llamados bia, estaban hechos de un extraño mineral, terriblemente duro. Aunque lo más singular de ellos eran sus poderes mágicos.

Los bia, literalmente “el metal del cielo”, debieron de ser meteoritos ricos en hierro, los llamados sideritos. Los egipcios vieron en ellos un gesto de gracia por parte de los dioses celestes, los mismos que miles de años antes descendieron sobre la Tierra para crear la civilización. Todo encajaba.

Hoy sabemos que muchos de estos meteoritos eran divinizados y adorados en templos. En el libro II de la Historia Natural de Plinio el Viejo (23-79 d.C.) podemos leer cómo en el templo de Abydos, la morada de Osiris, divinidad solarizada tiempo después, se adoraba una piedra que la tradición identificaba como caída del cielo. Otros textos nos dicen que en Abydos se veneraba una de las reliquias más importantes de Osiris, su cabeza. Si a esto le sumamos que los egipcios pensaban que los huesos de los dioses estaban hechos de hierro, meteorítico, podríamos especular con que la cabeza de Osiris era un meteorito que recordaba el cráneo del dios de los muertos.

Los egipcios emplearon el material para ellos sagrado (no olvidemos que contaba con un elevado porcentaje de níquel, casi un 10 por ciento), para la confección de herramientas mágicas que utilizaban en sus rituales. Curiosamente este hierro no era empleado para fines prácticos, como podría esperarse de él, debido a su extremada dureza. Los egipcios entendían que su poder radicaba en la esencia misma del material y, sobre todo, en el lugar mágico del que provenía, el cielo de los dioses.

La cuna del dios “extraterrestre”

De la antigua ciudad de Heliópolis, la ciudad del Sol, hoy prácticamente no queda nada. Algunos vestigios se pueden ver junto a la zona de Matareia, en El Cairo. Del templo original no hay rastro pero todos los textos antiguos hablan de él como el lugar en donde se albergaba el sagrado Ben-ben, la piedra primigenia de la que surgió la vida según la cosmogonía heliopolitana.

Textos como a piedra de Shabaka conservada en el Museo Británico de Londres, relatan que antes de existir el universo, hubo un espacio y un tiempo al que ni siquiera los recuerdos podían alcanzar. En esa profunda oscuridad, la nada más absoluta, el Nun, el no-ser, flotaba en un océano de agua inerte. En cierto momento, de las aguas de ese vacío insondable surgió la colina primigenia; una colina piramidal de color negro. En su vértice emergió el dios solar Atum, el primer dios creador, el mismo que dio vida a todos los dioses celestes que llegaron a la Tierra en el origen del los tiempos.

Según la cosmogonía de Heliópolis, la piedra Ben-ben fue aquella colina primigenia que sirvió de soporte para el disco solar. En la propia ciudad de Heliópolis se construyó la Mansión del Ben-ben, lugar en el que los sacerdotes heliopolitanos conservaban celosamente la reliquia de esta colina primigenia, símbolo del semen creador petrificado del dios Atum.

Una vez más, para muchos investigadores esta piedra Ben-ben no sería otra cosa que un meteorito; una piedra caída del cielo en la prehistoria y que cambió de forma traumática la forma de creer y pensar de los antiguos egipcios.

Nace un diseño estelar


¿Cuál era la forma y el material del que estaba hecha esta enigmática reliquia primigenia? Lo ignoramos ya que no contamos con ninguna descripción ni la piedra en sí. Sin embargo, por las descripciones de los textos parece indicar que pudo haberse tratado de un fragmento de meteorito con forma piramidal, una señal de los dioses. Este extraño elemento piramidal cuyo verdadero significado solamente podemos intuir, está también relacionado con el piramidión, el vértice que remataba las pirámides y también los obeliscos, iconos solares por antonomasia.
Imhotep, sabio arquitecto y finalmente dios en el I milenio antes de nuestra era, pasa por ser el ideólogo y creador de la forma piramidal. A su ingenio se debe la construcción de la primera pirámide de la historia, la del faraón Zoser en la meseta de Sakkara, en el 2650 a. C. Él creó esa espectacular escalera hacia el cielo que conectaba al rey difunto con sus ancestros estelares..

Si revisamos los cargos que desempeñó en vida, encontraremos uno especialmente singular. Imhotep ostentaba el puesto de “Inspector de todo lo que el cielo trae” y se dice que su extraordinario conocimiento en astronomía y en toda clase de ciencias provenía de un misterioso libro de origen celeste. Una vez más encontramos ese vínculo con el mundo extraterrestre en la literatura egipcia de las primeras dinastías y que nos acercan, seguramente, al mundo de los meteoritos.

Esta relación la encontramos desde las primeras dinastías. A 15 km al sur de Heliópolis, en un emplazamiento conocido como Abu Gurab, se encontraba el antiguo complejo de templos solares de los reyes de la V dinastía. Hoy apenas quedan restos de dos de ellos, el de Userkaf y el de Niuserre. Se trataba de estructuras abiertas en cuyos patios, tras un altar para sacrificar animales, se erigía un enorme obelisco en honor del dios Ra, el Sol.


La estructura del conjunto era similar a la que pueda tener un complejo piramidal. Lo único que cambiaba era la pirámide, sustituida en el caso de Abu Gurab por un grueso y achaparrado obelisco. Hoy de todo este complejo no quedan más que unas pocas ruinas, las suficientes como para que los arqueólogos se hayan podido hacer una idea de la importancia del lugar y de su antiguo significado.
Objetos ET para revivir al difunto

El vínculo de unión entre el mundo celeste con el ámbito funerario, se mantuvo durante toda la historia de Egipto. Si los Textos de las pirámides daban las fórmulas necesarias para que el rey difunto regresara a las estrellas, los textos funerarios posteriores, destinados a ayudar a todos los egipcios de cualquier estamento social en ese viaje al mundo de Osiris, continuaron con las mismas ideas.


El Libro de la salida al día, más conocido como Libro de los Muertos, cuenta con un pasaje singular en el que se describe la llegada de la momia a la entrada de la tumba. Allí recibe por parte de los sacerdotes el ritual de Apertura de la boca, esto es, una liturgia por la cual el difunto recuperaba sus cinco sentidos para poder comenzar el viaje al Más Allá. Un sacerdote sem se colocaba ante la momia erigida frente a la puerta de la tumba, rematada por una pirámide, y gesticulaba con una suerte de azadón de color negro. Esta extraña herramienta, llamado setep, según muchos egiptólogos, estaría hecha de hierro de origen meteorítico, una evidencia más de la presencia de elementos extraterrestres en la religión egipcia y su extraordinario valor en los rituales de iniciación. En otras ocasiones se empleaba con la misma finalidad el llamado psesh-kef, una herramienta con forma de cola de pez.

Además de ser empleado con las momias, esta liturgia también se usaba para dar vida a cualquier tipo de animal sagrado e incluso templos o estatuas. Antiguamente era llevado a cabo por el mismo artesano que hacía la estatua sin necesidad de usar un sacerdote como intermediario. En el caso de las momias el ritual de Apertura de la boca se celebraba en dos ocasiones. Primero se realizaba inmediatamente después de finalizar el proceso de embalsamamiento, en el taller de los embalsamadores. Más tarde, el ritual se repetía, como hemos visto, antes de que el sarcófago y la momia fueran colocados en el interior de la tumba para la eternidad.

Una vez más nos topamos con un dato que refuerza la idea de que los antiguos egipcios relacionaban el origen de la vida y la existencia después de la muerte con el mundo fuera de nuestro planeta.

La piedra de Tutankhamón

Un nuevo ejemplo lo encontramos en la tumba de Tutankhamón, descubierta en 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter. En una de las cajas con joyas apareció un rico pectoral (Carter 267D, JE 61884) cuyas piezas formaban en escritura críptica el nombre ceremonial de entronización del Faraón Niño, Nebkheperura. La joya, de 14,9 cm de alto, está hecha de oro, plata, incrustaciones de lapislázuli, carnalita, obsidiana, diferentes cristales de colores y, lo más singular de todo, una misteriosa piedra. En el centro del pectoral destaca un escarabajo que sujeta la barca solar de Ra en su viaje por el firmamento. El insecto está tallado a partir de una piedra traslúcida de color verdoso de naturaleza única.


En realidad se trata de un singular mineral denominado piedra del desierto (calcedonia translúcida). Fue descubierto por primera vez en el año 1932 por el cartógrafo británico Patrick A. Clayton. Además de ser el primer hombre que cruzó de este a oeste el Gran Mar de Arena por el paralelo 27 que se abre por todo el desierto Líbico de Egipto, a su regreso dio con este mineral tan curioso. Su origen seguramente esté relacionado con algún objeto estelar que chocó con la Tierra hace unos 28 o 29 millones de años. Lo más probable es que el meteorito en cuestión chocara con tanta fuerza contra nuestro planeta que lanzó al aire rescoldos derretidos de material que, tras enfriarse en pocos segundos, cayeron otra vez al suelo, generando este monóxido de silicio de gran pureza. El paso del tiempo y el azote de la erosión del viento hicieron el resto: una superficie cristalina realmente increíble en la que destacan especialmente las tonalidades verdosas, como es el caso de la piedra que forma el escarabajo del pequeño pectoral de Tutankhamón..

Los egipcios conocían la naturaleza de esta piedra extraterrestre. Su fuerza simbólica fue empleada en la joya del Faraón Niño para reforzar la idea de la magia solar y lunar que exhala el pectoral. Pero, lamentablemente, solo nos ha llegado su uso en esta joya del arte faraónico. Modernas expediciones al desierto Líbico han dado en las dos últimas décadas con nuevos restos de piedra de origen extraterrestre procedentes de aquella explosión.

El “alien” del Valle de los Reyes


Si buscamos en internet vídeos de seres extraterrestres en el antiguo Egipto, fácilmente nos toparemos con este ejemplo. Sus visitas se cuentan por millones. La imagen es espectacular, casi estremecedora. La historia cuenta cómo cerca de Lahun, al sur del oasis de El Fayum, una expedición secreta descubrió dentro de una pirámide los restos de lo que en términos ufológicos se conoce como Entidad Biológica Extaterrestre.

La primera vez que yo vi esta misteriosa momia, porque sí, yo la he visto, fue en el hospital Kasr El-Eini de El Cairo en el año 1999. El Dr. Gaballa, su redescubridor, me la mostró en una de las estancias del hospital en donde había aparecido junto a otras momias olvidadas desde hace décadas.
El misterio de este cuerpo de color grisáceo reside en que apareció en la tumba de Tutankhamón, en 1922. Se trata de uno de los dos fetos momificados, hijos del Faraón Niño (el ADN no ha dejado dudas), descubiertos por Howard Carter en esta tumba. La fotografía no tardó en trascender a los medios de comunicación, recalando poco después en los foros de misterios ufológicos. Enigma resuelto.

El extraño visitante de Ptah-hotep

En los años 90, ante la aparentemente asombrosa evidencia definitiva que mostraba esta fotografía, se quiso ver a un alienígena clásico en una tumba de Sakkara. Lo tenía todo: cabeza desproporcionada, grandes ojos negros almendrados y rasgados y piel grisácea. ¿Qué más se necesitaba para demostrar la presencia de seres de otro planeta en el Egipto faraónico?


La imagen procedía de la tumba de Ptah-hotep, Visir del faraón Djedkare-Isesi, (V dinastía, ca. 2400 a.C.). La primera vez que la vi ya observé algo que no encajaba. El ser era sobradamente claro. Sin embargo, partes de la anatomía del oferente que había a su derecha, parecían superponerse, algo insólito en el arte egipcio.

Cuando a los pocos meses visité la tumba de Ptah-hotep en Sakkara, en efecto, descubrí al observar la escena con detenimiento que, como se ve en la segunda imagen, el famoso alienígena era en realidad una pareidolia. Sencillamente, no era más que un jarrón con doble asa, en donde un par de frutos daban forma a unos “ojos” almendrados.


Pero más allá de estos fraudes o malentendidos, quizá lo más importante de todo es que los egipcios lo conocían. Sabía que más allá de nuestro planeta había algo. Quizá no alcanzaban a comprender qué, pero su certeza en la procedencia de estos objetos extraterrestres era clara. Cada vez que alguien me ha preguntado por la vida más allá de nuestras fronteras terrestres, mi respuesta ha sido firme y contundente. Sé que no estamos solos en el Universo y que, muy posiblemente, al igual que nosotros vamos, ellos pueden venir. Ahora bien, eso no demuestra de ningún modo que yo acepte que la cultura egipcia sea de origen o tenga influencia extraterrestre. Al contrario, en los 25 años que llevo investigando este campo, todavía no me he encontrado una sola prueba de ello. Y sin embargo, aunque parezca paradójico, los antiguos egipcios sí tuvieron contacto con ese mundo tan lejano y fantástico, siendo su huella algo absolutamente claro y evidente en su cultura, porque sí, Egipto sí era extraterrestre…

© Nacho Ares 2015

http://www.nachoares.com/articulos/egipto-si-era-extraterrestre/