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viernes, 26 de mayo de 2017

La Inciación Del Eterno Aprendiz

FRANCISCO JAVIER ORTEGA 

Al trazar estas líneas que a futuro permanecerán como mi primera plancha y la expresión de los sentimientos vividos en ese fabuloso día mi iniciación, encuentro la cita del celebre Decimus Junius Juvenal acertada para describir la sensación que me embargó al encontrarme sentado entre los hermanos masones, expresó el celebre poeta satírico romano” Nunca es largo el camino que conduce a la casa de un amigo.” y es que al enfrentarme a la espera enmarcada de un alto grado de ansiedad, pasar por el rito cargado de un simbolismo nunca antes experimentando, con pruebas que aunque alegóricas me transportaban a la rigurosidad de la institución a la cual pretendía acceder y al final presenciar las solemnes manifestaciones de respeto, aprecio y fidelidad de los miembros de la orden, no podía sino sentir la inefable comodidad de estar entre cofrades. 

Hasta ese momento había escudriñado en los libros profanos y las paginas de Internet motivado tal vez por la intriga de la persona que gusta de lo intelectual o por la sola referencia de los connotados e ilustres personajes que ha abrigado la masonería a través de los tiempos, encontrando para mí asombro desde la desinformación de las paginas de fanáticos religiosos que enrostraban la horrenda practica de Albert Pike[1], hasta la sutil invitación de algunas logias que presentaban como estandarte de la orden los nombres de Churchill, Bolívar, Mozart y demás prohombres que sabemos fueron masones, además tuve la fortuna de acceder a documentos, artículos y libros escritos por algunos QQ: HH:., pero nada de lo que leí o investigue se aproxima siquiera sumariamente a la palingenesia del ritual esotérico vivido. 

De la preparación al ágape mis sentidos estuvieron aguzados, pero poco comprendí de toda la simbología que contiene el rito de iniciación y advierto que no es por falta de capacidad, lo que ocurre es que para un profano el método masónico se muestra incomprensible, es por esta necesidad de expresión, comprensión y aceptación, que al igual que un niño hoy empiezo a aprender a hablar y a escribir, no solo para dominar la jerga sino para que los símbolos sean el medio que me lleven a la evolución y el progreso continuo. Lo que si recuerdo con nitidez y comprendí con una claridad abismal es el juramento que como profano realice ante los ahora HH:. y no es para menos ya que involucra no solo mi palabra de honor, la cual me identifica como caballero digno de pertenecer a esta milenaria institución, sino que también preparó y sirvió de marco para los compromisos que hoy tengo con mis HH:. mi log:. y conmigo mismo .

Comienza entonces el camino que tiene como meta el trabajo constante hacia la virtud, la verdad, la sabiduría y la caridad, valores que no se extinguen, por el contrario permanecen siempre un paso adelante, convirtiéndose en un horizonte perenne importando poco cuanto hayamos avanzado en nuestra formación, lo anterior lejos de languidecer mi espíritu se convierte en la razón de mi permanencia en la orden y en el acicate que fortalece mi voluntad, la masonería vista por los ojos de un aprendiz es por antonomasia la búsqueda de la perfección. Armado de martillo y cincel se empieza a desbastar la piedra, tarea fácil cuando existe tanto que quitar, porque para el neófito el concepto de labrar es una referencia muy elaborada que se gana con tesón y esfuerzo al perfeccionar la practica y transcurrir el tiempo necesario, el cual no es ni antes ni después del que es bien aprovechado.

Para un masón como el que escribe estas líneas no es relevante las diferencias en la practica de un método perfecto, no hay cismas que no se puedan cerrar y que impidan abrazar a todos los semejantes aun a los que no quieren ser abrazados, una idea romántica tal vez escrita por el neófito que apenas ha pasado por la puerta y le falta por conocer todo el camino, pero lo cierto es, que el reto de trabajar por una masonería universal es halagador, solo a la altura de lo que puede realizar un masón que es consciente que antes de pegarle con una piedra a la luna debe apuntar a la copa de los arboles, hay que estudiar, investigar formarse en el simbolismo y el método masónico para de esta manera utilizar las herramientas que esta augusta institución nos brinda para pulir la piedra bruta.

Siendo trabajador puedo con el cincel dar forma a la piedra bruta para llegar a la anhelada perfección del templo, siendo este ideal un concepto que escapa a mis actuales capacidades, pero que de seguro no es igual para todo masón, es decir, el resultado de seguro será bueno pero no equivalente a otro, ya que la perfección al igual que la belleza será medida en razón de los valores propios, lo anterior no es el preámbulo de una carrera mediocre y conformista por las sendas de la masonería, lo cual de seguro no sería tolerada por ella, mas bien es el anuncio de un hombre que como pensante cree en la individualidad del ser y en el respeto por las diferencias, ya que estas últimas son el factor que nos une y se muestra homogéneo en la humanidad .

QQ:.HH:. Para terminar solo me resta agradecer su aceptación, consejo y acompañamiento en este viaje que comenzó hace poco y espero se perpetué por el resto de mis días y un poco mas, de antemano les manifiesto que la critica y la controversia de conceptos siempre serán bien recibidas, ya que cada día que pasa me convenzo más que estas nos ayudan a encontrar la verdad absoluta que no poseemos.

Francisco Javier Ortega
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jueves, 25 de mayo de 2017

Vejez y muerte

Por: Klaus Ziegler

Una de las primeras referencias históricas acerca de los supercentenarios se debe a Diógenes Laercio.

Narra el historiador griego que el filósofo y poeta Epiménides de Cnosos alcanzó a vivir más de 150 años, y que Demócrito de Abdera por poco alcanza los 109. Pero, quizá la más antigua de todas las fábulas sobre longevos sea la del vetusto Matusalén quien, según el Génesis, murió en la época del Gran Diluvio a la edad de 969 años.

Casi todas las historias de supercentenarios suelen ser leyendas, o casos mal documentados sin la menor credibilidad. Y aunque sólo uno individuo de cada 40 millones logra sobrepasar los 110 años, existen centenarios auténticos que han llegado a celebrar su cumpleaños 120, entre ellos Jeanne Calment, una francesa quien ostenta el récord de longevidad comprobado más extraordinario: 122 años y 164 días.

La vida de Jeanne está llena de historias tan increíbles como cómicas. Durante su adolescencia fue testigo de la construcción de la Torre Eiffel, y tuvo el privilegio de conocer personalmente a Van Gogh. Siendo nonagenaria, firmó un acuerdo con un abogado cincuentón de nombre François Raffray, quien ofreció pagarle 2500 francos mensuales hasta el día de su muerte a cambio de heredar su magnífica residencia en Arles. Quién creería que sería la viuda de Raffray la heredera de sus propiedades, pues el desdichado abogado falleció casi octogenario, dos años antes de morir la sempiterna viejecita, que con toda razón solía repetir, “J'ai été oubliée par le Bon Dieu”. Se cuenta que gozó de excelente salud los primeros 114 años de su vida, hasta el día en que sufrió una caída y se fracturó la cadera. El accidente la dejó confinada a una silla de ruedas, pero a pesar de la triste situación, nunca perdió el sentido del humor. En su cumpleaños 120, cuando era ya una celebridad, un periodista inoportuno le preguntó qué futuro esperaba: “uno muy corto”, contestó la siempreviva ancianita.

Es una ironía que conozcamos tanto del universo que nos rodea pero casi nada de nuestra propia existencia. Ignoramos por qué envejecemos, o por qué debemos morir. La idea intuitiva de que nos vamos desgastando como se acaba un par de zapatos con el paso del tiempo parece errónea, pues casi todos los tejidos de nuestro cuerpo están renovándose continuamente. Además, si sólo fuese el desgaste, ¿cómo se explica que un caballo con apenas quince años luzca tan viejo como un hombre de noventa, mientras que una quinceañera rebosa de juventud? ¿Y cómo podría explicarse el hecho de que algunos animales como el calamar gigante crezcan toda la vida sin envejecer?

La absurda disparidad en la longevidad de los seres vivos es uno de los muchos misterios de la naturaleza que hacen dudar de la sensatez de un “Diseñador inteligente”. Si bien los humanos somos los mamíferos más longevos, nuestra vida máxima no se compara con la de la tortuga gigante, que alcanza los 180 años. Y es apenas una pequeña fracción de la duración del milenario Pinus longeva de las montañas de Nevada, en Estados Unidos, donde es posible hallar especímenes que datan de la época de los egipcios antiguos.

Habría que preguntarles a los nuevos creacionistas, cómo explica la teoría del “Diseño inteligente” que un animal del tamaño y la inteligencia de la enorme ballena azul esté destinado a vivir apenas una docena de años –absurdo despilfarro del Gran Arquitecto–, pero que la hormiga formica insecta disfruta de una luenga vida –al menos para un insecto– de veintisiete años. O qué razones pudo haber tenido el Creador para otorgarle a la ociosa almeja una inmóvil existencia de varios siglos, mientras que los frágiles efemerópteros mueren a las pocas horas de haber nacido.

Algunos científicos sostienen que el envejecimiento es consecuencia de daños acumulados en el ADN nuclear de la célula. La teoría cuenta con amplio apoyo experimental, y explicaría enfermedades hereditarias como la progeria infantil, una extraña anomalía genética –que hablaría a favor de la teoría del “Diseño maligno”–, la cual inhibe los mecanismos de autorreparación celular y hace que sus portadores, a la temprana edad de diez años, parezcan ancianos octogenarios, tengan el cabello gris y la voz cascada de los viejos.

De otro lado, hay quienes sospechan que la vejez y la muerte son estrategias evolutivas diseñadas a fin de liberar recursos y espacio vital para las nuevas generaciones. En palabras de Michel de Montaigne: “Tu muerte forma parte del orden del universo, es parte de la vida del mundo, es la condición de tu creación… Deja lugar para otros, como otros lo dejan para ti”. La idea fue sugerida por el microbiólogo Leonard Hayflick de la universidad de Stanford hace varias décadas y se sustenta en experimentos con cultivos de células de tejido conjuntivo humano. Hayflick observó que las células realizaban un máximo de cincuenta divisiones, al cabo de las cuales morían. Pero cuando se insertaba ADN de células jóvenes en el núcleo del tejido agotado, este parecía rejuvenecer, y se reiniciaba el ciclo original de cincuenta subdivisiones, lo cual indicaba la presencia de un cronómetro interno que controla el tiempo máximo de vida.

A escala cósmica, la vida humana es menos que un suspiro, un evento insignificante y efímero, un accidente de las fuerzas ciegas de la evolución sin aparente dirección ni propósito. Hay quienes, incapaces de creer en la promesa de una vida eterna, preferimos asumir sin consuelos la terrible realidad expresada magistralmente por Shakespeare en boca de Macbeth: “La vida es solo una sombra que transcurre; un pobre actor que orgulloso consume su turno sobre el escenario para jamás volver a ser oído. Es una historia contada por un idiota, llena de ruido y frenesí, que no significa nada”.

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miércoles, 24 de mayo de 2017

EL CANI CRUZ Y LA MASONERIA EN EL VALLE DEL MANTARO.

EL CANI CRUZ Y LA MASONERIA EN EL VALLE DEL MANTARO.
Herbert Oré B. 33°

En wanka-quechua, Cani significa morder y el Cani Cruz es la Cruz que muerde.

En efecto este nombre es el más apropiado, por el uso que se dio en cumplimiento al edicto antes trascrito. Numerosos wankas fueron torturados en el Cani Cruz, esta tortura se iniciaba en la plazoleta de la Capilla del Copon, en cuyo centro se conserva una picota de castigo, usada por los inquisidores. 

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Capilla del Copon,

Hasta hoy en Chongos Bajo, en el mes de julio se celebra la fiesta de los “infieles”, rememorando la fatídica presencia de la Santa Inquisición en el Valle del Mantaro que mato a los “abuelos”.

Luego del castigo en la plazoleta, los ingresaban al túnel subterráneo que comunica este con la Iglesia Matriz de Chongos Bajo. Este pasadizo subterráneo tenía dos salidas, una de ellas era llenado con abundante paja de trigo o cebada, que era prendido con los ajusticiados en el interior del túnel, para que estos se declaren culpables. Si sobrevivían los pasaban a la última prueba, que consistía en colocarles la mano debajo de la cruz que muerde, para castigarles con sadismo, luego de ello eran obligados a realizar la señal de la cruz cristiana que los curas enseñaban en las misas. Este castigo se aplicaba si la falta era leve, si era más grave, el inquisidor esperaba que del subsuelo una voz diera la respuesta. Este engaño a los wankas fue descubierto posteriormente, ya que la voz, supuestamente de Dios, provenía de una persona que se ocultaba debajo de la cruz.

Actualmente el Cani Cruz es visitado por un número importante de personas que respetando sus costumbres y tradiciones le dedican a la santa Cani Cruz y conforme a la tradición, los devotos encienden llamativas velas de colores en señal de veneración. Aunque cada cirio tiene un significado diferente, al fundirse, impregnan el vaticinio, algunos son para la felicidad, prosperidad y otros propósitos menos espirituales.

Los fieles, afirman que la forma que adopta la cera al derretirse, encierra y se encuentra escrito el futuro de quién lo consulta. Por ello, una vez consumida la vela, los devotos llevan la cera disuelta a los maestros “videntes” que se hallan en la cercanía de la cruz para que pueda descifrar el mensaje divino. 

Para lograr el "milagro" hay que seguir algunas reglas. Por ejemplo, si va un viernes, debe continuar yendo el mismo día de las siguientes semanas. Al cumplir siete visitas, tiene que ir a la colina de Viscos, ubicada a una hora de caminata, y allí rezar a las tres cruces. Pero, si no puede caminar, debe ofrecer una misa y una ofrenda. Solo así se cumplirá el milagro de cristalizar su petición. “Misterios de la fe”.

Todas las medidas para erradicar la fe ancestral, fueron burlados por los nativos de diferentes formas, habiendo llegado hasta hoy sus ritos e idolatrías a sus dioses incas, wankas o waris, algunas veces en su expresión pura y en otras “cristianizada” de tal forma que en el Valle del Mantaro lo católico está influenciado por las creencias populares de origen inca o wanka.

De idéntica manera, las reuniones masónicas se hicieron en el más absoluto secreto, los españoles que se afincaron en Chongos Bajo eran de origen vasco, algunos se quedaron y otros emigraron a Lima y Huancavelica. Se debe hacer hincapié, de que la Ciudad de Huancayo, no tuvo creación española, esta se formó por uso y costumbre de las actividades comerciales de los habitantes del Valle del Mantaro y así continúo durante el virreinato, hasta que brotaron las gestas libertarias en las colonias españolas, y empezaron a mostrar su presencia en ellas.

José Carlos Mariátegui en su principal libro refiriéndose a la Conquista Católica, nos dice:

He dicho ya que la Conquista fue la última cruzada y que con los conquistadores tramontó la grandeza española. Su carácter de cruzada define a la Conquista como empresa esencialmente militar y religiosa. La realizaron en comandita soldados y misioneros. El triunvirato de la conquista del Perú, habría estado incompleto sin Hernando de Luque. Tocaba a un clérigo el papel de letrado y mentor de la compañía. Luque representaba la Iglesia y el Evangelio. Su presencia resguardaba los fueros del dogma y daba una doctrina a la aventura. En Cajamarca, el verbo de la conquista fue el padre Valverde. La ejecución de Atahualpa, aunque obedeciese sólo al rudimentario maquiavelismo político de Pizarro, se revistió de razones religiosas. Virtualmente, aparece como la primera condena de la Inquisición en el Perú.

Después de la tragedia de Cajamarca, el misionero continuó dictando celosamente su ley a la Conquista. El poder espiritual inspiraba y manejaba al poder temporal. Sobre las ruinas del Imperio, en el cual Estado e Iglesia se consustanciaban, se esboza una nueva teocracia, en la que el latifundio, mandato económico, debía nacer de la "encomienda", mandato administrativo, espiritual y religioso. Los frailes tomaron solemne posesión de los templos incaicos. Los dominicos se instalaron en el templo del Sol, acaso por cierta predestinación de orden tomista, maestra en el arte escolástico de reconciliar al cristianismo con la tradición pagana. La Iglesia tuvo así parte activa, directa, militante en la Conquista. (José Carlos Mariátegui, 7 Ensayos De Interpretación de la Realidad Peruana, Editorial Amauta, Lima Perú), pero la conquista, ni el sojuzgamiento español logro imponer la Fe como esperaron, solo se yuxtapusieron hasta que llego la emancipación, luego del cual cada manifestación cultural y de fe discurrieron por sus propios causes “cholificando” lo español y tratando aún de encontrar su propio destino.

Lima la Capital del Perú tiene en el cerro de San Cristóbal una imponente cruz, que moviliza a millares de habitantes a ella durante todo el año, pero seguro que pocos saben cómo y por qué llego allí. Originalmente de madera y hoy de metal, fue instalada por Francisco Pizarro, luego que 25000 indios al mando del cacique Titu Yupanqui se retiraran en forma milagrosa luego de pretender expulsar a las huestes españolas de 500 hombres.

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Pero el Cani Cruz, tuvo un origen y fin diferente. Esta tallado en piedra con curiosas figuras de la iconografía católica, pero hay una que difiere de ellas (la escuadra y el compás), que puede ser materia de especulaciones diversas, pero indudablemente, es una prueba de la presencia de la masonería en el Valle del Mantaro.

martes, 23 de mayo de 2017

LA PARTICIPACION DE LOS MASONES, LIBERALES Y ANARQUISTAS EN EL S. XIX Y XX EN EL PERU

LA PARTICIPACION DE LOS MASONES, LIBERALES Y ANARQUISTAS EN EL S. XIX Y XX EN EL PERU
Herbert Oré B. 33°

Hemos oído, que los masones tuvieron mucho que ver con la formación de las corrientes políticas de fines del siglo XIX y los inicios del siglo XX en el Perú, los masones y los liberales con su forma de pensar dieron el corpus ideológico liberal-social e influenciaron en las luchas sindicales, en la luchas por los derechos de la mujer y la formación de los nuevos líderes y sus consecuentes partidos políticos.

Era un hecho que hacia fines del siglo (XVIII) y al transponerlo, la tendencia de la época estaba indicando la secularización de mayores espacios de la vida cotidiana, a la vez que un número creciente de medidas legales iban apuntando a eso que la jerarquía llamaba la “descatolización del Perú”, el drama de los nuevos tiempos, o en palabra del obispo Fidel Olivas de Ayacucho, “los signos malos de los tiempos”, Al lado de una mayor convivencia con los extranjeros, de una mayor internacionalización del comercio y la economía nacionales y del surgimiento de nuevos y vigorosos espacios sociales de ideas sobre el país, diversas leyes que se iban dando encontraban un nivel de aceptación que difícilmente se hubiera dado treinta o cuarenta años antes. El número de entierros en cementerios laicos aumentaba, a la par que, al amparo de la ley de matrimonio civil de no católicos, también éstos se incrementaban.

Ideas nacidas a la sombra del pensamiento liberal que las veía como lógica consecuencia del libre desenvolvimiento de la razón y del espíritu humano, se habían convertido en sostenes del ideal inmigracionista. Cuando se discutió sobre cementerios públicos se puso bien en claro el componente de progreso e inmigración que traía consigo. Curiosamente esta tesis fue también compartida por los elementos radicales de fines de siglo (Gonzáles Prada, C. Palma), quienes expresaron que las medidas traerían al inmigrante y la civilización, a los que se unieron diversos, instituciones, grupos (protestantes, masones, etc.) que desde ángulos e intereses distintos también abogaron en esa dirección. Al lado y enfrentados contra el orden existente y dispuesto a su destrucción, grupos de anarquistas, los primeros de la hora al frente de los movimientos de masas proletarias en Lima, creyeron ver igualmente el inicio del fin de la “dictadura de la sotana” representante de una de las más nefastas de las esclavitudes del hombre: la religión. (Fernando Armas Asin, Liberales, Protestantes y Masones: Modernidad y Tolerancia Religiosa. Perú, Siglo XIX, PUC 1998, Pág. 186).

A fines del siglo XIX se funda en Lima “El Libre Pensamiento” (1896-1904), iniciándose como bisemanario y posteriormente semanario, y se constituye en el órganos oficial de la masonería Peruana; este durante sus ocho años de existencia, fue dirigido por Christian Dam, que era masón y librepensador. 

La finalidad de la publicación en su inicio fue el de ampliar la red de la masonería a nivel nacional, recibiendo canjes de otros similares como “El Ferrocarril” (Cajamarca), “La Prensa Libre” (Chiclayo), “El Eco” (Huancayo), “El Padre Chueca” (Iquique), “El Heraldo Evangélico”(Valparaíso), “El Chira” (Sullana), “El Porvenir” (New York) diario defensor de la causa cubana entre otros. 

Su contenido en un primer momento se concentró en la crítica anticlerical y su ingerencia religiosa en las decisiones políticas al interior del Estado, pero también trataron temas como: El matrimonio civil, la difusión del liberalismo social, el rol de la juventud universitaria, la libertad de cultos, la fundación de escuelas laicas y la defensa de los derechos de la mujer. 

Así “el libre pensador no se preocupa ya del cielo, del infierno, ni aún de la muerte, ni menos de los días en que Dios creó el mundo, así sean tan largos como los días de la indulgencia o jubileo universal. Lo que le preocupa es la vida; la justicia, no como, sino como será, los derechos humanos, esos que están no solo en los libros, sino en las necesidades del día”. (Mariano Torres, El Libre Pensamiento, 1900, Nº 232).

En el año 1897 se inicia una incursión formal en política de los masones, al permitirse la participación de los extranjeros en los gobiernos municipales, así se dijo: “hoy se experimenta la buena obra de algunos patriotas representantes de la patria, que sostuvieron la idea hasta hacerla Ley Nacional de descentralizarse de la influencia política las corporaciones municipales, para dar cabida a los de otras nacionalidades en los intereses comunes del pueblo” (El Libre Pensamiento, Nº 39, 1897).

El librepensamiento reveló claramente la consistencia del liberalismo social, el internacionalismo, anticlericalismo, educación laica, moral cívica y participación política, valores esenciales con los cuales los masones formaron a los líderes de esa época, pero también generó constantes persecuciones por parte del estado y de la Iglesia, sin embargo y pese a tales dificultades se constituyo en una permanente tribuna contra el conservadurismo. 

El anarquismo inicialmente y el indigenismo después expresan en sus raíces parte del pensamiento liberal social y dan origen a los partidos políticos modernos.

El Perú comienza el siglo pasado lleno de lo que hoy llamamos “conflictos sociales”. Los trabajadores habían logrado la jornada de las ocho horas de trabajo mediante un paro general en enero de 1919. Los estudiantes luchaban contra el conservadurismo y la esclerosis de los claustros, por la reforma universitaria, haciéndose eco del grito de Córdoba, Argentina. En 1921 se inaugura la Universidad Popular González Prada (UP), un esfuerzo educativo conjunto de obreros y estudiantes de la Universidad de San Marcos. Los estudiantes iban a dictar cursos a los trabajadores, sin costo alguno, formándose un espacio de diálogo y comunicación obrero-estudiantil.

En 1921 y 1922 Leguía cierra la Universidad de San Marcos, con lo cual los estudiantes, impedidos de ir a clases, tienen más tiempo para dedicarse a dar clases en la Universidad Popular. Para 1923 la UP era toda una institución, tan es así que algunos sindicalistas se quejaban porque la veían con más poder que los propios sindicatos. Según Haya de la Torre, la UP tuvo entre sus alumnos a cinco mil trabajadores y trabajadoras.

En mayo de 1923 Leguía pretende manipular el sentimiento católico de la población. Consagrando al Perú al Corazón de Jesús buscando justificar la prórroga de su mandato presidencial. Es denunciado por la prensa, por trabajadores anarquistas, por pastores evangélicos, masones y liberales, pero principalmente por los estudiantes de las Universidades Populares, que tenían en Haya de la Torre su principal vocero.

** El presente es parte del trabajo del masón Herbert Oré B. 33° publicado bajo el título de: 23 DE MAYO, JORNADA POR LA LIBERTAD DE CONCIENCIA EN EL PERU, que puede obtenerlo en:
https://es.scribd.com/document/82304884/Herbert-Ore-23-de-Mayo-Jornada-por-la-Libertad-de-Conciencia-en-el-Peru

lunes, 22 de mayo de 2017

¿QUE SE ESPERA DE UN MASON?

¿QUE SE ESPERA DE UN MASON?
Escribe: Herbert Oré Belsuzarri.

Los HH:. Que con paciencia y dedicación trabajan su piedra bruta, posiblemente en algún momento oyeron esta sentencia lapidaria:

«[…] entre nosotros nada valen y para nada sirven quienes no estudian, no piensan, no meditan, no analizan y no proponen».

Y como las enseñanzas son recogidas, conforme a la preparación única, especial e individual de cada H:. Seguro que estudian con detenimiento los diferentes aspectos del “Arte Real”, pero algunos, aún no han entendido a cabalidad lo que nos quisieron trasmitir.

La sentencia aludida, no solo nos recuerda que debemos estudiar, sino que además debemos pensar, meditar, analizar y proponer lo que es pertinente y beneficioso para la orden y la sociedad en la que nos desarrollamos. Es decir cumplir con nuestro deber masónico que constantemente nos exhortan para que “no piense el mundo que aquí hemos trabajado inútilmente gastando nuestras fuerzas en vano, pues nuestra obra esta con el Señor y nuestra recompensa en el cielo.

Y que: “Todo hombre tienen derecho a nuestros buenos oficios y así nos encargan que hagamos bien a todos”.

Entonces ¿Que es la masonería?

Un sistema peculiar de moralidad, velado por alegorías e ilustrado por símbolos”.

Si ello es así, ¿Cuales  son  los  grandes   principios  sobre  los que esta fundada la Orden?

Amor Fraternal, Caridad y Verdad.

Quienes o,  ¿Cuáles son las personas aptas y llamadas  a  ser masones?

Los  hombres justos, rectos y libres, de edad  madura, sano juicio y severa moral.

Por esta razón los HH:. Suplicamos, que los rayos del cielo derramen sus influencia sobre todos los HH.·. Reunidos para iluminarnos en el sendero de la Virtud y de la Ciencia. Y como nuestros trabajos son en bien de la humanidad felices nos hemos  encontrado,  felices nos debemos separar hasta que nos volvamos a reunir, decimos.

El masón constantemente se prepara para su purificación como hombre, para que su alma pueda viajar en busca de las doctrinas, cosmogonía, antropología y teología (manejo de la observación, concentración, meditación-abstracción y contemplación), necesarias para formar conceptos sólidos del universo y del hombre; etapa espiritual, donde el pensamiento, sentimiento y voluntad, buscan la unión del universo con la dimensión divina. Por tanto si el masón, con dedicación y acuciosidad ha labrado su piedra bruta, el H:. Podrá decir que: ya sabe, ya quiere, ya se atreve y calla todo aquello que no es pertinente. Su conciencia le dirá que él no es un efecto sino una causa.

Que el gobierno de las instituciones, no ha de estar vinculado a una sola persona, aunque posea grandes cualidades. Las personas en las que haya que depositarse el poder, han de ser elegidas por todos los gobernados, atendiendo únicamente a la mayor y más cualificada sabiduría y aptitud. Aceptar que el progreso es indefinido y constante. Que es más conveniente pensar antes que hablar. Superar la ignorancia, el fanatismo y la ambición, con la «sabiduría, la tolerancia y la generosidad. »

Exaltar el privilegio de la razón, como la facultad que le sirve al hombre, para alejarse y defenderse de los prejuicios ancestrales, de la superstición y del fanatismo. Define sus derechos y el cumplimiento del deber, considerando esto último como Ley masónica inflexible, tan exigente como una necesidad, y tan imperativo como el destino. Que la vida es corta y que tenemos misiones que cumplir. Pero a la vez, no nos aflige la muerte, porque ya una vez fuimos condenados a muerte por la ignorancia, el fanatismo y la ambición, y que renacimos a una nueva vida, por la «sabiduría, la tolerancia y la generosidad ». Que nos encontramos en el centro del círculo, que poseemos la acacia, que simboliza la inmortalidad, que ya hemos recibimos la corona de olivo (bendición) y de laurel (paz). Que el masón, aprovecho de su oportunidad, de hacer de su vida útil y benéfica, con un constante progreso intelectual y espiritual, que cruzo descalzo el desierto de la oscuridad hasta encontrar la luz. Que logro instaurar el orden a partir del caos. Y que puede en paz y tranquilidad ocupar su columna en el Oriente Eterno.

El masón se esfuerza por ello, y “Eso, es lo que se espera de un masón”.


(*) Herbert Oré, es un autor y escritor masón de la República del Perú, caracterizado por exponer sus ideas de manera sencilla y didáctica, que le ha permitido ser conocido internacionalmente por publicaciones en varias revistas.

domingo, 21 de mayo de 2017

BIOGRAFIA DEL PAPA JUAN XXIII Y OTROS DETALLES NO OFICIALES

BIOGRAFIA DEL PAPA JUAN XXIII Y OTROS DETALLES NO OFICIALES


El beato Angelo Giuseppe Roncalli nació y fue bautizado el día 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, diócesis y provincia de Bérgamo (Italia). Fue el cuarto de catorce hermanos. Su familia vivía del trabajo de los campos, cultivados en régimen de aparcería. La vida familiar era de tipo patriarcal: dos hermanos con sus respectivas familias vivían bajo un mismo techo guiados por el barba (tío) Zaverio, anciano soltero que gobernaba con sabiduría el trabajo y la marcha de la gran familia. Al tío Zaverio, padrino de bautismo, atribuirá Angelo Roncalli su primera y fundamental formación religiosa: ''Él dio a su ahijado, sin intención de convertirlo en sacerdote, todo cuanto pudría servir con la máxima edificación y eficacia a la preparación no de un simple sacerdote, sino de un Obispo y de un Papa, como la Providencia había querido y decidido'' Así escribirá de él el Papa Juan en 1959. El clima religioso de la familia y la fervorosa vida parroquial, guiada por el párroco don Francesco Rebuzzini, fueron la primera -y fundamental- escuela de vida cristiana, que marcá la fisionomía espiritual de Angelo Roncalli.

Recibió la confirmación y la primera comunión en 1889 y, en 1892, ingresó en el Seminario de Bérgamo, donde estudió hasta el segundo año de teología y donde empezó a redactar los apuntes espirituales que escribiría hasta el fin de sus días y que han sido recogidos en el Diario del alma. Aquí empezó su práctica de la dirección espiritual asidua. El 1 de marzo de 1896 don Luigi Isacchi, director espiritual del Seminario de Bérgamo, lo admitió en la Orden Franciscana Seglar, cuya Regla profesó el 23 de mayo de 1897.

De 1901 a 1905 fue alumno del Pontificio Seminario Romano, gracias a una beca de la diócesis de Bérgamo. En este tiempo hizo, además, un año de servicio militar. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904, en Santa María in Monte Santo, de Piazza del Popolo, en Roma. En 1905 fue nombrado secretario del nuevo Obispo de Bérgamo, Mons. Giacomo María Radini Tedeschi. Desempeñó este cargo hasta 1914, acompañando al Obispo en las visitas pastorales y colaborando en múltiples iniciativas pastorales: Sínodo, reacción del Boletín diocesano, peregrinaciones, obras sociales. A la vez era profesor de historia, patrología y apologética en el Seminario, asistente de la Acción Católica femenina, colaborador en el diario católico de Bérgamo y predicador muy solicitado por su elocuencia elegante, profunda y eficaz.

Aquellos años fueron, además, el tiempo de un profundo encuentro espiritual con los grandes pastores: san Carlos Borromeo (de quien publicó las Actas de la visita apostólica realizada a la diócesis de Bérgamo en 1575) y san Francisco de Sales. Fueron los años del gran aliento pastoral, aprendido viviendo junto a ''su'' Obispo Mons. Radini Tedeschi. ''Él sí que era digno de ser Papa'', anotará Juan XXIII en su diario. Tras la muerte del Obispo, en 1914, don Angelo prosiguió su ministerio sacerdotal dedicado a la docencia en el Seminario y a varias ramas de la pastoral, sobre todo asociativa.

En 1915, cuando Italia entró en guerra, fue llamado como sargento sanitario y nombrado capellán militar de los soldados heridos que regresaban del frente. Al final de la guerra abrió la ''Casa del Estudiante'' y trabajó en la pastoral de estudiantes.

En 1919 fue nombrado Director espiritual del Seminario. En 1921 empezó la segunda parte de la vida de don Angelo Roncalli, dedicada al servicio de la Santa Sede. Llamado a Roma por Benedicto XV como Presidente de Italia del Consejo Central de las Obras Pontificias para la Propagación de la Fe, recorrió muchas diócesis de Italia organizando Círculos de Misiones. En 1925 Pio XI lo nombró Visitador Apostólico para Bulgaria y lo elevó al episcopado con el título de Areopoli. Su lema episcopal, programa que le acompañó durante toda la vida, era: ''Oboedientia et pax''.

Marchó a Bulgaria tras ser ordenado Obispo el 19 de marzo de 1925 en Roma. Nombrado Delegado Apostólico, permaneció en Bulgaria hasta 1935. Visitó las comunidades católicas y tejió relaciones respetuosas con las otras comunidades cristianas. Actuó con caritativa solicitud aliviando los sufrimientos causados por el terremoto de 1928. Sobrellevó en silencio las incomprensiones y dificultades de un ministerio marcado por la marginalidad. Afinó su confianza y entrega en Jesús crucificado.

En 1935 fue nombrado Delegado Apostólico en Turquía y Grecia. Era un vasto campo de trabajo. La Iglesia católica tenía una presencia activa en muchos ámbitos de la joven república, que se estaba renovando y organizando. Mons. Angelo trabajó con intensidad al servicio de los católicos y se destacó por su dialogo y talante respetuoso con el mundo ortodoxo y con el mundo musulmán. Al estallar la II Guerra Mundial se hallaba en Grecia, que fue devastada por los combates. Procuró dar noticias sobre los prisioneros de guerra y salvó a muchos hebreos con el ''Visado de tránsito'' de la Delegación Apostólica. En diciembre de 1944 Pio XII le nombró Nuncio Apostólico en París.

Durante los últimos meses de la guerra y los primeros de paz ayudó a lo prisioneros de guerra y trabajó en la normalización de la vida eclesiástica de Francia. Visitó los grandes santuarios franceses y participó en las fiestas populares y en las manifestaciones religiosas más significativas. Fue un observador atento, prudente y lleno de confianza en las nuevas iniciativas pastorales del episcopado y del clero de Francia. Se distinguió siempre por su búsqueda de la sencillez evangélica, incluso en los asuntos diplomáticos más intrincados. Procuró ser sacerdote en todas las situaciones. Lo animaba una piedad sincera que se transformaba todos los días en prolongado tiempo de oración y de meditación. En 1953 fue creado Cardenal y enviado a Venecia como Patriarca. Le lleno de alegría poder dedicar sus últimos años al ministerio directo pastoral, deseo que lo acompañara a lo largo de toda su vida sacerdotal. Y fue un pastor sabio y emprendedor, a ejemplo de los santos pastores a quienes siempre había venerado, a ejemplo de san Lorenzo Giustiniani, primer patriarca de Venecia. Al tiempo que avanzaba su edad, aumentaba su confianza en el Señor, entregado a una laboriosidad pastoral activa, emprendedora y gozosa.

A la muerte de Pio XII, fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, con el nombre de Juan XXIII. Su pontificado, que duró menos de cinco años, lo presentó al mundo como una auténtica imagen del Buen Pastor. Manso y atento, emprendedor y valiente, sencillo y activo practicó cristianamente las obras corporales y espirituales de misericordia, visitando a los encarcelados y a los enfermos, recibiendo a hombres de todas las naciones y credos y cultivando un exquisito sentimiento de paternidad hacia todos. Su magisterio, sobre todo sus encíclicas Pacem in terris y Mater et magistra, fue muy apreciado.

Convocó el Sínodo Romano, instituyó una Comisión para la revisión del Código de Derecho Canónico y convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II. Visitó muchas parroquias de su diócesis de Roma, sobre todo las de los barrios nuevos. La gente vio en él un rayo de la bondad de Dios y lo llamó ''el Papa de la bondad'' Lo sostenía un profundo espíritu de oración. Su persona, iniciadora de una gran renovación en la Iglesia, irradiaba la paz propia de quien confía siempre en el Señor. Falleció el 3 de junio de 1963, por la tarde, en un profundo espíritu de abandono en Jesús, deseoso de su abrazo y rodeado de la oración cordial del mundo, que parecía haberse parado para recogerse en tomo a él y respirar con él el amor del Padre.

Fue beatificado por Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000. Su fiesta litúrgica quedó fijada el 11 de octubre, día de la apertura del Concilio Vaticano II.

En la homilía Juan Pablo II lo recordó así: ''Contemplamos hoy en la gloria del Señor a otro Pontífice, Juan XXIII, el Papa que conmovió al mundo por la afabilidad de su trato, que reflejaba la singular bondad de su corazón. Los designios divinos han querido que esta beatificación uniera a dos Papas que vivieron en épocas históricas muy diferentes, pero que están unidos, más allá de las apariencias, por muchas semejanzas en el plano humano y espiritual. Es muy conocida la profunda veneración que el Papa Juan XXIII sentía por Pío IX, cuya beatificación deseaba. Durante un retiro espiritual, en 1959, escribió en su Diario: "Pienso siempre en Pío IX, de santa y gloriosa memoria, e, imitándolo en sus sacrificios, quisiera ser digno de celebrar su canonización" (Diario del alma, p. 560)''.

''Ha quedado en el recuerdo de todos la imagen del rostro sonriente del Papa Juan y de sus brazos abiertos para abrazar al mundo entero. ¡Cuántas personas han sido conquistadas por la sencillez de su corazón, unida a una amplia experiencia de hombres y cosas! Ciertamente la ráfaga de novedad que aportó no se refería a la doctrina, sino más bien al modo de exponerla; era nuevo su modo de hablar y actuar, y era nueva la simpatía con que se acercaba a las personas comunes y a los poderosos de la tierra. Con ese espíritu convocó el concilio ecuménico Vaticano II, con el que inició una nueva página en la historia de la Iglesia: los cristianos se sintieron llamados a anunciar el Evangelio con renovada valentía y con mayor atención a los "signos" de los tiempos''.

''Realmente, el Concilio fue una intuición profética de este anciano Pontífice, que inauguró, entre muchas dificultades, un tiempo de esperanza para los cristianos y para la humanidad''.

''En los últimos momentos de su existencia terrena, confió a la Iglesia su testamento: "Lo que más vale en la vida es Jesucristo bendito, su santa Iglesia, su Evangelio, la verdad y la bondad". También nosotros queremos recoger hoy este testamento, a la vez que damos gracias a Dios por habérnoslo dado como Pastor''.

Hasta aquí la biografía oficial, ahora les daremos otros detalles no oficiales.

LOS EXTRATERRESTRES.

Se habló por mucho tiempo sobre un supuesto encuentro del Papa Juan XXIII en julio de 1961 en la localidad veraniega de Castel Gandolfo con un objeto muy luminoso y que fue dada a conocer esta información 20 años después por el Secretario y Asistente Papal a un semanario inglés.

Este acontecimiento importante ocurriría mientras el Papa Juan XXIII caminaba por los jardines de Castegandolfo, residencia papal de descanso, lo hacía acompañado de su secretario personal Monseñor Loris Capovilla. Fue entonces cuando de improviso una extraña luz descendió en los jardines. El objeto era muy luminoso y con aspecto de disco volador, del cual bajó un ser de hermosas características quien conversó largamente con Juan XXIII. Mientras tanto, Capovilla observaba atónito y sin poder articular palabras dicho acontecimiento, el que a sus ojos era de un claro origen divino.

Durante largos minutos el Papa conversó con el hermoso ser que había descendido de aquel extraño objeto luminoso.

Según contó este secretario y asistente papal 20 años después de la muerte de Juan XXIII, un extraño ser de forma humana y orejas puntiagudas salió de la nave y Juan XXIII y el mismo se arrodillaron y rezaron. Cuando levantaron sus cabezas el ser aún continuaba allí y el Papa se levantó y se dirigió hacia él. El asistente los vio gesticular más no los oyó hablar y tras 20 minutos el ser extraterrestre retornó a su nave y despegó.

Juan XXIII nunca quiso contarle a su asistente lo que hablaron en esa experiencia; "después de que el ser extraterrestre retornó a su nave y despegó, el Papa y yo continuamos nuestro paseo como si nada hubiese pasado", relataba el secretario papal.

Recientemente y en forma oficial, Monseñor Higinio Alas aportó a la televisión europea los detalles de este encuentro muy conocido ya entre los religiosos italianos. Existe además un dossier informativo que circula en las diversas nunciaturas apostólicas de varios países, incluyendo Chile, donde se advierte al clero sobre la manera más adecuada de llevar este conocimiento a los fieles y poder definitivamente explicarles estas verdades que nos han acompañado a través de la historia, pero las cuales siempre habían sido patrimonio sólo de algunos líderes religiosos.

En los últimos años la Iglesia ha realizado numerosos encuentros ecuménicos tendientes a revelar oficialmente el conocimiento sobre la existencia de otras criaturas de Dios en el Universo, las que según los mismos nos han acompañado desde hace milenios con sus constantes visitas a este planeta. No en vano se creó el Observatorio Vaticano, a cargo del Padre Gabriel Funes, con el fin de dar un impulso general al interés eclesiástico por indagar en vida extraterrestre.

EL PAPA MASON.

El secretismo que envuelve el funcionamiento del aparato de poder vaticano, tanto en lo que afecta al ámbito eclesial como al de sus manejos económicos y políticos, así como la discutible calaña de muchos de sus hombres notables, ha propiciado —y a buen seguro propiciará— la creación de todo tipo de teorías, hipótesis, leyendas y cuentos sobre lo que acontece, o se supone que acontece, en la casa de Pedro. 

Una de las leyendas conspiranoicas de mayor éxito literario durante las últimas décadas pretende mostrar la infiltración de la masonería en las altas instancias del Vaticano, un proceso que llegaría hasta su cumbre con el progresista Pablo VI —acusado de masón, claro está—, para acabar descendiendo a mínimos con el ultraconservador Juan Pablo II.

Muchos libros han abordado este asunto de los masones infiltrados en el Vaticano y su supuesta lucha por hacerse con el poder dentro de la Iglesia. Bajo el seudónimo de Los Milenarios, monseñor Marinelli, en su libro Via col vento in Vaticano, editado en España como El Vaticano contra Dios (1999), habla de diversos miembros de la curia a los que atribuye filiación masónica. Para mayor jolgorio, también reproduce la patética, vacua y absurda confesión —¿había un micrófono en el confesionario?— de un supuesto y arrepentido miembro del grupo.

Bajo otro sospechoso seudónimo, Discípulos de la Verdad, se continúa la tarea comenzada por Los Milenarios, publicando Mentiras y crímenes en el Vaticano (2000) y A la sombra del Papa enfermo (2001), libros en los que se fabula sin el menor rigor ni recato sobre la presunta guerra abierta entre el sector de poder curial liderado por el Opus Dei y el de «la masonería, liderada por el arzobispo Paul Marcinkus». 

Autores muy alejados de los citados también han caído en la tentación de darle credibilidad a esas tesis. Ricardo de la Cierva lo hizo en su libro La masonería invisible (2002); Jorge Blaschke y Santiago Río, expresando muchas más dudas que De la Cierva, abordaron el asunto en La verdadera historia de los masones (2006). Y este autor no es menos culpable que ellos, ya que habiendo decidido no tratar el tema, por absurdo, a última hora ha entrado al trapo para dar su opinión sobre un desatino que muchos creen real, y que novelas como las de Dan Brown elevan a la categoría de amenaza intergaláctica.

Para Luigi Villa, director de la revista Chiesa Viva, no había duda de que los papas Juan XXIII y Pablo VI fueron masones, pero los argumentos que daba para justificar tal opinión no aguantaban un análisis serio.

El Concilio Vaticano II abrió las puertas a planteamientos eclesiales progresistas que llevaron hasta el pánico y la histeria al sector más tradicionalista y conservador de la jerarquía católica, que detestaba por ello a Pablo VI —y que lograría anular buena parte de esos avances durante el pontificado de Wojtyla—; en esa apertura, tal como ya vimos, se incluyó una nueva mirada hacia la masonería, que la mostraba como compatible con la creencia católica, y en tal sentido se pronunciaron, entre 1974 y 1976, muchos episcopados y decenas de instituciones religiosas, que se sentían apoyados por el cardenal Seper, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que, en julio de 1974, había declarado compatible la doble afiliación para el creyente, aunque mantuvo «la prohibición para clérigos, religiosos y miembros de Institutos seculares, de entrar en cualquiera asociación masónica». 

Con ese trasfondo, confeccionar un listado de clérigos masones a medida de los intereses más reaccionarios cubría muchos flancos al mismo tiempo: revestía de graves sospechas a buena parte de las figuras más destacadas del sector eclesiástico progresista, al tiempo que les involucraba en la prohibición expresa de Seper de 1974; desprestigiaba y debilitaba a Pablo VI; situaba de nuevo a la masonería en el bando de los conspiradores enemigos de la Iglesia.

Los autores del listado original, a fin de hacerlo creíble, se preocuparon de proporcionar el nombre, fecha de inscripción en la masonería, número de matrícula, siglas secretas identificativas y cargo de cada clérigo mencionado, así, por ejemplo: «Casaroli Agostino: 28/9/1957 - Ma-tricola 41/076 - CASA (Ministro Affari Esteri)». 

El masón más antiguo del listado es de julio de 1955 —Morgante Marcello: 22/7/1955 - Matricola 78/0361 - MORMA (Vescovo di Ascoli Piceno)— y el último en incorporarse es de diciembre de 1970 —Nigro Carmelo: 21/12/1970 - Matricola 23/154 - CARNI (Rettore del Seminario Pontificio per gli Studi Giuridici)—, abarcando el listado el último tramo de vida de un Pío XII ya muy enfermo, y la etapa de apertura y modernización eclesial del pontificado de Juan XXIII y del de Pablo VI (hasta 1970).

La elección de ese periodo de tiempo, entre 1955 y 1970, para situar el avance de la masonería en la cúpula vaticana no parece tampoco casual. No lo es teniendo en cuenta los periodos de pontificado implicados; pero resulta sospechoso que el listado acabe justo a finales de 1970, año en el que asumió el poder en el Gran Oriente de Italia (GOI) el Gran Maestro Lino Salvini, un prepotente con escasas luces que permitió que el delincuente Licio Gelli comenzara a conformar su red mafiosa bajo la cobertura masónica de la logia Propaganda 2, una organización que, efectivamente, a partir de 1971, pero no antes, irá arraigando con fuerza entre los más corruptos hombres de la democracia cristiana italiana y, de su mano, acabará entrando en el Vaticano, aunque no buscando iniciar masones entre los cardenales, sino, por el contrario, haciendo contactos y socios para emprender grandes y corrompidos negocios con algunos cardenales... que no eran precisamente progresistas.

Si esa red de masonería eclesiástica, que alguien con bien poca imaginación bautizó como logia Ecclesia, hubiese pertenecido a la organización mafiosa de Licio Gelli —tal como repiten hasta la saciedad periodistas y escritores católicos y conspiranoicos diversos—, sus afiliados hubiesen entrado en ella a partir de 1971, pero no antes, y resulta que el listado de clérigos masones fecha a su último iniciado a finales de 1970. Por otra parte, sólo un analfabeto en materia masónica, o un manipulador, puede afirmar que la presunta logia Ecclesia estaba «en contacto directo con el Gran Maestre de la Gran Logia Unida de Inglaterra, el duque Michael de Kent». Si la Ecclesia hubiese sido parte de la Propaganda 2 de Gelli, no habría tenido, ni podido tener, ninguna relación con la británica GLUI, y si hubiese pertenecido a la GLUI, no habría podido tener la estructura ni la localización que se le adjudica. La patraña es más que evidente.

Curiosamente, cuando, en mayo de 1981, se incautaron y publicaron los listados de miembros de la Propaganda 2 de Licio Gelli, entre los 962 nombres había políticos, militares, periodistas, editores, abogados... de todo, menos eclesiásticos. Un hecho milagroso si recordamos que muchos de los miembros de la corrupta organización de Gelli eran católicos de misa diaria, con profundas relaciones personales y económicas con miembros de la curia vaticana; y que fue precisamente esa vía de hermandad entre masones de la mafia de Gelli con mafiosos del clero como el cardenal Marcinkus la que, entre otros muchos desastres, llevó a la bancarrota del IOR (Instituto para las Obras de Religión), la llamada banca vaticana, e, indirectamente, facilitó el ascenso del Opus Dei hasta el aparato de control de la Iglesia católica. 

Las siguientes reapariciones del listado en la prensa italiana tampoco carecían de contexto manipulador. En la revista Oggi (17 de junio de 1981) se publicó cuando, tras renovar la condena contra la masonería, en febrero de ese año, por orden del nuevo Papa Wojtyla, se vio que no era tomada en serio ni adoptada por la mayoría de los obispos; pero en esos días, en mayo, también había surgido otro problema para la Iglesia cuando, en medio de la investigación de la bancarrota fraudulenta protagonizada por Michele Sindona, apareció la nómina de miembros de la «masonería» de Gelli, rebosante, como ya se dijo, de fervientes católicos. 

Lo dicho hasta aquí, que podríamos ampliar con otras muchas observaciones complementarias, nos lleva a pensar que ese listado de «massoni vaticani» fue una falsedad urdida por el sector más reaccionario de la curia romana; una canallada de la que seguramente no fue ajeno el propio Licio Gelli y su círculo privado y depravado de democristianos. 

Sin embargo, resultaría aventurado, negar la posibilidad de que algún eclesiástico, prelado o no, hubiese sido masón en esos días. No parece demasiado factible su iniciación como tales, pero muchos clérigos, también prelados, mantuvieron en esa época excelentes relaciones con masones y compartieron muchas de las ideas y enfoques que ambas instituciones tienen en común... del mismo modo que esos mismos eclesiásticos se relacionaron e intercambiaron pensamientos con personajes de ámbitos bien diversos. ¿Dónde está el peligro? ¿Quizá en disminuir el nivel de dogmatismo que impone la Santa Madre Iglesia a los suyos?

Hace unos años, el ilustre profesor y licenciado ALFONSO SIERRA PARTIDA, intento publicar en los periódicos de la ciudad de México D.F., una copia del acta de iniciación en una Logia de París, donde se deja asentado que los profanos ANGELO RONCALLI y GIOVANI MONTINI habían sido elevados el mismo día para ser iniciados en los Augustos Misterios de la Francmasonería. La prensa de esa ciudad ni del País aceptaron dicha publicación, razón por la cual, el propio Maestro de su peculio mando sacar copias, las cuales circularon profusamente entre los círculos masónicos del País.

ANGELO ROCALLI y GIOVANI MONTINI, serían con el tiempo mejor conocidos como los Papas JUAN XXIII y PAULO VI, quienes habrían de introducir grandes reformas a los cultos católicos con el fin de adecuarlos a los tiempos modernos en que vivían.

De las grandes reformas que introdujo el Papa JUAN XXIII, se encuentran en el Concilio Ecuménico Vaticano II, y vemos que dentro de las fundamentaciones que se hacen, muchos se basan en los Principios y Postulados francmasónicos. Vemos también o nos preguntamos ¿Que justificación tuvo JUAN XXIII, para decretar la abolición de las Bulas excomulgatorias que hasta antes de su arribo al trono de San Pedro aún tenían vigencia?

En el año 1935 ANGELO ROCALLI, Arzobispo de Mesembria, delegado Apostólico en Turquía, por los tiempos de la guerra que corría, al igual que otros sacerdotes y religiosos, se ven obligados a vestir ropas de laico. Es precisamente en esa época en que es invitado a ingresar a una sociedad iniciática heredera de las enseñanzas ROSACRUZ y, que tanta fuerza le dieran en el pasado LOUIS CLAUDE DE SAN MARTIN el CONDE DE SAINT GERMAIN y el CONDE DE CAGLIOSTRO.

Pier Carpi, serio investigador periodístico y en un tiempo fuerte detractor de todo tipo de sociedades iniciáticas o secretas, es él, paradójicamente, quien habría de encontrar en el transcurso de sus pesquisas, las pruebas documentales de la iniciación masónica en Turquía de ANGELO RONCALLI (PAPA JUAN XXIII). Este gran periodista relató el proceso de esa iniciación y describe ampliamente el Ritual de la misma. Así mismo cuenta que en una de las Tenidas celebradas en Logia abierta, ANGELO RONCALLI cae en un trance místico de larga duración y es precisamente en estas circunstancias cuando dicta sus ya famosas profecías. Los detalles de esta historia se encuentran en la obra “Las Profecías de JUAN XXIII” de Pier Carpi y publicada por ediciones Martínez Roca (España).

Las acusaciones de Le-Febre han llegado a establecer un vínculo cierto entre San Pedro y la Masonería. IL BORGHESE, Semanario de la extrema derecha italiana, también habló de una larga lista de prelados masones PELLEGRINO, Arzobispo de Turín; el secretario de Estado VILLOTI; POLETI Vicarios de Roma; el belga SUENENS y hasta el secretario privado de Pablo VI, PASCUALE MACCHI, que estaba inscrito en la masonería desde el 23 de abril de 1958, cuando era secretario del arzobispado de Milán monseñor MONTONI entre otros.

El Gran Maestre de la masonería italiana, LINO SALVAN, medico socialista, ha sido frecuentemente identificado como portavoz más escuchado de la organización masónica dentro del Vaticano y uno de los artífices de la paz entre ambos dominios, en septiembre de 1976.

Nunca se supo porque Pío XII le negó siempre a GIOVANI MONTINI (PAULO VI) el cardenalato. El 24 de noviembre de 1958, 20 días después de ser elevado al trono de San Pedro, ANGELO RONCALLI (JUAN XXIII) nombra 23 nuevos Cardenales entre ellos se encuentra GIOVANI MONTINI.

JUAN XIII en 1960 da su anuencia para que se proceda a que se realicen estudios sobre las sociedades esotéricas e iniciáticas y sus relaciones con la Iglesia. Durante el transcurso de las investigaciones se detectó que las claves de los TEMPLARIOS, ROSACRUCES, Organizaciones MASÓNICAS y MARTINISTAS, nunca se extraviaron o se perdieron para siempre, sino que de vagar de una organización a otra, siempre estuvieron celosamente guardadas en el seno de la propia Iglesia.

En el pasado existieron pontífices que tuvieron una estrecha relación con sociedades esotéricas y de tradición eminentemente ocultista, como lo fueron BENEDICTO IX (1032 – 1034) BONIFACIO VII (984 – 985).

Fueron católicos y fieles practicantes los más grandes maestros de la tradición esotérica de alta escuela: NOSTRADAMUS (Ocultista y Astrólogo); CORNELIO AGRIPPA (Ocultista y esoterista); SAN ALBERTO MAGNO (astrólogo); SANTO TOMAS DE AQUINO (mago blanco y discípulo de Alberto Magno) LEONARDO DA VINCI (mago, esoterista, ocultista y diseñador).

Después del resultado de las investigaciones ordenadas por el PAPA JUAN XXIII y complementando los estudios de LEVI ZAHED, daría inicio al proceso que condujo a la eliminación de las BULAS de excomunión de la FRANCMASONERÍA.

Comprobado es que en 1960 Juan XXIII da su avenencia para que se proceda la realización de estudios sobre las sociedades esotéricas e iniciáticas en sus relaciones con la Iglesia. Dos años después se desarrolla el Concilio Vaticano II, donde marcará un hito las intervenciones de monseñor Méndez Arceo, durante las 31 y 71 congregaciones generales, en los que pidió se tratara la cuestión de la actitud de la Iglesia hacia las sociedades secretas y en concreto con la Masonería. También se levantaron voces para modificar la posición de la Iglesia con respecto a la Masonería, suprimiendo textualmente canon 2335, con lo que la Masonería quedaba libre del veto de la autoridad eclesiástica. A partir de este momento la desconfianza eclesiástica hacia la Masonería comenzaba a desaparecer para volver a imponerse desde noviembre de 1983. 

Durante su pontificado, Juan XXIII, rea­lizó varias obras de importan­cia, entre ellas el Concilio Vati­cano II, inspirado en ideas precisamente frutos de este encuentro extraterrestre. Después de varios si­glos fue el primer Papa que salió del Vaticano peregrinan­do a Loreto y Asís. Elaboró además estudios sobre las so­ciedades secretas e iniciáticas, estableciendo la relación que éstas tienen con la Iglesia y escribió varias encíclicas, en­tre ellas "Paz en la Tierra", don­de entregó un mensaje de Paz, Amor y Tolerancia a los seres humanos. 

En 1976 el periodista italia­no Pier Carpí reveló al mundo la existencia de una serie de profecías escritas por Ángelo Roncalli, durante su estadía en Turquía. Esta extensa lista de premoniciones acerca del in­mediato futuro de nuestra hu­manidad fueron acunadas en el seno de una sociedad iniciática y redactadas con el estilo claro y poético que caracterizó siempre a Juan XXIII. Sus profecías de clara interpretación esotéri­ca, abarcan desde 1935 hasta el año 2035.

Entre las profecías ya cum­plidas encontramos: La Segun­da Guerra Mundial, el suicidio de Hitler, África en poder de un Dictador, entre otras. Dada su importante relación con el encuentro mantenido con un extraterrestre, extraemos esta profética declaración que avala su visión cosmogónica de la vida.

"... los rollos serán, encon­trados en Las Azores y habla­rán de antiguas civilizaciones que enseñarán a los hombres cosas que ignoran. Por medio de los rollos, las cosas de la Tierra hablarán a los hombres acerca de las cosas del cielo. Los signos serán cada vez más numerosos. Las luces del cielo serán rojas, azules, verdes y veloces. Crecerán. Alguien vie­ne de tejos y quiere conocer a los hombres de la Tierra. Ya ha habido encuentros, pero quien ha visto realmente ha guarda­do silencio...".

Recopilado por Herbert Oré B. 33°

sábado, 20 de mayo de 2017

La logia, un reloj solar

La logia, un reloj solar 
Manuel Expósito González 

La fachada del Templo Masónico de Sta. Cruz de Tenerife es un reloj solar En el solsticio de verano, hacia las 9.30 horas, se iluminó completamente el sol del disco solar alado y todas las puntas de acantos de las cornisas en cavetos, y las 33 flores de lis del arquitrabe del entablamento. Todo un mensaje iniciático y mágico. 

La fachada del Templo Masónico tiene una desviación de 9 grados para que los rayos solares en los solsticios iluminen el delta, el sol alado y las 33 flores de lis que hay en el frontal del edificio. La fachada del Templo Masónico de Añaza es algo más que un hermoso alzado de un edificio. Todos sus ornamentos están calculados y ejecutados con precisión para que funcionara como "un reloj solar", donde el extraordinario juego dual de sombras y luces recorre los elementos de su diseño, sorprendiéndonos a todos. 

Pero es precisamente en los días del solsticio de verano y en el de solsticio de invierno cuando podemos comprobar la gran precisión de este trabajo. En el replanteo astronómico realizado el pasado 21 de junio de 2014, por Eloy González-Zaera Barreal y Carlos Pallés Darias, en presencia del concejal Florentino Guzmán Plasencia, se comprobó que la orientación de la fachada del Templo tenía 9 grados reales de variación con respecto a la orientación geográfica ideal, que sería de 60 grados, por lo que se orientó a 51 grados. 

El replanteo lo realizaron por el método clásico y por el actual en base al GPS, dando un resultado coincidente. Ese día el sol salió a las 6:07 horas. Esperaron el tiempo suficiente hasta que el sol comenzara a iluminar el frontón del edificio, ya que actualmente los edificios que se encuentran delante arrojan sombra, hasta que los rayos del sol comenzaron a iluminar la cima del frontón en cuyo tímpano se encuentra el delta protector, el "Ojo que todo lo ve", donde rápidamente observaron que la mitad quedaba iluminado y la otra mitad en sombra. Hacia las 9.13 horas, el ala derecha del disco solar alado se iluminó por primera vez, para rápidamente quedar en sombra, y así dos veces más. Hacia las 9.30 horas, se iluminó completamente el sol del disco solar alado y todas las puntas de acantos de las cornisas en cavetos, y las 33 flores de lis del arquitrabe del entablamento. Todo un mensaje iniciático y mágico. Según el arquitecto Carlos Pallés, "es un efecto muy difícil de conseguir, obra de unos grandes maestros, con gran conocimiento de la astronomía y de las técnicas constructivas. 

Creemos que las sombras fueron trazadas en la fachada en construcción un día del solsticio hacia comienzos de los años 20 del siglo pasado, para ajustar los elementos ornamentales de la fachada recreciéndolos e inclinándolos lo necesario para conseguirlo. Seguramente obra del maestro y profesor de ebanistería José Ruiz Rodríguez, siempre presente durante toda la construcción del templo". El solsticio en el hemisferio norte es una fiesta milenaria celebrada por todas las culturas ancestrales de la historia. La fecha señala la entrada del invierno, un momento de mínima luz solar, el día más corto del año. El de verano es el de máxima luz y el día más largo del año. Los masones celebran las fiestas solsticiales, la fiesta de San Juan Bautista, en el solsticio de verano (el 24 de junio, dedicada al Reconocimiento), y la de San Juan Evangelista o de la Orden, en el solsticio de invierno (el 27 de diciembre, dedicada a la Esperanza). Los equinoccios y los solsticios fueron llamados en el lenguaje metafórico "la puerta de los cielos y de las estaciones". 

De aquí los dos San Juan, nombre derivado de Janua, que significa puerta. Manuel Expósito González El sol rige el desempeño del hombre y su entorno, y en la fiesta del solsticio de invierno se celebra el inicio de una nueva etapa de sus vidas, pues se evoca la estrecha relación entre el sur humano y la naturaleza, según se explicaba en la exposición sobre el Templo Masónico que durante este mes pudimos ver en la sala MAC de esta capital. Un ejemplo único en España El Templo Masónico de la Logia de Añaza es el único de España en el que se ha documentado que la fachada funciona como un reloj solar, según explicó el concejal Florentino Guzmán Plasencia. 

El edil detalla que todos los templos masónicos se han realizado a imitación del primer Templo de Salomón. Fuente: EL DÍA Publicado: 28-09-2014 Un comentario a valorar De Antonio J. Cañones Aguilar Creo que hay una gran confusión de conceptos en este artículo. No se pueden comprobar los mismos efectos de iluminación sobre un edificio en el día del solsticio de verano que en el de invierno. La posición del Sol en esos días es completamente diferente. Por ejemplo, el día del solsticio de verano a las 9h30m en Santa Cruz de Tenerife, el sol tiene una Declinación de +23º26'14'3", una Altura de 15º44'30.7" y un Azimut de 71º30'13.6". A esa misma hora, el día del solsticio de invierno el sol tiene una Declinación de -23º26'09", una Altura de 6º16'39'6" y un Azimut de 120º59'04,8". Osea que la incidencia de los rayos del sol sobre un edificio y en consecuencia las sombras producidas en esos dos momentos sobre el mismo edificio son completamente diferentes. Eso sólo sucede los días de los equinoccios. 

Por tanto lo que se dice en el artículo "es precisamente en los días del solsticio de verano y en el de solsticio de invierno cuando podemos comprobar la gran precisión de este trabajo", no se puede decir. O se comprueba en el solsticio de verano o se comprueba en el solsticio de invierno. O en el solsticio de verano se comprueba una circunstancia o un efecto determinado, y en el solsticio de invierno se comprueba otra circunstancia o efecto determinado diferente.

http://www.masoneria-liberal.com/2015/04/la-logia-un-reloj-solar.html

viernes, 19 de mayo de 2017

La Abeja Reina: La Gran Madre

La Abeja Reina: La Gran Madre

La abeja ha sido un animal con una fuerte carga simbólica a través de los siglos. 

Popular símbolo de orden, diligencia, inmortalidad y colaboración, sus cualidades contribuyeron a su prolífico uso en el simbolismo cristiano; asimismo la miel, que representa dulzura, y la cera, usada para hacer velas, que se asocia a la luz. Es también el símbolo del sol y de todas sus energías. También se vincula a la realeza y a la divinidad.

Una colonia de abejas contiene una sola reina, de 500 a 1000 zánganos y alrededor de 30.000 a 60.000 abejas obreras. Pero, más allá de producir miel las abejas juegan un papel fundamental en la naturaleza y en el ciclo de la vida, son vectores bióticos, como insectos y animales, cumplen una función vital en la “polinización” de los granos de la agricultura, en huertos y hábitat silvestre, llevando el polen desde los estambres hasta el estigma (u otro receptor) de las flores para que germinen sus óvulos, semillas y frutos.

Entre el 15 de octubre y el 15 de abril las temperaturas descienden entre 10° y – 12°, durante este tiempo, las abejas invernan, su metabolismo disminuye para poder aguantar 6 meses. En verano una abeja suele vivir entre 45 y 60 dias, en invierno vivirà entre 150 y 200 dias, la Reina vive entre 4 y 5 años.

Símbolo de la Gran Madre

La abeja reina a la que todos los demás le servían, fue vista en el Neolítico como una epifanía de la Diosa misma. 

Tu amor se marchó y atravesó mi cuerpo
Como miel en el agua
Como una droga en especias mezclada. 
Como el vino diluido en el agua

(Canciones de amor del antiguo Egipto, escrita hace más de 3.000 años)

La Reina es la encargada de poner huevos y mantener unida la colonia, gracias a la liberación de feromonas. Si muere, las obreras “ascenderán” a una de las suyas trasnformándola en reina al alimentarla de jalea real. La reina puede llegar a vivir entre 4-5 años.
Asi pues, la vida de la colmena gira en torno a la abeja reina, emblema de soberanía.

Son el emblema de la resurrección, de inmortalidad, y un símbolo solar.

Muchas culturas han dotado a las abejas de una simbologia: Se han asociado con dioses, con espíritus y con el inframundo.

En el antiguo Egipto la abeja significaba la realeza. Los egipcios creian que las abejas nacieron de las làgrimas de “Ra” Dios del Sol, al caer al suelo se transformaron en abejas. Debemos remontarnos a los simbolistas de Egipto quienes comienzan a representarla como símbolo del alma de los hombres, es plasmada en las tumbas como imagen de supervivencia del alma después de la muerte. Pero al mismo tiempo sirven como emblemática de las dinastías faraónicas del Alto y el Bajo Egipto, representadas por una abeja y una brizna de junco. Uno de los himnos funerarios dirigido al faraón Usertosen II dice así: «Casó al junco con la abeja», afirmación que se interpreta como que reinó en los dos Egiptos. También se han hallado abejas funerarias en la tumba de la faraona de Egipto, AhotpuI.

El culto a la abeja se extendió desde Egipto a Creta, Grecia y a las islas del mar Egeo.

Para los Griegos las abejas tenian un origen divino. Segùn la leyenda de Aristeo (contada por Ovidio en las “Georgias”): Aristeo, era hijo del dios Apolo, tenia unas colmenas, pero quiso seducir a Euridice, casada con Orfeo, esta no aceptó sus proposiciones, cuando intento huir de él una serpiente la picó y murió. Orfeo para vengarse destruyó las colmenas de Aristeo. Para calmar la ira de los dioses que estaban enojados por su falta, Aristeo sacrificó cuatro novillos, de sus entrañas salieron nuevos enjambres agracias a ellos, pudo reconstruir sus colmenas y enseñar la apicultura a los hombres.

Para el pueblo griego era el símbolo de la obediencia y de la laboriosidad.

En la mitología Griega, la diosa Rea escondió a su hijo Zeus en el monte Ida, en la isla de Creta, para salvarlo de su marido Cronos este devoraba a sus hijos conforme nacían, Zeus fue alimentado en una gruta por una princesa cretense con la leche de la cabra Amaltea y la miel de la reina abeja Melisa.
Artemisa de Éfeso

Uno de los atributos de la Diosa Artemisa es la abeja, sus sacerdotisas virgenes son llamaban “Melisai” (abeja). Parece que este culto a la abeja se extendió de Creta a las islas del Egeo y a la Grecia continental. En la mitología de Creta, el dios supremo nacido de la Tierra Madre (Deméter Ceres) fue alimentado en una gruta por una princesa cretense con la leche de Amaltea y la miel de la reina abeja Melisa. Según cuenta Estrabón, en Eleusis y en Éfeso las sacerdotisas que celebraban antaño los antiguos misterios se llamaban Melissai, «las Abejas», y algunos iniciados que habían alcanzado un grado de pureza indiscutible recibían también este nombre. Se atribuían a la abeja dones divinos, y misteriosos; en los cenáculos de Samotracia, los mister también veneraban a la abeja

Para los Celtas la abeja era la representación de la diosa Madre “Henwen” de ella nació un grano de trigo y una abeja. Más recientemente, ha venido a representar a la mujer con mando. También simboliza a la Virgen María, a la madre suprema.

Las abejas, la miel, la cera, el panal y todo lo que tuviera que ver con ellas era relaccionado con la pureza. Del mismo modo, las abejas también fueron vinculadas con la idea cristiana de sacrificio personal y con la verdad.

Las abejas simbolizan la elocuencia, la palabra y la inteligencia. En hebreo el nombre de la abeja “Dbure” viene de la raiz Dbr, palabra. Según relata Plinio las abejas se posaron sobre la boca de Platon cuando era niño estas “anunciaban la dulzura de su elocuencia”, también se posaron sobre los labios de San Ambrosio, patrón de los apicultores.

La reproducción asexual de las abejas, por partenogénesis (reproducción sin necesidad de fecundación), también dio mucho que hablar e hizo fácil su asociación con el culto mariano, siendo muchas las representaciones en las que las hayamos al lado de la Virgen María, como símbolo de pureza y, ni que decir tiene, como símbolo de la “excepcional” concepción de Jesús, el Hijo de Dios.

Se ha llegado a relacionar, incluso, la supuesta virginidad de las abejas como un emblema de la condición de las monjas de clausura y el vuelo de las mismas era un símbolo del alma elevándose hacia el cielo.



Simbología cristiana y de la realeza

Tanto la Iglesia como algunas monarquías han tomado como emblema la colmena y la abeja, todo gira en torno a la reina, que gobierna y lo anima todo. En la iglesia el Papa cumple la misma función, al igual que la del Emperador o el Rey. La colmena era el modelo de la monarquía absoluta.

En la Edad Media, para los autores cristianos las abejas eran símbolo de santidad e inocencia. La abeja era sierva de Dios y la única criatura que logró huir del Paraíso antes de que Adán mordiese la manzana ofrecida por Eva, con todo lo que ello supuso para la humanidad. Es más, para los galeses, por ejemplo, estas sufrieron dicha expulsión del Paraíso por culpa del hombre, y razón no les falta.

Para los húngaros, por otro lado, las abejas, blancas originariamente, se tornaron oscuras tras luchar con Satanás. Pero la cosa no queda ahí, porque la estrecha cintura que las caracteriza, también fue fruto de esa, imagino que tremenda batalla. Según la leyenda, Satán, al verlas haciendo recados a escondidas, para Dios, las ató con su látigo, creando así ese estrechamiento tan marcado entre el tórax y el abdomen. Siguiendo con el tema, también se dice que las llamas de ese látigo provocaron cicatrices en las mismas, cicatrices que hoy vemos como rayas que reconocemos en el abdomen de las abejas.

En algunos mitos bretones llegan más allá y sostienen que las abejas nacieron, directamente, de las lágrimas derramadas por Cristo en la Cruz, creencia que se manifestó también en los egipcios antiguos, pero con el dios Rá como protagonista, y sin cruz de por medio, claro está.

El escudo del papa Urbano VIII muestra tres abejas de oro, elegidas por su asociación con la lealtad y la diligencia.

La abeja es un símbolo muy común en el cristianismo y representa, entre otras cosas, al siervo de Dios. En el cristianismo representa a la Iglesia, y en Grecia, donde las colmenas tradicionales tenían forma de tumba, puede significar inmortalidad. También se han identificado con una comunidad bien organizada.

Pero el símbolo de este himenóptero también tiene un mensaje mucho más profundo y filosófico. Así como la abeja recorre los campos libando el néctar de las flores para después llevarlo a la colmena, el alma de cada ser humano debe extraer el néctar de la sabiduría de las distintas experiencias de su recorrido por la vida y llevarlo a la gran colmena de la experiencia, el cuerpo. En la misma forma, se dice que las energías espirituales en el hombre toman, eternamente, las fuerzas vitales que él está trasmutando y las lleva a la colmena del cerebro, donde es almacenada la miel o el combustible necesario para el mantenimiento de la vida.

San Ambrosio de Milán (340-397) y San Bernardo de Claraval (1090-1153) recibieron el título de doctor mellifluus (doctor del que mana la miel) debido a su dulce retórica. A ambos se les suele representar con una colmena y con un enjambre de abejas, respectivamente, siendo además los patrones de los apicultores y cereros. Otros santos como San Valentín, o Santa Rita de Casia también son asociados a las abejas.

En la Edad Media, algunos grandes monasterios franceses tomaron nombres derivados de las abejas, como la abadía cisterciense de Melleray, diócesis de Nantes, cuyo escudo de armas reza: de azur con colmena de plata, acompañada de tres abejas de los mismos.
Las abejas, aparte de la Iglesia, han sido el emblema de otros grandes personajes de la historia, especialmente en Francia. Uno de los personajes franceses más famosos, Napoleon Bonaparte, adoptó la imagen de este insecto como símbolo personal, en consonancia con el emblema de la República Francesa, la colmena. Y sin abandonar Francia, ni la colmena, diré que también Juana de Arco fue representada con una colmena.
La Colmena, símbolo en la masonería

Símbolo importante en la masonería y en heráldica, indica laboriosidad y cooperación. La colmena es un milagro de la ingeniería natural, una sólida y perfecta estructura, un símbolo de la industria, por lo tanto es de especial importancia para los masones que estudian la construcción de estructuras, pues el hombre debe cooperar con sus semejantes para lograr el desarrollo mutuo de todo.

La miel es llamada por los maestros: «la ciencia de las cosas de Dios». Y las inevitables picaduras de la recolección de la miel son el emblema de los sufrimientos morales o físicos de que está sembrado el áspero sendero que conduce a la conquista de los conocimientos espirituales (L.Charbonneau-Lassay).

Durante el siglo XVII, los Hermanos de la Rosa Cruz , retoman de nuevo el símbolo de la abeja, formando parte del simbolismo de la Rosa y la Cruz. Este emblema «Dat Rosa Mel Apibus» (La rosa da miel a las abejas), fue utilizado en la portada del «Summum Bonum» de Joachim Frizius y luego adoptado para ilustrar el «Clavis» de Robert Fludd (1574-1637). Podemos ver en un sentido hermético cómo parece haber una aproximación entre la doctrina de san Bernardo, la ebriedad interior del sufismo y el simbolismo que propugna la Rosa+Cruz del siglo XVII, lo cual nos induce a pensar en una transmisión espiritual que es mantenida de forma secreta a través de los siglos, como una cadena iniciática ininterrumpida.
Abejas de Kama

En la tradición Hindú encontramos al Kamadeva, dios del amor que va acompañado de abejas melíferas, que simbolizan el dolor y la dulzura del amor. Kama es representado como un joven alado armado con arco y flechas, como Cupido, y montado sobre un loro.

Se le suele representar como un hombre alado, joven y hermoso. Tiene un arco de caña de azúcar con abejas posadas sobre él y sus flechas están decoradas con cinco tipos de flores fragantes. La cuerda está hecha con abejas. Estas producen miel kama madhu: ‘la miel del deseo’ enganchadas entre sí.

Su nombre kāma significa ‘deseo sexual’ y deva: ‘dios’. De acuerdo con el Śiva Purāna, Kāmadeva es creación e hijo del dios creador Brahmā.

Poesía dedicada a la diosa Parvati:

“La abeja de mi mente está absorta en el loto azul de Tus pies, ¡oh Madre Divina! Yo bebo del néctar de Tu tierno amor. Esta abeja reina Tuya, sólo liba de la flor que exhala Tu perfume.

Renunciando a la miel de los placeres de los sentidos, y volando muy alto por encima de los jardines efímeros de la vana fantasía, pude al fin hallar Tu ambrosíaco loto de luz.

Yo era Tu abeja laboriosa y vagaba por los campos de las encarnaciones, atraída por el olor de las flores de incontables experiencias. Pero ya nunca volveré a vagar, porque 
tu fragancia ha apagado para siempre la sed de perfume de mi alma.”

Paramahansa Yogananda

Cupido y las abejas


Venus y Cupido de Lucas Cranach, el Viejo. El pintor alemán nos presenta en su cuadro a un Cupido lloroso y acosado por un enjambre de abejas, que acude llorando y quejándose a su madre tras haber intentado robar un panal de miel..

Cierta vez el Amor
entre rosas jugando,
por no ver a una abeja
que dormía, fue picado.
Como le fuera herido
el dedo de la mano
gritó, y hacia Citere,
corriendo fue, volando:
“Perezco, madre, muero
-Eros dijo llorando-:
una serpiente alada,
pequeña, me ha picado
la cual abeja llaman
quienes labran el campo.”
“Si el aguijón -dijo ella-
de la abeja has probado:
¿cuánto crees que padecen
cuantos sufren tus dardos?”

Las abejas son esenciales para la vida en la Tierra. Cada año polinizan plantas y cosechas por un valor estimado de 40.000 millones de dólares. Sin acciones inmediatas para garantizar su labor de polinización, muchas de nuestras frutas, verduras y frutos secos favoritos podrían desaparecer de nuestros estantes y un 1/3 de nuestra cadena alimentaria desaparecería.

FUENTES:
Preston, Claire (2008) Abeja. Editorial Melusina, Barcelona.
Jamie Sams y David Carson: Medicine Cards
Julia C. White © 1995-99. ISBN 1-888059-25-7 
Madonna Gauding © Octopus Publishing Group 2006 ISBN-13: 978-1-84181-292-2

https://santuariodelalba.wordpress.com/2016/12/21/el-simbolismo-de-la-abeja-reina-la-gran-madre/