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domingo, 6 de enero de 2019

El símbolo de la puerta y sus significados

El símbolo de la puerta y sus significados


La puerta es un símbolo universal que implica transición, dando paso de un dominio a otro. Es el lugar de paso entre dos estados completamente distintos, en donde lo conocido pasa a ser desconocido. La puerta es una abertura que nos permite entrar y salir. Atravesar una puerta es canviar de nivel, de medio, de centro, de vida , es…. transitar hacia otro lugar.


La puerta se nos muestra como un lugar de acceso a una realidad superior. Pero este paso de acceso siempre tiene los dos sentidos, de forma que también se puede realizar en sentido inverso de ahí otra de las conocidas expresiones:

“El Hijo del hombre está a la puerta” Marcos 13, 29

“Mira que estoy a la puerta y llamo” Apocalipsis 3, 20

En la Biblia se nos habla constantemente de “las puertas de los cielos” que Dios abre para manifestarse y dispensar sus favores sobre los hombres. Pero también nos recuerda que no todas las puertas son dichosas, más bien todo lo contrario, como es el caso en las puertas de la muerte y las puertas del infierno. De todas formas la Biblia nos deja bien claro que todas las llaves de todas las puertas, sean buenas o malas, tienen un mismo propietario.


Las siete artes liberales también reciben la denominación de “Las 7 puertas” a través de las cuales el artista accede a la iluminación y a la sabiduría. Todos los jardines y huertos de la alquimia medieval tenían una sola puerta de acceso que estaba cerrada, para que los conocimientos no se difundieran a todo el mundo. Muy pocos eran los que tenían en su poder la clave de acceso con la que abrir la puerta de estos jardines cerrados tan especiales.

La importancia de la puerta en las tradiciones judías y cristianas es inmensa puesto que ella da acceso a la revelación, y sobre ella se reflejan las armonías del Universo. En todos los templos la puerta principal es uno de los elementos de mayor relevancia.y una de sus máximas representaciones la encontramos en el pórtico principal de todas las iglesias y catedrales cristianas. Puertas del Antiguo Testamento y del Apocalipsis, tales como el Cristo en majestad y el juicio final, acojen al peregrino y a los fieles conocedores de una de las máximas: “Christus ianua vera”, Cristo es la puerta verdadera. Por esto no es de extrañar ver la figura de Cristo glorioso representado en los pórticos de las catedrales.


Es la puerta por donde se accede al reino de los cielos, a la salvación y a la vida eterna:

“Yo soy la puerta, si alguno entra por mí, estará salvado” Juan 10,9

En la tradición cristiana el hombre mejor “relacionado” con las puertas es San Pedro y sus famosas llaves. En nuestro anterior artículo dedicado al símbolo de la llave ya os mostrábamos que uno de los elementos más emblemáticos del Vaticano son las puertas y las llaves. Uno de los rituales que el Papa realiza en la Santa Sede consiste en abrir ciertas puertas que suelen estar siempre cerradas.

El dios latino que más esta relacionado con las puertas es,sin lugar a dudas, el dios Jano que es el que guarda las llaves de las dos puertas solsticiales:
La puerta de los dioses
La puerta de los hombres

El paso de la tierra al cielo se realiza por la puerta del sol que simboliza la salida del cosmos, mucho más allá de las limitaciones de la condición individual humana. Es el lugar por donde pasa el eje del mundo que da acceso al reino de los cielos.

Cuando dejamos esta vida, “atravesamos una puerta” que nos conduce al Más Allá.

Las puertas franquean la entrada a todos los demás reinos que no son de este mundo. Sean reinos celestiales, sean reinos infernales, sean los reinos de los difuntos, siempre encontramos en todos ellos la misma forma de acceso: una puerta.

Una de las puertas más famosas en Asia es la espectacular “Puerta del Cielo” de Tianmen:



Muchos comparan los 7 chacras principales del cuerpo humano con 7 puertas que cada uno de nosotros tenemos y que debemos saber abrir y cerrar. Pasan toda su vida buscando dichas puertas y aprendiendo la forma de como se abre y se cierra cada una de ellas. Es “curioso” notar que en estos menesteres, siempre se nos aparece el número siete.

Una puerta cerrada suele representar un secreto oculto, un camino prohibido. Por el contrario, una puerta abierta es una llamada directa a traspasarla con el fin de que los secretos te sean revelados. La puerta abierta no tan solo indica un pasaje, sino que se convierte en una invitación para atravesarla e ir hacia un más allá.


En la masonería la puerta esta situada entre las dos columnas y debajo del frontón triangular que tiene toda logia que se precie ostenta. La puerta de los ritos de los masones, es muy baja con el fin de que el profano se tenga que encorvar para poder penetrar al interior del templo. No se trata de un acto de humildad, sino que denota la dificultad existente entre el plano profano y el plano iniciático. Es la famosa “Puerta de Occidente”, la dirección por la cual el Sol se apaga, la luz desaparece y todo queda en tinieblas. Se trata de un mundo desconocido para el resto de los mortales.

En las letanías de la Inmaculada Concepción encontramos una serie de epitelios que relacionan a la Virgen María con una puerta situada en el amanecer, justo el lado opuesto al de los masones. Son los de “Puerta del Cielo” y “Puerta del Oriente”, los mas conocidos y populares. En la iconografía medieval se solía representar la Virgen en forma de una puerta cerrada. Un himno del siglo XII, nos lo describe de forma espléndida:

“Santa María
Puerta cerrada
Por orden de Dios abierta,
Fuente sellada,
Huerto cerrado,
Puerta del paraíso”


Las puertas abiertas, nos invitan a pasar y entrar al otro lado. Las puertas cerradas nos impiden el paso y hasta, en ocasiones, nos lo bloquean con uno de los letreros más utilizados a lo largo de la historia: “Prohibido El Paso”.

El cuerpo materno es la puerta hacia este mundo en que todos experimentamos la dualidad. Bajo este contexto, la tumba es la puerta hacia un nuevo lugar completamente desconocido. En las tumbas del Antiguo Egipto se construía una puerta para que la alma del difunto pudiera trasladarse, tanto en una dirección, como en la otra.

Las puertas de todos los templos del mundo separan lo sagrado de todo lo profano. La puerta del templo protege su interior y la presencia sagrada que contiene. Todos los grandes lugares sagrados suelen tener en su entrada a una gran puerta con un el mejor de los guardianes. Esta es la lista TOP de los guardianes de puertas más universales:


San Pedro, guardián de las Puertas de los Cielos
Satanás, guardián de las Puertas del Infierno
el dios Jano guardián de la Puertas Solsticiales
el can Cerbero, guardián de las Puertas del Inframundo griego
el dios Ganesha, guardián de los altares de la India
el Guardián de la Puerta del juego de cartas Yu-Gi-Oh!

La puerta es uno de los elementos no naturales que más tiempo hace que convive con el ser humano. En muchos lugares del mundo antes de cruzar una puerta hay que descalzarse y dejar los zapatos. En otros lugares el novio cruza la puerta sosteniendo en brazos a su mujer. Para muchos es imprescindible cruzar la puerta con el pie derecho, para otros lo mas importante al cruzar es no estornudar.

En muchos lugares de las Islas Británicas es costumbre abrir todas las puertas de la casa en donde alguien está muriendo, con el fin de ayudar al alma del moribundo a abandonar este mundo. En algunas regiones de Indonesia abren las puertas de la casa en donde una mujer esta dando luz, ya que se cree que ayuda al alumbramiento del bebé.


Durante nuestra vida se nos van presentando diferentes puertas para que seamos nosotros los que decidamos cuales abrimos y cuales dejamos cerradas. En muchas ocasiones estas puertas se nos presentan de forma clara, pero aveces tenemos que estar muy atentos para poderla ver, ya que delo contrario, pasa desapercibida. Todas estas puertas que vamos abriendo a lo largo de nuestra vida, son las que nos conducirán a nuestro destino final. Cada puerta conduce hacia un destino diferente y eres tu el que decide que se abre y que permanece cerrado.

Cuando finaliza nuestro recorrido y atravesamos la última puerta del juego, llegamos a un lugar en donde se nos muestran todas las puertas que pudimos abrir pero decidimos dejarlas cerradas. Es entonces cuando nos damos cuenta que todo cambia, según la puerta que hayamos abierto o dejado cerrada. En esta situación más de uno se pega de narices por haber dejado cerrada una puerta que no debiera.
Johnny McClue 2016

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