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jueves, 14 de febrero de 2013

CABALLEROS DEL TEMPLE


Caballeros Del Temple
El Reglamento y La Estructura De La Orden
Parte 3
Cortesía R:.H:. Carlos Napoleón del Carpio Palacios

En relación con el presente Tra:. Consagrada esencialmente a la Estructura y reglamentos de la Orden del Temple, les alcanzo una cita extraída de un libro titulado “La Orden De Los Templarios” cuyo autor es Jhon Charpentier (Siglo XX). Si os envío la presente cita es debido a que ilustra perfectamente el Tra:.

“La Regla de La Orden De Los Templarios-regla entusiasta y austera- comprende sesenta y dos artículos. Originalmente fue redactada en francés del norte, en la lengua “Oil”. El texto fue encontrado en Paris, en 1610, año del asesinato de Enrique IV, como se sabe, por Aubert-le Mire, Prior de Anvers. Otros tres manuscritos que también se conocen y tuvieron modificaciones, el primero, descubierto por el sabio danés Munster, se conserva en la academia de los Lincei, en Roma; el segundo debido a las investigaciones de Gerard, conservador de la biblioteca Real, forma parte de la Biblioteca Nacional, en Paris; el tercero, finalmente, que lo descubre el Conservador de los Archivos de Borgoña, puede consultarse en los Archivos departamentales de Dijon. Este último, destinado al uso de una “Casa Auxiliar” de la milicia, fue abreviado. Data de la primera parte del siglo XIII, mientras que los otros dos se remontan únicamente a la segunda mitad del mismo siglo. Pero esencialmente, ese trío de copias reproducen fielmente la forma y el espíritu del documento original. Prueba que, hasta su término, la Orden permaneció sometida-o por lo menos en un principio-a la misma rigurosa disciplina desde su creación.

Es de la regla de San Agustín, según la cual los Templarios habían vivido desde 1118 hasta 1127, de donde proceden los estatutos que les fueron oficialmente dados en el Concilio de Troyes. La docta asamblea había estimado suficiente con adaptar los elementos de la constitución agustiniana para el uso de la nueva Orden, a la vez religiosa y militar. Es evidente que los artículos relativos a la administración de la milicia, su jerarquía, su vestimenta, los deberes y privilegios de las diferentes clases de su personal, sus obligaciones monásticas, sus relaciones con el Papa y con las otras Ordenes, el sostenimiento de sus Capítulos, su disciplina, la edición de las leyes relativas a las faltas cometidas y su castigo, el proceso de elección del Gran Maestro y la recepción de los Caballeros, no fueron fijadas por Troyes, de una vez para siempre. Algunos de esos artículos fueron modificados, hechos complejos o detallados después. Se le añadieron otros, según las necesidades. Fue a partir de la Bula “Omne datum optimun”, del papa Alejandro III (1163) - La Gran Carta de la Orden – que fijó de manera definitiva la Constitución de los Templarios”.

La Estructura de la Orden

Antes de abordar el Reglamento en vigor en la Orden del Temple, debo mencionarles algunas especificaciones sobre su estructura.  Como seguramente es de vuestro conocimiento, era muy jerarquizada, lo cual explica la eficaia que demostró en todas las actividades que llevó a cabo. Estos son los principales niveles de Jerarquía:

El Gran Maestro: Regularmente elegidos por los Caballeros y debidamente reconocida por el Papa, era el dirigente de la Orden y era objeto de una obediencia absoluta. Por regla general, residía en la Encomienda de Jerusalém.

Los Comendadores: Nombrados por el Gran Maestro, asumían la responsabilidad de una Encomienda, y esto, tanto como demostrasen la capacidad requerida.

Los Caballeros (“Frateres militares”): Provenientes de la nobleza y reconocidos por su bravura, formaban la Milicia del Temple y se dedicaban esencialmente a los combates.

Los Capellanes: (“Frateres Capellani”) Considerados como los “Caballeros de la Santa Iglesia”, dependían del Papa y dirigían los oficios religiosos. Los Templarios debían confesarse ante ellos.

Los Sargentos (“Frateres servientes armigeri”): Dependían del Comendador: asumían diversas responsabilidades en el seno de la Orden: responsables del armamento, de la intendencia, de los cocineros, los escuderos, los granjeros, los artesanos, etc.

Los Artesanos (“Frateres sevientes officii”): “La Clave Maestra” de la Orden, ejercían los oficios tales como el de albañil, carpintero, forjador, herrero, leñador, panadero,…

Los Domésticos (“Frateres servientes famuli”): Como sunombre lo indica, trabajaban en las tareas domésticas pero eran totalmente libres de su persona. Dicho en otras palabras, en ningún caso eran esclavos.

En cuanto En cuanto a la indumentaria, el Gran Maestro, los Comendadores y los Caballeros, llevaban una túnica blanca, los Capellanes una túnica color café, Los Sargentos una gris, los Artesanos y los Domésticos una negra… Sin embargo, todos tenían una capa blanca, pero no la llevaban sistemáticamente.

El Reglamento Del Temple

Fue inspirado desde un inicio por Bernardo de Clairvaux, a petición del Papa y con el consentimiento de Hugo de Payns, Primer Gran Maestro de los Templarios. Comprendía entonces ochenta artículos, de los cuales la mayor parte eran de hecho una adaptación de las reglas aplicadas en la Orden de los cistercienses. Es imposible citarlos uno por uno en el presente Tra:. No solo por un gran número de páginas, sino porque también fueron redactadas en un francés muy antiguo, lo que hace difícil su comprensión. Mas bien voy a señalar su contenido general e indicar los puntos particulares que merecen su atención. Esto es lo esencial de lo que  se debe saber al respecto:

Los artículos del 1 al 8: Constituyen una amonestación de la caballería secular, en comparación con la caballería templaria, luego levantaron el acta del Concilio de Troyes, durante el cual fueron puestas las bases del reglamento de la Orden.

Los Artículos 9 al 16: definen los deberes de los templarios, en particular a nivel religioso. Por ejemplo, estipulan que deben asistir todos los días a misa y dedicarse regularmente a la oración. Estos artículos comprenden igualmente las prohibiciones referentes a las relaciones que todo templario puede tener con el mundo externo. De esta manera esta prohibido frecuentar a los caballeros excomulgados, a los no creyentes, etc. Sin embargo, por misericordia, están facultados a recibirlos, escucharlos y aconsejarlos si es necesario.

Los Artículos del 17 al 23: Evocan sobre todo la descripción de as Tenidas Templarias. Nos enseñan principalmente que todos los templarios poseían una capa blanca como “símbolo de pureza” y una túnica blanca, café, gris o negra según su cargo en el seno de la Orden. Igualmente se indica que las otras ropas deben ser tan simples como sea posible y desprovistas de forro de piel.

Los Artículos del 24 al 30: Se refieren a las comidas:
·      Los templarios deben comer en silencio, mientras que un Capellán les lee un pasaje del Nuevo Testamento.
·      La carne solo está permitida los martes, jueves y domingo. En cuanto al viernes, es “día de cuaresma”.
·      Toda comida debe ser precedida de una acción de gracia dicha en común.
·      El vino esta autorizado con moderación.

Los Artículos del 31 al 44: Dan indicaciones y consejos sobre el modo de vida que los templarios deben de seguir para su propio bien y el de la colectividad: respetar el silencio después de la comida de la noche; acostarse y levantarse temprano; no exagerar los periodos de ayuno; dirigirse al Gran Maestro del Capítulo para cualquier problema particular.

Los Artículos del 45 al 50: Tratan las faltas y penitencias que resultan de éstas. Son consideradas como muy graves.
·      El perjurio.
·      La mentira.
·      La Calumnia.
·      La Maledicencia.
·      La Jactancia.
·      La pérdida de su espada (para un Caballero).

Los Artículos 51 al 69: Se refieren a puntos diversos.

Los Artículos 70,71 y 72: Se refieren a instrucciones relativas al celibato … Estos artículos reflejan una influencia innegable del clero católico.

Estas eran las reglas generales que todo templario debería respetar en un principio. Si se precisa “en un principio”, es por que después tuvieron cierto número de modificaciones.

Como da testimonio una proclamación Papal, llegó un momento en la cual la Iglesia quiso ejercer una total autoridad sobre la Orden del Temple, lo que provocó disensiones cada vez más grandes entre templarios y el clero.

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