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miércoles, 8 de febrero de 2017

Manuscrito masón de Edimburgo en 1696

Manuscrito masón de Edimburgo en 1696

La masonería de Escocia puede sentirse satisfecha de que este catecismo masónico registrado en Edimburgo en 1696 haya llegado hasta esta época. El denominado Manuscrito Kewan (posiblemente de los años 1717-1720) es muy similar al Manuscrito de Edimburgo.


P1. ¿Sois Masón?
R. Sí
P2. ¿Cómo lo sabré?
R. Lo sabréis en tiempo y lugar apropiado.
P3. ¿Cual es el primer punto?
R. Decidme el primer punto; yo os di
ré el segundo. El primero “ocultar y sellar”, el segundo, bajo una pena no menor que en este caso es cortar vuestra garganta. Debéis hacer este signo cuando lo digáis.
P4. ¿Dónde habéis sido aceptado?
R. En una honorable logia.
P5. ¿Qué hace una logia justa y perfecta?
R. Siete maestros, cinco aprendices aceptados, y que no se encuentre más lejos de una jornada de la
circunscripción, a donde no llegue el ladrido del perro ni el canto del gallo.
P6. ¿Menos no constituyen una logia justa y perfecta?
R. Sí, cinco masones y tres aprendices aceptados, etc.
P7. ¿Y menos?
R. Más son, más alegría hay; menos son, mayor es la felicidad.
P8. ¿Cuál es el nombre de vuestra logia?
R. Kilwinning.
P9. ¿Cómo está dispuesta vuestra logia?
R. Este-Oeste, como el Templo de Jerusalén.
P10. ¿Dónde se encuentra la primera logia?
R. En el pórtico del Templo de Salomón.
P11. ¿Hay luces en vuestra logia?
R. Sí, tres: en el nordeste, el sudoeste y en el paso del este. Una simboliza al maestro masón, otra al vigilante, la tercera al compañero.
P12. ¿Hay joyas en vuestra logia?
R. Sí, tres: el perpiaño, un pavimento mosaico y un mazo.
P13. ¿Dónde encontraría la llave de vuestra logia?
R. A tres pies y medio de la puerta de la logia bajo un perpiaño y una piedra verde. También bajo el hueco de mi hígado donde todos los secretos de mi corazón yacen.
P14. ¿Qué es la llave de vuestra logia?
R. Una lengua bien sujeta.
P15. ¿Dónde descansa esta llave?
R. En una caja de hueso.
Después de que los masones os hayan interrogado y con su ayuda hayáis contestado a todo o en parte a estascuestiones y que hayáis respondido correctamente y hecho los signos, os reconocerán, pero no como maestro o compañero del oficio, sino solamente como aprendiz; también os dirán: Veo que habéis estado en la cocina, pero no sé si habéis estado en el comedor. Responderéis: he estado en el comedor igual que en la cocina.
(Vienen a continuación dos únicas cuestiones ex plícitamente referentes al grado de compañero)
P1. ¿Sois compañero de oficio?
R. Sí
P2. ¿Cuantos son los puntos del Compañero?
R. Cinco, a saber: pie contra pie, rodilla contra rodilla, corazón contra corazón, mano contra mano y oído contra oído.
A continuación se hace el signo del compañero; y saludando con la mano en garra seréis reconocido por un verdadero masón.
Las palabras están es… el último versículo.

La manera de dar la palabra del Masón

En primer lugar debéis coger a la persona que debe recibir la palabra y ponerla de rodillas; y después de un gran número de gestos destinados a asustarle, hacedle tomar la Biblia y poned su mano derecha encima. Debéis incitarle a guardar el secreto amenazándole con degollarle en el caso de que rompiera su juramento, (diciéndole que) el sol en el firmamento dará testimonio contra él, así como toda la compañía presente, lo cual provocará su condenación, debido a la cual no dejarán de asesinarle.

Entonces, después de que haya prometido guardar el secreto, le hacen prestar el juramento como sigue.

Por Dios mismo, y a la espera de que deberéis rendir cuentas a Dios cuando os encontréis desnudo ante Él en el gran día (del juicio), no revelareis ningún punto de lo que vais a ver u oír hoy, ni de palabra ni por escrito; no lo pondréis por escrito en ningún momento, ni lo trazareis con la punta de una espada o de otro instrumento sobre la nieve o sobre la arena, y no hablareis excepto con alguien que haya sido recibido masón… ¡Que Dios os venga en ayuda!

Después de que haya prestado este juramento, es alejado de la compañía con el último masón recibido, y una vez se le ha asustado suficientemente haciendo mil gestos y melindres, debe aprender del segundo masón la manera de hacer en lo que concierne a los signos y las posturas y las palabras de su recepción, que son como sigue:

Primero, cuando entre de nuevo en el seno de la asamblea, debe hacer un saludo ridículo, después el signo, y ha de decir enseguida: Que Dios bendiga a esta respetable asamblea. Luego, quitándose el sombrero de una manera verdaderamente excéntrica, que no debe ejecutarse más que en esta ocasión (como por lo demás el resto de los signos), dice las palabras de su recepción de la siguiente manera:

– Yo vengo aquí, yo, el más joven, el último aprendiz que ha sido recibido, pues lo he jurado por Dios y por san Juan, por la escuadra y por el compás, y por el juez universal, a asistir a mis maestros en el servicio a la honorable logia desde el lunes por la mañana hasta el sábado por la noche, para guardar las llaves, so pena de que se me corte la lengua por debajo del mentón, y de ser sepultado en la playa en el límite de las mareas, allí donde nadie lo sepa.

Entonces hace de nuevo el signo trazando con su mano una línea bajo el mentón atravesando la garganta, para significar que ésta le será cortada en el caso de que rompiera su promesa. Después todos los masones presentes murmuran la palabra entre ellos, comenzando de manera que finalmente le llegue al maestro masón, quien le da la palabra al aprendiz que se recibe.

Hay de señalar ahora que todos los signos y palabras, como aquellos de los que en otro lugar se habla, pertenecen solamente al aprendiz recibido (masón). Pero para ser un maestro masón o un compañero del oficio, hay algo más que hacer, que se hace como sigue:

En primer lugar, todos los aprendices deben ser alejados de la compañía, y nadie será invitado a quedarse excepto los maestros.

Entonces, aquel que va a ser recibido como miembro de la compañía debe ponerse de nuevo de rodillas, y pronunciar otra vez el juramento que se le ha dado, después de lo cual debe salir de la asamblea con el maestro más joven a fin de aprender las posturas y los signos del compañerismo; entra después nuevamente, hace el signo de maestro y dice las mismas palabras que a su entrada, omitiendo solamente lo del juez universal. Luego los maestros murmuran la palabra entre ellos comenzando por el más joven, como antes. Tras esto, el masón más joven debe avanzar y ponerse él mismo en la postura en la que debe el otro recibir la palabra, y dice en voz baja al masón más viejo: Los excelentes maestros y la respetable asamblea os saludan bien, os saludan bien, os saludan bien. Después el maestro le da la palabra y agarra su mano a la manera de los masones.

Esto es todo lo que debe hacerse para hacer de él un perfecto masón.

https://escociamagica.wordpress.com/2015/01/09/manuscrito-mason-de-edimburgo-en-1696/

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