AMIGOS DEL BLOG

lunes, 16 de noviembre de 2020

Los albores de la Fanc-masonería

Los albores de la Fanc-masonería

La imprenta es inventada en 1440. Poco más de sesenta años después, la Reforma se pone en marcha. En 1530, Lutero proclama la autoridad soberana de las sagradas escrituras en materia de fe. En Inglaterra, en 1534, el Parlamento nombra al rey Enrique VIII como jefe supremo de la Iglesia anglicana. Los monasterios son saqueados tres años más tarde. A partir de 1534, disminuyen los encargos para construir iglesias y monasterios. Si a esto se añade, la disolución de las cofradías gremiales, firmada en 1547, se comprenderá que la situación de los constructores ingleses se había vuelto difícil. Las logias de albañiles, los “masones” llamados operativos, tendían a vaciarse. En Escocia, independiente hasta el Acta de Unión de 1707, la evolución de la masonería operativa será muy distinta y las logias o gremios de oficios fueron alentados y reorganizados a finales del siglo XVI.

Por otra parte, en 1570 John Dee había traducido a Vitrubio cuando escribe el prefacio a la primera edición inglesa de los elementos de geometría de Euclides. La figura del arquitecto, las técnicas y los estilos de la arquitectura son revalorizados hasta el punto de considerarlos como apropiados para la educación de un gentleman. Además se toma conciencia del papel de los hombres de oficio en los descubrimientos de la imprenta, de la brújula… y los oficios manuales se perciben de un modo distinto. Trabajar con artesanos se convierte en algo importante para intentar comprender el Universo. Este cambio de mentalidad se manifiesta, durante la primera mitad del siglo XVIII, en el interés que lleva a algunos eclesiásticos y nobles a ingresar en las cofradías de los constructores, donde reciben el título de “masones aceptados” o “caballeros masones”. Estos masones “aceptados”, no son “operativos”, no trabajaron en la logia más allá de su admisión, pero aportaron frecuentemente su apoyo financiero o político a la cofradía gremial que les había admitido como miembros.

En octubre de 1646, el erudito Elías Ashmole (1617-1692), es recibido como “masón aceptado” en una logia de Lancashire en la cual todos sus miembros son de los no operativos. Inglaterra se encontraba entonces en plena guerra civil entre los partidarios de la monarquía absoluta y quienes defendían el control parlamentario del poder real. La logia recibe a la vez a un anglicano que combate en el ejército real, y a un puritano, partidario del Parlamento, lo que constituye un buen ejemplo de la tolerancia política y religiosa que, un siglo más tarde, proclamará la Constitución de los franc-masones no operativos. La presencia de masones “aceptados” está constatada también en las logias gremiales de Escocia durante el siglo XVI.

Paralelamente, se funda en 1660 la Royal Society of London for Improving Natural Knowledge, una institución destinada a la promoción de las ciencias, que admite “libremente a hombres de religiones, países y profesiones diferentes” y en la cual los miembros “profesan abiertamente no los fundamentos de una filosofía inglesa, escocesa, irlandesa, papista o protestante, sino más bien una filosofía para el género humano…”. Esta Sociedad será presidida por Newton a partir de 1704.

La franc-masonería nace de la confluencia de estas corrientes y con la inquietud de dejar fuera las disputas religiosas. La parte ritualista estará ampliamente emparentada con la que utilizaban en la masonería operativa, pero permanecerá el deseo de apertura y tolerancia. Y así aparece en el Capítulo I, “Concerniente a Dios y la religión”, entre las “Obligaciones de un franc-masón”, contenidas en la “Constitución de la Muy Respetable Cofradía de los Franc-masones aceptados…”, editada en 1723.

Es muy probable que las logias de masones aceptados se multiplicaran en la Inglaterra de la segunda mitad del siglo XVIII, pero los documentos a este respecto son muy escasos. Lo que el conjunto de los historiadores parecen admitir es que en el primer cuarto del siglo XVIII, en 1717, cuatro logias especulativas de Londres y de Westminster se asocian formando la Gran Logia de Londres. Durante los primeros años de su existencia, las logias practican solo los dos grados conocidos en las logias de los masones operativos escoceses : Aprendiz admitido y Compañero de oficio. Anderson, ayudado por varios comisionados, entre los cuales estaba Montaigu, Gran Maestre de la Gran Logia, y Desaguliers, miembro de la Royal Society, preparan las Constituciones de la Gran Logia que se publican en 1723. Son ellos quienes apuntan la idea de que la masonería se propone ser “un crisol para asegurar la vinculación social”. La maduración de los grados de Aprendiz y de Compañero, conduce a la introducción del grado de maestro. Al comienzo, los tres grados conservan adherencias entre ellos y la distinción de cada grado en relación a los otros no está completamente realizada. El sistema de tres grados se apoya sobre dos temas fundamentales : el de la identificación de la logia con el Templo de Jerusalén, tema tomado de los masones operativos, y una leyenda de origen desconocido sobre el asesinato del arquitecto del Templo de Salomón. El ritual de la Gran Logia no nos es conocido directamente, sino por la divulgación que hizo, en 1730, Samuel Prichard bajo el título La masonería diseccionada. En esta fecha la masonería azul o simbólica está definitivamente constituida, aunque haya diferencias rituales entre una logia y otra, y en 1738 el sistema de los tres grados no sea todavía practicado por el conjunto de las logias inglesas. El rito de los tres grados Aprendiz, Compañero y Maestro, siendo el único, no había recibido todavía un nombre distintivo.

Tomado de:
https://www.grand-college-des-rites-ecossais.fr/Los-albores-de-la-Fanc-masoneria.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario