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sábado, 16 de abril de 2016

El relativismo moral.

El relativismo moral.


Decimos con grandilocuencia que buscamos la Luz y la Verdad sin darnos cuenta que es una tarea del todo imposible de completar por parte de este Ser al que llamamos hombre. Desde el mismo momento que nuestras facultades objetivas nos limitan en el conocimiento del medio en el cual habitamos y nos priva, por tanto, de poder conocer toda la información posible sobre cada tema; las verdades que alcancemos serán relativas y nunca la Verdad absoluta que pretendemos. Cada Ser Humano poseerá su verdad y esta es válida para él. Como podemos leer en el Kybalión “No existe la verdad, sino media verdades”

Este mismo razonamiento podemos hacerlo extensivo a la moral. Cada cultura producida por la raza humana ha originado su estándar de moral y frecuentemente diferentes, y hasta opuestos, en lo moralmente permisible. ¿No existe acaso una Moral?

Nuestras normas morales nos prohíben comer carne humana, tener dos o más esposas (maridos), andar desnudos por lugares públicos, poseer esclavos…pero en otras culturas o tribus lo permiten. La moral de una tribu antropófaga no se cuestiona comerse a otro ser humano y la moral religiosa musulmana no se cuestiona el tener más de una mujer, por poner solo un par de ejemplos.

La teoría del relativismo moral defiende que no existe una verdad objetiva sobre lo que podemos llamar correcto o incorrecto; es decir, sobre que moral es la correcta. La única forma de determinar este punto consiste en comparar la acción con los estándares establecidos y, dado que cada sociedad ha desarrollado los suyos, el resultado depende por completo de donde habitemos. Correcto e incorrecto, moral e inmoral, pasan a ser posiciones relativas.

Una mujer de la tribu masai cuyo marido lleva días o semanas fuera cazando puede mantener relaciones sexuales con otro hombre de la tribu y nadie la condenará por ello. Pero si nace un hijo fruto de esa relación será “hijo” de ella y de su marido. Tener hijos es muy importante porque garantiza tener quien les cuide en su ancianidad. Una mujer que se comporte así en nuestra sociedad sería rechazada y tratada de amoral (como mínimo). La pregunta aquí es porque nuestra moral tiene que ser la correcta o porque no pueden ambas ser correctas, cada una en su ámbito de aplicación.

El relativismo moral se afirma como cierto argumentando que es la mejor manera de explicar la gran diversidad de códigos morales sobre el planeta Tierra. Dado que tenemos estándares para justificar posiciones morales contrapuestas, ¿cómo justificar que una persona que cumple su postura moral esté en lo cierto u otra que hace lo propio con la postura moral contrapuesta no lo esté? ¿Acaso no están ambos cumpliendo sus leyes morales y haciendo lo correcto dentro de su sociedad particular?

Por otro lado, solo si pudiésemos definir a la perfección términos como bondad o maldad podríamos determinar una moral objetiva y podríamos decidir que moral es o no correcta en cada caso. En dicho estado nos sería posible definir una moral como la correcta y todas las demás como incorrectas. Sin embargo, el relativismo moral afirma que ser bueno o malo no es una propiedad física y que los actos moralmente buenos no son propiedades morales objetiva puesto que la bondad no depende de los sentidos objetivos sino de nuestros sentimientos subjetivos.

Volviendo al ejemplo de la mujer masai, ella no se siente culpable, se siente bien porque “hace lo correcto” para garantizar su supervivencia y la de su marido cuando ambos sean ancianos. Cuantos más hijos tengan mejor y mantener relaciones con otros hombres cuando su marido no está favorece que los hijos sean más.

Aunque esta teoría del relativismo puede parecer lógica, la mayor parte de los filósofos actuales rechazan el relativismo. Gilbert Harman es uno de los pocos que lo defienden y el de mayor influencia en dicha defensa

Y usted ¿se alía con Harman o contra Harman?

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