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viernes, 7 de agosto de 2020

VIVIERON LOS DIOSES ENTRE LOS HOMBRES 2

VIVIERON LOS DIOSES ENTRE LOS HOMBRES 2
Autor: Herbert Oré Belsuzarri.

Hubo muchas tentativas y errores hasta encontrar el procedimiento correcto. Extrayendo el óvulo de una mujer-mono, Ea y Ninhursag lo fertilizaron con el esperma de un joven astronauta. Enseguida implantaron ese huevo no en el útero de la mujer-mono, sino en el de una astronauta.

Tras varios intentos fallidos, finalmente consiguieron el "Modelo Perfecto" y Ninhursag gritó de alegría: "Yo lo creé”, “Mis manos lo hicieron" y lo levantó para que todos vieran el primer Homo sapiens el primer bebé de probeta de la Tierra.


Sin embargo, como todos los híbridos, este no podía procrear. Para obtenerse más trabajadores primitivos, otros óvulos de mujeres-monos fueron extraídos, fertilizados y reimplantados en úteros de las anunnakis a las que llamaban "diosas del nacimiento", se fertilizaban catorce por cada vez, de las cuales siete generarían hombres y siete, mujeres.

A medida que los terrícolas también llamados “cabezas negras”, comenzaron a encargarse del trabajo de minería en el sudeste de África, los otros anunnaki que laboraban en Mesopotamia pasaron a envidiar sus compañeros y comenzaron a clamar por la ayuda de trabajadores primitivos. A pesar de las objeciones de Ea, Enlil se apoderó de algunos Lulus y los llevó para E.DIN (La Morada de los Justos) en Mesopotamia. Este evento está registrado también en la Biblia: Génesis 2:8 Luego plantó Yahveh Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado.

Pero había un problema, los hombres-monos tenían una vida corta, el híbrido Homo sapiens vivía mucho más que el hombre-mono, pero tenía una existencia breve, comparada con la de los visitantes a la Tierra los anunnanki. ¿Sería por los factores ambientales o por las tendencias genéticas?

Realizando nuevos experimentos de manipulación genética de híbridos, y usando su propio esperma en E.DIN, Ea encontró otro "modelo más perfecto" que los primigenios Lulus o también llamados “cabezas negras”.

A este le llamo, Adapa (En la biblia lo llaman Adán), tenía una inteligencia mayor y la capacidad de procrear, pero no poseía la longevidad de los astronautas.

Así Adán y Eva del Libro del Génesis recibieron la dádiva o fruto del Conocimiento, asi como también del “Conocer” (Término bíblico hebraico para la cópula con la intención de engendrar descendientes).

Enlil se indigno al descubrir lo que Ea hizo. Jamás se pretendió que el hombre fuera capaz de procrearse como los dioses. Se quedó preguntándose lo que vendría enseguida. ¿Ea daría al hombre una vida eterna? Esta situación también se registra en la biblia.

Anu también se quedó perturbado. "Levantándose de su trono, ordenó: ¡Que traigan Adapa para acá!”

Ea, el creador de Adapa, temiendo que su humano perfeccionado fuera destruido en la “Morada Celestial”, Ea instruye a Adapa, para que evite el alimento y el agua que le serían ofrecidos, pues contendrían veneno y le aconsejó no tomarlos.

Cuando Anu vio a Adapa, se quedó impresionado con su inteligencia y cuánto había aprendido de Ea sobre "el plan del Cielo y de la Tierra". "¿Que haremos con él?", preguntó a sus consejeros.

La decisión fue mantener a Adapa permanentemente en Marduk. Para que él pudiera sobrevivir, "el Pan de la Vida le fue traído", así como el Agua de la Vida. Sin embargo, alertado por Ea, Adapa se negó a comer y a beber. Cuando sus falsas razones fueron descubiertas, ya era demasiada tarde; la oportunidad de obtener la vida eterna había pasado.

Adapa fue devuelto a la Tierra, un viaje durante el cual vio el "terrorífico" espacio, "del horizonte del Cielo al cenit del Cielo".

Los dioses lo ordenaron como Alto Sacerdote de Eridu y Anu le prometió que de esa fecha en delante la Diosa de la Cura trataría también los males de la humanidad. Sin embargo, la meta máxima del mortal - la vida eterna - ya no sería alcanzada.

De ahí en delante, la raza humana proliferó. Los humanos ya no eran sólo esclavos en las minas o siervos en los campos. Ellos hacían todas las tareas, construían "casas" para los dioses –lo que llamamos "templos"- e inmediatamente aprendieron a cocinar, bailar y tocar música para ellos. No tardó mucho y los jóvenes Anunnaki, carentes de compañía femenina, comenzaron a tener sexo con las hijas de los hombres. Toda vez que todos provenían de la misma primera semilla de la vida y el hombre era un híbrido creado con la "esencia" genética de los Anunnaki, los astronautas y terrícolas descubrieron que eran biológicamente compatibles "y de ellos nacieron hijos".

Enlil observaba esos eventos con creciente preocupación. El propósito original de la llegada a la Tierra, el sentido de la misión, de dedicación a la tarea ya no existía. La principal preocupación de los Anunnaki parecía ser una buena vida, y peor, en la compañía de una ¡raza de híbridos!

Fue la propia naturaleza que ofreció la Enlil la oportunidad de colocar fin al deterioro de las costumbres y ética de los Anunnaki. La Tierra estaba entrando en una nueva Edad del Hielo y el clima agradable sufría cambios. A medida que el clima iba enfriando, también se hacía más seco. Las lluvias se hicieron menos frecuentes, las aguas de los ríos más escasas. Las cosechas fracasaron, el hambre se esparció. La Humanidad comenzó a enfrentar grandes sufrimientos; los hijos escondían alimentos de sus padres, madres se comían a sus niños. Ha pedido de Enlil, los dioses evitaron ayudar la Humanidad: "Ellos que mueran de hambre, ellos que sean diezmados", decretó Enlil.

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